Mostrando entradas con la etiqueta Corea del Sur. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Corea del Sur. Mostrar todas las entradas

domingo, agosto 17, 2008

Jeju - Corea del Sur

Jeju

Al día siguiente cogía el avión para ir de Busan a la isla de jeju (Jeju-do). Casualmente (ya comenté que parecía que me perseguían) el avión iba una excursión escolar de chicas de instituto. Empezamos con los saludos en la sala de espera y resulto que una de las chicas sabía algo de español porque el novio de su hermana era español. Hicieron el turno de ponerse a mi lado y hacerse fotos conmigo con el móvil y me dieron unas pegatinas y caramelos de regalo. El viaje de avión solo dura una hora pero la pase hablando con ellas. Después al salir de aeropuerto cogí el bus limusina que me llevo (1 hora de trayecto) hasta el hotel que había escogido en Seogiwpo. Lo cierto es que el hotel en la isla me costó mucho elegirlo porque no sabía si cogerlo en jeju-si o en Seogwipo-si. Finalmente me pareció más cercano a todo lo que quería ver Seogwipo.Ah, en vez de tarjetas de embarque en los vuelos domésticos de corea te dan un papelito alargado, como un ticket de compra con un código de barras. Es muy curioso. Tanto como las que están fuera del aeropuerto controlando los pasos de peatones y demás. Nada más llegar al aeropuerto me choco mucho verlas porque parecían flamencas. Llevan un traje de chaqueta rojo y negro, el cabello recogido en un moño y... Un sombrero cordobés. Como iba cargada con las maletas y el bolso no pude hacerles fotos pero de lejos más que coreanas parecían andaluzas de turismo por las pintas que llevaban. En cuanto me instale fui a la oficina de turismo que estaba camino de las cataratas de cheonijiyeon, fue una pérdida de tiempo, porque tal y como comprobé fue mejor haberme preparado todo en la web y la guía que preguntar en la oficina de turismo, jamás olvidare cuando pregunte por cómo llegar a un sito y me dijeron que preguntara a los conductores de autobús si iban allí ¡claro, con mi magnifico coreano eso mismo voy a hacer! Menos mal que lo tenía todo sacado de la web de KTO porque si dependo de la oficina de turismo y de mi hábil coreano ya me veo o perdida o sin ver nada. Por desgracia aunque hacia sol en Busan en Jeju-do, cuando llegue, el día estaba gris y lluvioso. Desde mi llegada no pude ver por toda la isla los dolharubang (abuelos de piedra), que son las figuras de roca volcánica que están por toda la isla, antiguos guardianes de la isla. Visite la cascada de cheonjiyeon que aparece después de recorre un camino de bosque y que está al fondo de un acantilado. Mi hotel estaba arriba del todo y abajo estaba el camino hasta las cascadas, la vista es espectacular, como comprobaría más adelante en la isla todo son subidas y bajadas. Cerca estaba el peñasco oedolgae, lo vi en un par de veces al pasar con el taxi y el autobús pero no llegue a ir por cuestiones climáticas, ya os contare. Después de ver la cascada fui andando por la costa. Antes de llegar a las cataratas Jeongbang intente llegar a otras cataratas pero pese a que seguí los carteles no hubo forma de llegar. Di un montón de vueltas bajo la lluvia, sé que estaba cerca pero no había forma de encontrar el camino, después de muchas vueltas al final decidí seguir hacia la cascada de Jeongbang.La cascada de Jeongbang era mucho más grande vista desde arriba, la pena es que la marea estaba muy baja y el agua de la cascada caía sobre las rocas para luego ir al mar por lo que el mar no llegaba hasta ella, lo bueno es que se podía bajar hasta ahí y caminar por las rocas hasta el mar. Jeongbang es la única cascada en toda Asia que cae directamente al mar, de ahí que diga que e una pena por un lado que el mar estuviera tan alejado. Aunque siempre hay puntos positivos. Y el día ya no me dio para más, porque entre ir de un lado a otro enseguida se hizo de noche, sobre las 6.30 ya empezaba a anochecer y a las 7 era ya de noche, de ahí que todos los sitios turísticos abrieran de 9 a 6.No sé si lo había comentado antes pero cuando pregunte por los souvenirs típicos de Jeju lo primero que me dijeron son las naranjas. Es cierto que vi varios naranjos y un montón de puestos de venta de naranjas, incluso en las tiendas de souvenir, aparte del cuero, todo era venta de naranjas, pero a mi familia si les llevo naranjas me dirán que si me he ido a Valencia o a corea, no es que sea algo muy especial para llevar, excepto si eres de corea, claro, por lo que vi hay mucho turismo nacional en la isla. Al día siguiente, y aprovechando que hacia mejor tiempo (no llovía y hacia algo de sol) tome el bus hacia el complejo turístico Jungmun. Afortunadamente el complejo tiene muchos planos cada pocos pasos y así es fácil localizarse y poder desplazarse hacia diferentes destinos. De ahí caminando llegue hasta el Centro de convenciones de Jeju junto al cual había un amplio campo de calza, la gente se hacía fotos entre las flores y es que el paisaje era muy hermoso. Cerca del centro internacional de convenciones se encuentra mi primer destino del día, el Acantilado Jusangjeolli. Jusangjeolli son pilares de piedra apiladas una sobre otra a lo largo de la costa, hay pilares de roca con formas de cubos hexagonales de diversos tamaños y además de la curiosa forma que tienen todos estos acantilados también se puede disfrutar de una vista de la isla y de cómo las olas rompen contra las rocas, que parecen talladas. Después de caminar alrededor de la costa regrese hacia el complejo turístico disfrutando de la vista de la costa, un pequeño puerto y un edificio que no sé que sería. También al otro lado estaban las montañas y abajo del todo un rio, el puente que se alzaba sobre ellos es el puente en arco denominado seoningyo con figuras de siete doncellas, la razón es porque el pozo sobre el que se encuentra (de donde sale el rio) que, según la leyenda, donde las siete ninfas doncellas del emperador celestial bajan del cielo por la noche para bañarse. Esta leyenda está relacionada con la cascada cheonjeyeon, que es el llamado pequeño lago del emperador. Cruzando primero el puente en arco, que más que por la altura a la que se encuentra lo que da impresión es lo empinado de su construcción, se llega hasta la cascada. El puente cuesta subirlo, aunque mucho más bajarlo. Después, bajando por el otro lado de la montaña se llega hasta la cascada. La cascada cae sobre un pequeño lago que sigue su curso, siguiendo el camino más adelante se puede ver que la catarata tiene 3 partes. Al final hay una cueva con un pequeño lago donde comienza a formarse la corriente. Este está rodeado también de las rocas hexagonales y su reflejo y colores es mucho más impresionante, en mi opinión, que la cascada en sí. Enfrente de la cascada está la torre octogonal del jardín botánico. El jardín botánico de Yeomiji ha sido el jardín botánico que más me ha gustado de todos los que he visto, más que nada por como lo tienen estructurado todo. Cada sal ay jardín está cuidada al detalle. También se puede subir a la torre pero las vistas y lo limpio de los cristales no compensan. Dentro hay estos personajes hechos con macetas, todo es muy mono así que se hace una visita encantadora. En teoría en este jardín botánico estaba un árbol que quería ver, es el árbol del libro “El Principito”, el árbol sale en el drama Goong (Princess Hours) y también en Bad couple. Pero no lo encontré y eso que pasee bastante por el jardín. También es cierto que igual lo vi y no lo reconocí. Lo que si vi por todo el complejo turístico fueron muchas parejas. Era fácil distinguirlas porque se visten igual. A mí me parecía muy hortera pero debe ser moda en corea porque creo que el 95% de las parejas que vi vestían igual, la misma camiseta rosa, o el mismo jersey, o el mismo conjunto completo. Ya lo había visto en Gyeongju pero en Jeju fue demasiado. En una de las fotos podéis ver a una de estas parejas, la menos hortera, eso sí. Luego he leído que es un típico destinos turístico y que muchas parejas van ahí, así no me extraña que encontrara parejas (eso no explica el porqué visten igual, eso debe ser moda). El jardín botánico en realidad parece pequeñito porque está divido en salas y jardines de diferentes tipos y procedencia (jardín japonés, coreano, francés, etc.).Aquí había un “lotteria”, unos coreanos me dijeron que comiera aquí, era estilo macdonnals, pedí el menú de pechugas de pollo fritas, pero aunque en le menú no lo ponía estas picaban una barbaridad, apenas pude comer dos. De ahí pase al museo de los ositos de peluche. En realidad todo está muy cerca de si en el complejo hotelero así que andando no cuesta nada ir de un lado a otro. Tenía muchas ganas de ver el museo de los ositos desde que vi el drama Goong donde sale el museo, además al final de los capítulos salían los personajes representados como ositos. Ahí estaban esos ositos entre Elvis, Marilyn Monroe, Napoleón, el príncipe Carlos y Lady Di, etc. El museo es más caro que, por ejemplo, otras visitas turísticas que hice pero es cierto que en general los sitios turísticos no eran muy caros si los comparamos con España. El museo está dividido en la parte del edificio y la parte exterior, el edificio tiene varias plantas donde se van encontrando a los ositos representados de diferentes formas. Como cuadros o personajes famosos, en escenas habituales como bodas y fiestas, hechos de diferentes tamaños y colores, abajo del todo está la tienda y afuera hay unos cuantos ositos tamaño natural. Luego estaban los típicos ositos de peluche pero también estaban las figuras con mecanismo de movimiento. Por ejemplo una boda le daban al botón y todos los personajes del pueblo y de la boda se iban moviendo. O un desfile de modas parisinos los ositos iban desplazándose por la pasarela. Después de ello cogí un taxi para ir al parque , la gente me dice que son muy caros, pero además de cómodos no son para nada caros comparados con España así que en vez de volverme loca buscando un bus desde el complejo que fuera hasta el parque Hallim, cogí un taxi. En el parque Hallim encontré de nuevo a grupos de estudiantes (o hay muchos o es mi sino encontrarlos) y también un grupo de soldaditos. El parque se divide en varios rincones turísticos para ver y al menos te dan un plano a la entrada para no perderte con tanto rincón. Primero pasee por el camino de las palmeras, Ahí también vi la cueva hyeopjae y ssangyong, cavernas de estalactitas y estalagmitas, donde también había a veces esculturas tañadas en las rocas de la cueva. Por el camino de una gruta a otra se podían ver pequeños dioses de protección. Luego está el jardín de bonsáis y el pueblo folclórico jae-am. Aquí se pueden ver casas tradicionales antiguas que eran de madera y paja, con los instrumentos de uso, como las vasijas los amasadores, etc. Las casitas rodeadas por la flor de calza lo hacían más especial. Después se puede llegar al l jardín de cerezos, toda la flor y gran cantidad de ellos. También había postes de madera con caras dibujadas, supongo que son dioses protectores como las figuras de los abuelitos en roca volcánica. No sin antes pasar por el jardín de los animales, con pavos reales (había de color completamente blanco), loros y avestruces de muy mal carácter (me recordó mucho a las islas canarias y no solo por las rocas volcánicas ni el colorido de las rocas en las playas).De ahí podemos pasar al hall de exhibición de rocas y al jardín del agua, donde se ven las figuras en roca volcánica de las buceadoras. Y por último el jardín botánico subtropical, fue lo que menos me gustó, aunque en el interior del hueco de una roca en el jardín había una virgen. Justo cerca del parque hallin se encuentra La playa Hyeopjae. Aunque en teoría hacia sol cuando salí de la isla, en este lado de la isla se había nublado (al regresar a Seowgipo volví a ver el sol). Pero aun con el día nublado la playa de Hyeopjae es preciosa. La fina arena blanca se funde con las olas sin diferenciar el comienzo del mar. El paisaje entre la vista de fondo, el color de la arena, del mar y de las rocas volcánicas crea un paisaje espectacular. Lo que si me extrañó y no sé para que servía eran las redes que cubrían parte de la arena de la playa.Ah. Al lado está la parada de autobús (aquí si había parada a ambos lados) para volver a seowgipo. De vuelta a Seogwipo fue a ver el peñón de dado que el autobús me dejaba cerca del estadio de futbol para el Mundial y hasta mi hotel (cerca de la oficina de turismo) podía pasar andando por el peñón. Al día siguiente, según internet (tenia acceso gratis desde mi habitación y además iba rapidísimo, algo que no es muy normal aquí) el día sería soleado así decidí ir al monte Hallasan para subir del todo y verlo (como el drama de Kim Sam Soon)Cuando llegue no hubo forma de entenderme con el de los tickets (que por cierto no había que pagar nada por subir). Había leído en la web de KTO que había varios caminos pero yo solo vi uno, y como no había forma de entenderse, pregunte si iba hacia arriba del todo y me dijeron que si, así que yo comencé a subir. El camino no tiene ninguna vista hasta que se llega arriba del todo, lo cual es un poquito triste, subir durante tantas horas viendo siempre árboles y plantas. Lo bueno que al comenzar a subir había niebla y de esa forma pude ver a varios ciervos que en cuanto empezó a brillar el sol ya dejaron de verse. Hubo un ciervo que me acompaño casi todo el camino hacia arriba, iba paralelo a mí y como yo iba sola pues tampoco se asustaba. Reconozco que como no tenia calzado apropiado para la montaña (ni botas de montaña ni zapatillas deportivas) iba a veces, por precaución, mirando al suelo. Una de las veces casi me doy de lleno con un grupo de ciervos al lado de mi camino. Salieron corriendo pero creo que el susto que me pegue yo al verlo de repente fue mayor que el susto que se llevaron ellos. Todo parecía ir más o menos bien hasta que empezó a aparecer la nieve y el hielo. Ya sé que estábamos a abril pero yo soy más de playa que de montaña, aunque tengo los Pirineos más cerca que la playa lo mío nunca ha sido ir a la montaña, claro, no pensé en nieve ni hielo. Resulto algo difícil seguir subiendo por el camino con la nieve y el hielo sin pisar apenas (solo habían pasado 3 personas delante mío) y con mi calzado inapropiado (unos zapatos medio botines, porque al menos me protegían el tobillo pero que no tenían suela para la nieve). Conseguí subir hasta el lugar donde se descansa y venden agua y comida sin caerme ni una vez. Para subir al pico fue más difícil. No pro la subida sino porque cuanto más subía, más veía la cuesta con nieve y hielo fresco. Y el problema no era subirlo, era bajarlo sin matarme. Un coreano me adelanto y para animarme me dijo que solo quedaban 45 minutos, claro, eso él que iba con los palos estos para clavar en la nieve y botas de montaña. Al final desistí, me quede a 1.3km de la cima pero decidí dar marcha atrás porque cuanto más subía peor veía la bajada. Es más, unos chicos que me adelantaron (me adelantaba todo el mundo) iban solo con zapatillas deportivas y aunque subieron hasta arriba del todo hasta mucho tiempo después no bajaron por el mismo sitio que habían subido por la dificultad que entrañaba la bajada, ya me lo dijeron cuando al bajar volvieron a adelantarme (lo mío no es la montaña).Yo preferí volver a casa de una pieza que regresar con la pierna rota sino algo peor. Por supuesto a la bajada me caí cuatro veces, al menos caía bien porque me llego a dar con alguna roca y me veo llamando al número de emergencias que ponían en ingles y coreano en los postes del camino. Cuanto más bajaba más gente me encontraba, sobre todo mujeres coreanas que me decían muchas cosas que no entendía mientras señalaban mis pies. Supongo que me echaban la bronca de cómo se me había ocurrido subir con ese calzado pero no tenía otro calzado y al menos debía intentarlo. Una mujer se asusto tanto al verme resbalar al bajar (caminar por la nieve sin zapatos con suela es dificilísimo) que me dio un palo de una rama para que al menos fuera probando la nieve propicia para pisar. Finalmente llegue de nuevo abajo. Hacia un día maravilloso, soleado y sin nubes y por un lado me apena no haber subido esos últimos metros pero dadas las caías que tuve en la bajada por culpa de la nieve y que los zapatos quedaron rotos sin suela (acabaron en la basura) entonces ya me apena menos. Una vez abajo tuve el típico problema de que no tenía parada de autobús. Para ir había marquesina para la vuelta no. Espere y cuando una mujer se puso en la marquesina de ida fui a preguntarle por la parada, me dijo que enfrente (hasta ahí llegaba) y una vez cruce fui caminando y ella me decía si era allí o no, un paso a la izquierda, no, ya me he pasado, otro para la derecha hasta que por fin acerté con el sitio correcto (es para verlo visualmente, ahora me rio pero en su momento eso de las paradas no me hacía mucha gracia).Lo bueno es que la gente en Corea es fabulosa. Ya lo dije al principio y lo reitero, es delo mejor que tiene Corea. La mujer hasta me aviso de cuando venia el autobús, que por cierto los autobuses de la isla, o al menos todos los que yo cogí, tenían visillos en las ventanas. Es muy curioso, nunca lo había visto. El día siguiente en cambio fue un día completamente diferente climáticamente. No llovía, diluviaba, y además con aire, con lo que mi paraguas no sirvió de mucho. Tuve que regresar 3 veces al hotel para cambiarme de ropa de lo mojada que me quedaba cada vez que salía (y eso que iba con abrigo que es medio impermeable y con paraguas). Solo del hotel a la oficina de turismo (que son diez minutos) me empape de arriba abajo. Pero como era mi último día en la isla no iba a pasármelo todo el día en el hotel, así que cogí un taxi y me fui a ver el pico. Pico Ilchulbong de la Mt. Seongsan., que era otro sitio que tenía pendiente por ver. Ahí no solo llovía sino que hacia aun más viento. De la entrada de los tickets a las primeras escaleras (tenia que subir de nuevo) se doblaron todas las varillas de mi paraguas, así que lo tire a la basura (con tantas cosas que tuve que tirar aun no sé como mi maleta peso 8 kilos más la vuelta que a la ida, serían los souvenirs que compre...).La vista, pese a la lluvia y el viento era fabulosa, se veían las playas, las casitas y las montañas de fondo. Pese a la tormenta estaba lo bastante despejado como para tener una buena vista desde arriba. No subí sola, había un grupillo de coreanos que también subieron. Uno de ellos había estado en Barcelona, el camino hasta arriba, que no es mucho pero después del día anterior se hacia un poco pesado, fue más ameno porque íbamos hablando, pese al viento y la lluvia. Lo que más me impresiono al llegar arriba es que se ve perfectamente el cráter del volcán. Se puede observar todo la forma redondea, la profundidad (en las fotos no sale porque es muy ancho y no tenía más roca para echarme para atrás y que se viera la redondez del cráter para apreciarla como de verdad se aprecia en directo). Y por supuesto las vistas desde arriba del todo con increíbles. Si hacia más viento allá arriba y acabe aun más mojada de lo que estaba, cosa que parecía increíble. Al bajar intente acercarme a las barandillas que dan a la playa junto a la roca de la montaña pero el viento era mucho más fuerte cuanto más te acercabas al mar y era casi imposible. Hasta hacer fotos era dificilísimo porque de frente llegaba el aire con un montón de agua que te impedía ver. Al final, tuve que comer ahí, donde solo había restaurante coreanos y acabe comiendo pescado frito porque lo demás picaba horrores. Luego regrese en bus y ya no fui a ningún sitio más porque ya me había mojado lo suficiente por ese día. Es bastante molesto cierto tema de los taxis que solo me pasó en jeju-do. Y es que aunque vas andando tranquilamente siempre que pasaba un taxi pitaba el claxon para ver si lo querían coger. Al principio bueno, se dejaba pasar pero luego era muy desesperante ¿no veía que no estoy buscando taxi? ¿Qué estoy andando tranquilamente? Eran de pesado con los claxon.... Acabe comparándolos con los árabes de los mercados. En todos los países árabes en los que he estado he acabado harta de los vendedores porque son infinitamente pesados, siempre encima para que compres, aunque solo estés pasando por su lado, porque no hay otro sitio por donde pasar. Los taxis de Jeju eran algo parecido.

Visita: Abril 2008

Imagenes: aqui

Información para viajar: aqui

Busan - Corea del Sur

Busan

Al día siguiente cogí el tren para ir a Busan. Mi hotel estaba justo al lado de la estación de tren y una parada de metro, lo que fue asombroso que en cuanto llegue los taxistas casi se echaron sobre mí, porque para ir al hotel tenía que pasar por la parada de taxis. No sé cómo estaban tan desesperados por conseguir clientes cuando son realmente baratos. El de la recepción del hotel había estado en España pero no me apetecía hablar en inglés así que no le di conversación. Busan está en el mar y tiene conexión área y marítima a todos los sitios. Mi primer sitio de visita erala playa Haeundae, donde se rodó parte de A Love to kill, y una de las más bonitas. Para moverme por Busan solo tuve que usar el metro, muy nuevo, muy limpio pero un poco complicado de coger los tickets (había que hacer en una maquina) finalmente recomendaría el ticket del día porque te ahorras dinero dado que al final se acaban cogiendo muchas veces el metro y cambiando de zonas. En el metro (y ahí se nota el tipo de turismo que tiene Busan) te dicen las paradas en coreana, chino y japonés. Y también tiene cartelitos con las paradas (eso eche de menos en los autobuses, que en Zaragoza existen y son más útiles que una grabación que no se escucha bien). La playa de Haeundae es una maravilla, lo que no entiendo es a los coreanos, viernes, día soleado, una playa de arena fina y limpísima y apenas había cuatro o cinco en la playa. Paseando por el paseo había más gente pero en la playa no, como veréis tienen unos carteles bien grandes indicando que está prohibido fumar en la playa. Con eso se ahorran que haya colillas por la arena. Lo cierto es que aquí las playas no están tan limpias. Estando sentada en la arena, disfrutando del sol y de la brisa del mar llegaron un grupo de estudiantes, supongo que de excursión (parece que me perseguían) y se pusieron a hacerse fotos a mi lado, algo que ya os conté que me paso en Japón y que también me paso en Corea, todos se querían hacer fotos conmigo, (esto es algo que todavía no he entendido ¿para qué quieren hacerse fotos con extranjeros?).Por el paseo de la playa son todo hoteles, algo normal, y lo curioso es que solo en una esquinita había restaurantes donde tomas algo o comer. En España tenemos más chiringuitos y bares donde tomar algo. Las vistas eran muy buenas porque hacía muy buen día y se veían las islas cercanas a Busan y al fondo está el hotel, dicen que es bastante famosos (y tiene un Irish pub, algo que todavía no había visto).En la playa de hyundae también vi, en la esquina donde hay rocas, a los mariscadores buscando mejillones, supongo. Ah, antes de ir hasta la isla de Dongbaek, en la playa de Handae pude ver hacer la foto a un coreano sin que me vieran. Me daba algo de vergüenza fotografiarles pero es que van igual que en los dramas. Los chicos van todos con gorras cuando no llevan traje, pero todos. Si alguna ha visto varios dramas coreanos, ellos visten tal y cual y como se ven en los dramas. También en el paseo de la playa hay bancos (milagro, bancos donde sentarse) y había unos viejecitos coreanos jugando a... No sé a que jugaban, pero como si fuera el domino aquí. Casi todas las mujeres coreanas mayores que vi llevaban todas viseras, al parecer es para que no les dé el sol y tengan problemas de piel por el sol. Nosotros buscamos el sol y ellos e esconden del sol. A decir verdad en gyeonjyu y aquí me dio bastante el sol y cuando llegue al trabajo todo el mundo me pregunto si me había ido a corea o al Caribe.Del hotel fui andando por la costa para ver las vistas de la playa y llegar a lo que llaman la isla de Dongbaek, desde ahí se tienen mejores vistas tanto de la playa como después, desde el faro, de la islas, y girando hacia el complejo de la isla también se puede ver el puente (no recuerdo el nombre pero lo he visto en los dramas siempre que sale Busan) en la isla, junto al complejo se encuentra la casa de la APEC Después de visitar la isla me fui a tomar el metro para ir a la otra playa, la de Gwangalli. Aquí tuve cierto incidente, cuando salía del metro, camino a la playa me preguntaron para hacer una encuesta en ingles, les dijo que no sabía pero me dieron pena y lo intente, bueno pues cuando terminé, que apenas eran unos minutos y era una encuesta sobre religión me querían llevar a su iglesia y bautizarme. Lo que me costó quitármelas de encima, ni aun diciendo que no entendía. Ufff. Por suerte conseguí quitármelas de encima y llegar a la playa de Gwangalli. La playa de Gwangalli es donde se celebra un festival de mascaras justo el día después de mi partida de Busan y es la playa que tiene enfrente el puente. Esta playa es más pequeña en extensión y toda la calle tiene tiendas de 24 horas y bares, algo más normal. Y al final de la playa, donde comienza el puente hay un parque de atracciones. Hay varios parques de atracciones en todo Corea Siguiente día madrugue de nuevo para ir de viaje a la isla de Oe-do, tenía las indicaciones paso a paso de la web de KTO pero hubo algunos problemas. El primero empezó con los carteles confusos para llagar a la terminal donde coger el ferry. Seguí los carteles pero tuve la impresión de que iba por mal camino cuando un chico con una mochila que iba delante de mí dio marcha atrás después de preguntar a un barrendero. Como no sabía coreano yo no pude preguntar así que seguí dos pasos y entre al edificio que me lió aun más. Ya sabía que ahí no era pero ¿hacia dónde tenía que ir entonces si los carteles decían una cosa y luego era otra? Tuve que esperar hasta las 9 que abriera la oficina de turismo y pregunte por la terminal correcta. Me indicaron el camino y llegue a la terminal, donde todos los carteles estaban en coreano, finalmente después de esperar (porque salía apenas unos minutos y tuve que leerlo entero después de 3 veces) pude leer el próximo ferry a donde me tenía que dirigir según las instrucciones de KTO, pero no salía hasta las 11.para variar los de turismo no estaban así que pregunte en taquilla y con dificultad, dado que ni ella sabia ingles ni español ni yo sabía coreano, confirme que hasta las 11 no salía el siguiente ferry. Lo cierto es que según los horarios de los tablones los ferrys no eran tan continuados como decían en la KTO. Dude si esperar y cogerlo o no ir, no vaya a ser que el resto del camino tuviera el mismo problema con el idioma y no pudiera volver a tiempo. Y al día siguiente salía en avión a jeju, así que no estaba dispuesta a quedarme en cualquier isla sin poder volver a busan.Así que después de darme de golpes en la cabeza por no haber seguido al chico de la mochila (que seguro supo - hablaba coreano- saber llegar a tiempo decidí tomarme el día de relax en Busan en vez de arriesgarme. Al fin y al cabo ya había perdido un día por culpa del avión de Madrid- Seúl así que tampoco pasaba nada porque pasara un día no programado. Aproveché y dado que era por la mañana fui al mercado de Jalgachi. Lo primero al salir del metro es el olor a pescado, que me recordó mis veranos y visitas a las lonjas de pescado del mediterráneo. Un paseo por las calles del marcado me mostraron marisco (pescaditos, gambas, pulpo, mejillones, etc.) y pescado. Allí mismo freían pescado fresco y lo vendían para comer. Después me fui a la playa de Hundae a tomar algo en los pocos restaurantes y a pasar el día en la playa. Siendo sábado y con el día soleado (bueno, había neblina que el día anterior no había habido y que me mejoro el humor al suponer que entonces la visita a la isla se hubiera visto peor por la neblina). Lo que quería decir es que siendo sábado en España con ese sol la playa estaría llena de gente pero no era así el caso. El paseo si estaba lleno de gente pero en la playa no había casi nadie. Pero luego llegaron un grupo de extranjeros (no sé si americanos o australianos) que se sentaron en la playa a tomar el sol (como yo y no como los coreanos) y a jugar, y montar en motos acuáticas, hasta se trajeron su propia red de voleibol, que montaron y después jugaron sus partidos. Los coreanos también les hacían fotos a estos extranjeros. Debemos ser todo una atracción turística. Aunque reconozco que yo hacía muchas fotos a los coreanos y coreanas. Como aquella coreana del primer día que lleva el traje típico. Muy mona ella.

Visita: Abril 2008

Imagenes: aqui

Información para viajar: aqui

Gyeongju - Corea del Sur

Gyeongju
Mi siguiente día no seguí viendo Seúl sino que me marche a Gyeongju, porque era lo que tenía planeado en el inicio de mi viaje. Tenía que coger un autobús hasta la ciudad, se tardaba 4 horas de viaje así que madrugue, a esas horas pasé por edificio de la Hyundai y a las 5.30 de la mañana ya había gente trabajando en las oficinas!!!!. Cogí un taxi pero fue un desastre, porque el hombre no sabía leer los caracteres nuestros así que aunque el nombre de la estación de autobuses interurbanos tenían escrita la calle en coreano el taxista no sabía a dónde iba, pero un chico que iba a trabajar (creo que a una tintorería) se paró y en ingles me pregunto a donde iba, le enseñe el papelito y le explico al taxista y se fue. Como veis una muestra más de la amabilidad coreana. Al llegar a la estación de autobuses no tuve ningún problema porque hay cartelitos en todos los sitios y sacar los tickets no tuvo ninguna complicación, ni coger el bus. En Gyeongju me aloje también en una casa de huéspedes, me la recomendaron en la KTO porque hablaban inglés, además está bastante bien situada para llegar a todos los lugares del centro de la ciudad, el problema de la casa de huéspedes es que el baño esta aparte y me sentía como en campamentos cuando me levantaba por la mañana. En ambos sitios tenía acceso a Internet gratis. (Algo poco habitual en España.)Aunque los dos primeros días en Seúl hizo fresco como para llevar el abrigo al llegar a Gyeongju ya hacia un tiempo primaveral. Primero visite el parque de túmulos, y en mi entrada topé con un enorme grupo de estudiantes en excursión escolar. Los montículos son en realidad tumbas de antiguos reyes. Están rodeados de paseos con árboles en flor, y ahí en la hierba se sentaron los escolares a comer. Las tumbas por dentro son del estilo de las de Grecia, aunque con diferencias tienen una estructura parecida. Al salir de las tumbas aparte de un montón de carros con algodón de azúcar y otras comidas hay un amplio parque por donde pasear y disfrutar de los campos y árboles en flor. De ahí llegas al observatorio Cheomseongdae, se encuentra muy bien conservado y es un antiguo observatorio con una ventana, que suponen sería la entrada. Desde ahí y dando un agradable paseo se puede llegar al parque donde hay una casa llamada casa del hielo así porque en su interior, solo se puede asomar porque hay rejas, se nota el frescor. De ahí llegue al estanque anapji, ahí me encontré con oro grupo de monjas. El estanque son antiguas casitas de una antigua residencia real y hay un sendero que va recorriendo, entre árboles, el estanque, recorriéndolo la vista del lugar va cambiando. También hay bancos donde sentarse, algo a tener en cuenta cuando ahí siempre se sientan en el suelo. Aquí van las fotos del estanque que os comentaba en la crónica anterior. Me comentaron en la casa de huéspedes en la que me alojaba que es muy bonito de noche iluminado pero no conseguí ser capaz de estar por la zona del estanque cuando llegaba la noche, y eso que anochece muy pronto pero como me pegaba todo el día de un lado para otro en cuanto anochecía estaba tan cansada que no me apetecía acercarme a ningún sitio. Después del estanque, muy cerca está el museo nacional de la ciudad. Dentro se pueden ver figuras budas, pagodas y sobre todo la campana más grande, o eso es lo que dicen. Puede que sea la más grande Corea y la que mayor sonido genere de toda Asia, pero la más grande de Asia no me parece. Al salir de este fui a la parada de autobús enfrente del museo para coger el autobús que me llevaría al templo Bulgkusa. Ese en teoría iba ser mi última visita del día. Afortunadamente llevaba la guía porque la parada del autobús tenía todas las rutas de los autobuses en coreano, así que sin mi guía de la KTO no hubiera sabido llegar al templo en bus, y a pie es demasiada distancia. En la parada del bus conocí a una chica coreana que también estaba viajando sola por Gyeongju e hicimos el resto del camino juntas, entre su inglés y el mío nos entendimos. Llegamos hasta el templo Bulgaksa. No os he comentado que la ciudad es muy visitada turísticamente por ser patrimonio de la humanidad declarado por la UNESCO. Aquí ya vi más turistas extranjeros aparte del turismo nacional. Bueno, gracias a mi guía llegamos al templo y empezamos a recorrerlo. Es un lugar en la montaña lleno de arboles en flor y coloridas formas, aquí una cabeza de dragón, aquí un pez, una tortuga de base del tambor, unos guardianes gigantes en la puerta. El templo en sí es diferente a los templos y palacios de Seúl, y más del estilo que vi en Japón. Por cierto, las escaleras eran bastante empinadas y peligrosas. Aunque la vista desde ahí, con los árboles en flor eran maravillosas. Sue (así se llamaba la chica coreana, que además tiene mi misma edad) es budista así que ella entraba en cada casita del templo para rezar. Dentro no se podía hacer fotos, por eso todas las fotos son del exterior. Al salir en frente del templo hay una parada de autobús que te lleva a lo alto de la montaña donde se encuentra la gruta, dentro de la cual hay una escultura de Buda. Con mi guía ponía cuanto de tardaba, pero justo cuando íbamos a ir nos dijeron que el bus acababa de pasar y que tardaba 45 minutos en volver a pasar. Leímos en mi guía a qué hora cerraba la gruta las visitas. Como era el único día que Sue estaba en Gyeongyu porque al día siguiente iba a Busan (yo iría un día más tarde) pues aunque no estaba en mi itinerario del día decidid ir con ella a la gruta. Como se nos había escapado el autobús y según la guía la gruta cerraba pronto preguntamos cuanto se tardaba en llegar andando, el hombre nos dijo que 50 minutos, así que decidimos subir andando y ver la gruta. Mientras subíamos hablamos de todo un poco, y me hizo la típica pregunta de ¿cómo decidiste visitar corea? Yo a todos les respondía que todo empezó con los dramas coreanos, y cuando me preguntaban cuales había visto, de todos los que decía (y ya he visto muchos) todo el mundo conocía coffee prince El paisaje era precioso de ver, mientras subíamos hice un par de fotos, pero la subida fue agotadora. Además, como pensábamos que la gruta cerraba en una hora no hacía más que mirar el reloj. Varios autobuses escolares nos adelantaron camino a la gruta, y nosotras dos las únicas que estaban subiendo a pie la montaña. Comparado con eso la subida al monte Namsan de Seúl no era nada. En la foto veréis un templecillo, ahí es a donde teníamos que subir andando. He de decir que poco antes de llegar arriba del todo nos paro un coche con una pareja que iba a la gruta y nos subieron con ellos. Ellos eran de Busan, por lo que me dijo Sue dado que ellos no hablaban inglés, y ahí vi también lo que ya había visto antes, que los cinturones de seguridad no es que sean inexistentes en la parte de atrás, es que en muchos coches en la parte de delante no se usan. Y también hablan por el móvil, etc. Entre lo que vi allí y lo que ya había visto antes, más todas las motos que vi que iban sin casco, tuve claro que a los coreanos en España les quitan el carnet de conducir en un segundo Por lo que observé aun nos quedaba camino pues tardamos 10 minutos en llegar arriba del todo desde que nos recogió el coche. Creo que el hombre se equivoco al decir 50 minutos, pero llevábamos buen ritmo y aún subimos. Luego, camino a la gruta, todo el mundo nos preguntaba si habíamos subido todo el camino andando, porque todo el mundo nos vio desde su coche. Y para variar, siendo que había cientos de grupos escolares, todos me decían hello. Nunca en mi vida me habían saludado tanto en inglés. Para compensar yo les conteste en español. Hubo un grupo que su acompañante, después de oírme contestar “hola” dijo pro el megáfono “hola” y todos a coro “hola” mientras me saludaban. Además me señalaban y me hacían foto. Lo cierto es que me lo pasé muy bien, el problema es que con tanta gente había una cola larguísima para ver la gruta, además estaba tapada por unos cristales y entre el poco tiempo para disfrutarlo y que estaba alejado (no se podían hacer fotos tampoco) pues no disfrute mucho de la visita a la gruta. Es como ver la Madonna en la basílica de San Pedro en Roma. En cambio la vista desde arriba de la montaña era fabulosa. Se vía toda la ciudad. Tan bien había varias tablas de pizarra escritas, buque las escritas en español: México, Argentina, Chile, y también había de España. Al bajar, otra vez teníamos que esperar una hora el bus pero la pareja que nos subió el último trazo en coche se ofreció a bajarnos. Así que bajamos sin problemas la montaña. Nos dejaron en el templo Bulgkasa y ahí cogimos el bus para el centro de la ciudad. Lo cierto es que nuevamente tengo que destacar la amabilidad coreana. Sue me pregunto unas palabras en español. Es curioso pero casi todos los coreanos que conocí me preguntaban cómo se saludaba y se pedían y agradecían las cosas en español. O son amables de por sí o les interesa conocer palabras en otro idioma. Bueno. Al llegar a la ciudad el bus me paro cerca del mercado, que como veis es un mercado en la calle y de ahí fui andando por el otro parque de túmulos que hay, pero este no son tumbas reales.El siguiente día en Gyeongju fue algo más tranquilo. Como había visita ya la gruta Seokguram que estaba planeada para este día, ni madrugue ni me tome prisa, sino que lo hice todo con mucha calma. Siguiendo las indicaciones de la web de KTO (afortunadamente me lo había preparado todo) cogí el autobús camino para verla tumba submarina del rey Munmu. Según la guía el autobús se cogía enfrente de la estación y había que bajarse al cabo de unos 60 minutos. Afortunadamente gozaba de esa información porque las paradas son inexistentes. Es otra cosa que en Corea brilla por su ausencia. El autobús no fue muy caro, un euro, que teniendo en cuenta que el trayecto duraba una hora no era muy caro. El motivo de que costara tanto es que Gyeongju es muy extensa y el autobús urbano es casi como ir de pueblo a pueblo. Bueno, como os decía, monte en el autobús y pude observar por el camino que muchos de los sitios donde paraba el bus no había parada. No ya que no hubiera marquesina, que eso es normal, sino que no había ninguna señal de que ahí hubiera una parada. Si es cierto que antes de llegar te decían la parada pero con el ruido del autobús y mi fabuloso coreano me temía que iba a acabar perdida. Cuando faltaba poco para los 60 minutos y vi que había mar pedí que parara en la siguiente parada y ahí baje. Y fue justo la parada adecuada (veis porque doy gracias a haber mirado la web? Si no llega a ser por el cálculo del tiempo, adivina donde tengo que bajarme). A lo largo de la playa había varios locales con las típicas peceras con marisco y peces vivos. Es algo muy típico en los lugares de costa, por lo que vi. Al igual que las algas y sepias secas que venden en los puestos ambulantes. La tumba son unas piedras en el mar (en realidad la tumba esta en el centro de las piedras y todavía no saben si las cenizas fueron esparcidas o están enterrados bajo la piedra central de mármol que hay). Aproveché que hacia buen tiempo para relajarme sentada en la playa al sol. Después, unos 5-10 minutos andando por la carretera, están las pagadas del Templo Gameunsa, una de ellas estaba cubierta en restauración. Así que no hice fotos. Y de ahí regrese. Claro, como no hay paradas de bus. Donde me baje había una marquesina, pero para regresar, en la acera de enfrente, no había nada. Además era la entrada al parking así que podía ser cualquier esquina ¿dónde iba a parar el bus? Yo supuse que más o menos enfrente y ahí me situé, luego vino una pareja de coreanos y esperaron también ahí así que supuse haber acertado. Y al parecer así fue. De ahí me baje en una parada (también la web de KTO me ayudo con la parada del bus) para acercarme andando a poca distancia del templo Golgusa, donde hay varias figuras talladas en piedra. Y luego retome el bus para el centro de la ciudad. En Zaragoza los buses tienen cartelitos que te indican las paradas, sería bastante más útil que contabilizar el tiempo hasta las paradas, de verdad pensé que me perdía y acababa no sé dónde. Además estaba a una hora de camino en bus, entre la montaña. Que lo que pude ver a la vuelta es que el paisaje me recuerda a la montaña cuando voy de Zaragoza para llegar al delta del Ebro. El paisaje era el mismo, árboles, montañas, río...luego también pude ver el Lago Bomun porque el autobús de vuelta pasaba por ahí. Ya en el centro de la ciudad retome el camino hacia el parque de los túmulos, el observatorio y después hacia el parque donde estaba la casa de hielo, como hacia tan buen día todo el mundo estaba paseando por los caminos de los cerezos en flor. Había varios grupos de coreanos haciéndose fotos con los árboles en flor. Me di un paseo por el parque y descansé, hubiera preferido esperar hasta el anochecer para ve el estanque Anapji de noche pero estaba tan cansada que acabe regresando antes de la noche a la casa de huéspedes

Visita: Abril 2008

Imagenes: aqui

Información para viajar: aqui

Seúl - Corea del Sur

Seúl

Mi primer viaje a corea parecía destinado a ser un fracaso. En el año pasado empecé a prepararlo, normalmente viajo sola pero una compañera del trabajo se apunto al viaje, a Japón ya había ido con algún compañero de trabajo y nos lo pasamos bien así que empecé a preparar el viaje para el gusto de las dos. Después la compañera cancelo el viaje, también en el foro de viajeros al que pertenezco se apunto otra chica al viaje, y nuevamente lo anulo , ya había preparado 2 planings cuando otra amiga se apunto, y de nuevo se echo hacia atrás , llego el 2008 y ya había hecho cuatro planing diferentes. En mi trabajo tenemos que pedir las vacaciones de todo el año en enero así que me pedí dos semanas seguidas cuando no hubiera problemas de fechas y decidí irme a Corea. Y cuando ya estaba terminando de planificar mi primer viaje a orea tuve la suerte de ganar el premio de unos de los eventos de tour2korea por lo que agradezco mucho a la KTO el regalo (un billete de ida y vuelta España-Corea gratis).Aun así, como decía, parecía que estaba todo planeado en mi contra. Aprovechando que hay vuelo directo España - Corea, pensé que sería mejor tomarlo (he hecho anteriormente escalas y prefiero los vuelos directos) pero con tan mala suerte que Korean air tuvo un pequeño problema y cuando ya estábamos dentro del aeropuerto no pudimos salir, al final el avión salió con 22 horas de retraso. Con lo que mi planing quedo un poco cambiado dado que llegue un día más tarde a corea, un día perdido en corea. Por lo que puede comprobar que Korean Air se retrase debe ser algo habitual en sus vuelos España- Corea-España pq a la vuelta también llegue con algo de retraso (no con un día entero pero...Lo que pude comprobar antes de llegar a Corea y que más tarde pude vivir en la misma corea es que los coreanos son muy amables. Antes de iniciar mi viaje conocí a un coreano en mi ciudad que está estudiando español y cuando se entero que viajaba a corea me quiso dar el teléfono de varias amigas y amigos suyos que Vivian en Corea y también sabían español para que me ayudaran. No sé si ahí es normal pero en España eso es muy raro. Luego, dado el retraso del avión y habiendo cenado y comido juntos, dormido en el mismo hotel esperando a que por fin saliera el vuelo, los pasajeros del vuelo nos relacionamos. Conocí a unos peruanos que hacían escala en Seúl y que tenían que volver a Japón para trabajar(creo que en Japón no es muy bueno faltar un día al trabajo así de pronto), un español seleccionador nacional del equipo de atletismo de España que iba a viajar a Jeju-do para ver las instalaciones deportivas para que el equipo de atletismo de España hiciera la preparación a los juegos olímpicos de china en corea y no en china (aunque al final casi no le dieron tiempo para hacer su trabajo debido al largo retraso del vuelo)y a varios coreanos, aunque con ellos tuve que hablar en inglés (con lo poco que yo sé). Un coreano que estaba en España por trabajo era de Gyeonju (uno de mis destinos) y me dio su teléfono para que le llamara si tuviera algún problema. Al final del viaje, aunque no tuve ningún problema, acabe con un montón de números de teléfono de coreanas y coreanos que me pidieron que los llamara por si tenía algún problema. De ahí que diga que son tan amables, entre otras cosas. Como decía, suelo viajar sola y nunca me han ofrecido tanta ayuda como al viajar a Corea. Aunque lo de la amabilidad coreana debe tener sus límites porque pese a estar en Madrid (España) los de korean Air no daban ninguna explicación del retraso ni de cómo iba el arreglo del avión en español. Decían siempre un párrafo en coreana y dos frases cortas en inglés y ya está. En fin, pese a todo, por fin llegue a Corea. Mi plan era ver algunos sitios el domingo, otros el lunes y otros el martes en función de cuando cerraran (algunos eran los lunes otros los martes) pero me tuve que reorganizar. Mis dos noches en Seúl me aloje en una casa de huéspedes que localice por la guía de KTO, no era ninguna maravilla pero te podías comunicar en ingles y lo mejor es que estaba muy cerca de la zona de palacios y templos. Nada más llegar salí a conocer la zona y me encontré que estaba a cinco minutos del palacio Changdeokgung pero como era lunes estaba cerrado. En mi guía ponía que las visitas eran en grupos con guía a unas horas determinadas pero en la entrada del palacio vi en un cartel (estaba también en ingles) que los jueves se podía entrar por libre. Como acaba de llegar no me orientaba muy bien así que decidí seguir la muralla que al final me llevaría a la puerta del santuario Jongmyo. Bajando pro la calle comprobé dos cosas, una fue algo que vería más adelante, y es que las aceras en corea brillan por su ausencia. Si que tienes las líneas amarillas estas pero no tienes la típica acera, lo que da mucho respecto (los coreanos estarán acostumbrados, yo no), lo otro es que había todo tiendas de alimentación al lado de la muralla y todo el mundo me miraba al pasar, me sentí un poco rara no sabía porque todos me miraban. Ah, y una tercera cosa, no suelen llevar casco cuando montan en moto por esas calles, eso también lo vería mis siguientes días en corea Llegue sin problemas a la entrada y pese al clarísimo cartel solo en coreano de la puerta conseguí comprar los tickets (me di cuenta que no hay muchos carteles en ingles, pero hay algunos, que es mejor que nada). Por ejemplo hay muchos carteles explicativos del monumento o el tesoro nacional que se visita lo que está muy bien para conocer la historia del lugar si no tienes guía o no lo has leído antes. Lo que si vi es que aparte de mi (ya intuyo porque me miraban) solo había grupillos de japonesas y personas mayores coreanas, por lo que destacaba un poquito. El santuario es muy largo y tranquilo, subiendo una cuesta (como llegue a odiar tanta cuesta y escalera yo que vivo en un valle) hasta un puente que conecta con el palacio changgyeonggung En el palacio era diferente, el estilo era diferentes, aunque también de madera y piedra, estaba más decorado, con muchos detalles y colores, también la estructura era menos alargada y más ascendente, tenía pozos al rededor y se notaba el cambio de santuario a palacio. Ahí tropecé con una pareja vestida supongo con el traje coreano que entraron a hacerse fotos en el palacio. También tropecé con una pareja de japonesas que iban a ir a España en junio y que se sorprendieron que hubiera viajado desde España a Corea sola sin saber nada de coreano (y esa fue la tónica general del viaje, todo el mundo con quien me encontraba se sorprendía de lo mismo, no sé por qué) También vi un par de monjas, durante mi viaje por corea vi a bastantes monjas e iglesias, lo que más conté de camino del aeropuerto de incheon a Seúl fueron las iglesias. De vuelta a la casa de huéspedes para cambiarme y buscar donde cenar coincidí con la salida del instituto/colegio y como veis pille a un buen número de estudiantes con sus típicos uniformes de dramas y las típicas calles que también salen en los dramas coreanos, y ahí terminó mi primer día en Seúl.
Mi segundo día en corea fue un poquito más intensivo, para aprovechar, dado que había perdido un día fue al palacio Unhyeongung, que estaba muy cerquita de donde me alojaba a las 9 en punto que es cuando abrían así que lo vi yo sola. Este es diferente a los otros dos, aparte de que por dentro había objetos y maniquís de como seria en la época antigua, también estaba rodeado de árboles en flor y de altos edificios. Es curioso pero al estar sola se veía el lugar como silencioso y apartado pero al hacer una vista general se veía rodeado de edificios en el centro de la ciudad. El palacio era diferente a los otros, con las habitaciones, las cosas del hogar, la cocina, los pozos, los maniquís, pero también me gustó y además dan folleto en ingles. Después me dirigí a los alrededores del palacio Gyeongbokgung. El palacio está cerrado los martes pero al menos veía el exterior. Lo curioso es que vi un plano de la zona dibujado en la acera que te indicaba dónde estabas y donde había monumentos para ver. Algo muy útil y curioso. En los alrededores del palacio la puerta Gwanghwamun estaba toda cubierta pero entré por la zona del museo nacional del palacio de corea y vi el palacio por fuera, es muy grande con detalles muy bonitos porque tiene la montaña de fondo. Aunque según hacia donde mires en vez de la montaña se ven los edificios con su pantalla de televisión. Me encanta lo de las pantallas de televisión. Hasta en los aeropuertos hay televisiones para sentarte a esperar el vuelo viendo la televisión. Lo comenté en el trabajo nada más llegar a España y recuerdo que mis compañeros se echaron a reír imaginando lo poco que durarían en España las televisiones si se les ocurriera ponerlas en el aeropuerto. Me sorprendió también la seguridad que había. Fui a dar la vuelta a toda la muralla del palacio y así ver el alrededor, que con los árboles en flor estaba muy bonito (sin contar lo bien que se conservan las murallas, que aquí no se libran de algún golpe de autobús, o alguna pintada o cualquier cosa que pueda pasar) y ya de paso ver por fuera la casa del gobierno y ni a mitad de camino, más o menos por el museo nacional folclórico de corea me pararon y me preguntaron que a donde iba, como me preguntaron en ingles yo respondí (ya había comentado lo mucho que hablan inglés en corea ¿no?) Pero todo el camino hasta volver a llegar a la puerta gwanghwamun me encontré con un montón de parejas de policías o guardias o algo así. En mi ciudad ni cuando hay un aviso de bomba hay tanta vigilancia. De ahí baje hacia el palacio Gyeonghuigung, otro palacio también diferente. Aquí un coreano que tenía un amigo de Madrid, aunque no sabía español pero si ingles me estuvo explicando sobre la estructura del palacio y la importancia de este (¿por qué se me ocurrió decirle cuando me pregunto que no hablaba pero que entendía inglés?) La verdad es que le agradecí la explicación, me la dio y se fue pero al igual que el resto del viaje vi que a los coreanos les gusta mucho hablar con los extranjeros, de ahí que diga que hablan mucho ingles. Cuando regrese a España y todo el mundo en el trabajo me preguntaba les dije que en corea había hablado mas ingles que en mis clases de inglés, y es cierto, porque todo el mundo hablaba conmigo y yo por educación les contestaba pero es que hasta los taxistas me hablaban en ingles. En España dudo mucho que un taxista te converse en ingles. Bueno, en el palacio también otro coreano se ofreció a hacerme una foto (ya sabéis que iba sola) y también empezó a hablar, así fue todo mi viaje. Lo diferente de este palacio es que en vez de ser así alargado y extenso el espacio es más reducido pero los edificios van subiendo de forma escalonada, es como si según la categoría social se posicionaran más alto, nada que ver con Versalles por ejemplo, que esto un palacio a lo largo. Después fui hacia el palacio Deoksugung, bajando por no sé qué calle que me llevo hasta las murallas del palacio vi un cartel que anunciaba el teatro Nanta, en la página de KTO había leído sobre el espectáculo del teatro Nanta que tiene un espectáculo sobre cocina. A los coreanos les debe de gustar la comida, por lo que he visto en series y películas Por la murallas del palacio otra vez me saludaron en ingles. Yo ya me sonreía porque lo típico era "hola" "de dónde eres?" y a veces "¿por qué has venido a corea?" "¿viajas sola?" y "tenga un buen día", todo en ingles. Eran las preguntas típicas. Ya me hacía gracia que me dijeran hello, tanto los críos como los mayores. Justo cuando llegue a la entrada del palacio Deoksungung había una serie de guardias, supongo, por lo que vi, que debía ser el cambio de guardia o algo así porque al salir del palacio ya no estaban. Delante del palacio había una tiendecilla montada para que los turistas se vistieran e hicieran fotos con los guardias. El palacio por dentro se diferencia de los otros en que tienen edificios diferentes entre sí dentro del mismo recinto. Es cierto que hay puertas y un edificio parecía al resto, por los detalles del interior y de la madera pintada pero los otros edificios lo hacían diferente. Por un lado estaba donde había una campana, también un edificio de estilo occidental con su fuente, luego otro edificio mixto entre lo occidental y lo que había visto hasta entonces del estilo tradicional coreano. De camino vi mejor lo grande que es Seúl, además del trafico, que no me extraña que haya pasos subterráneos para pasar de un lado a otro, porque entre los grandes que son las venidas y hasta que uno de aclimata al tráfico, es más seguro ir por abajo. Con los semáforos me pasó una cosa muy curiosa. En España cuando se va a poner rojo empieza a parpadear. El primer semáforo que tuve que cruzar, yo vi que parpadeaba y como era muy largo preferí no cruzar porque no me iba a dar tiempo a terminarlo en verde pero el semáforo tardo mucho en ponerse en rojo. Al segundo ya aprendí, ahí en cuanto se pone en verde empieza a parpadear, con lo que da tiempo de sobra de cruzar aunque parpadee. Es decir, en España parpadea cuando te quedan dos pasos para que se ponga rojo, en Corea parpadea a los dos pasos. He visto, que lo que más está gustando cuando enseño fotos de Corea es el colorido y la buena conservación de sus palacios. Es cierto que está todo muy conservado pero es que Corea tiene muchos tesoros nacionales y deben de tenerle mucho más respeto que en España. Otro caso curiosa, que ya les comenté a los coreanos que conocí que me paso también en Japón es en las pocas papeleras que tiene. Pese a ello los lugares están bastantes limpios, y eso que a veces era desesperante encontrar una papelera para tirar un papelito. Que sobre lo conservado que está todo, fue a ver la puerta Namdaemun, tesoro numero uno de Corea. En realidad ya no había mucha puerta que ver dado que se incendió, pero si pude ver que estaba cubierta por paneles y llena de andamios para su restauración. Aquí no cubren tanto a ningún monumento que tengan que restaurar y mucho menos le ponen versos y flores, como vi que había en una pared de los paneles. Fue muy curiosa la diferencia de un país a otro. El caso es que tenía pensado coger el metro para ir a la torre N de Seúl y al monte Namsan pero cuando estaba en la puerta, viendo todos los escritos y los andamios, alucinando del cariño que le tienen vi en el plano que tampoco estaba muy lejos así que fui andando, no sin antes pasar por el mercado Namsaemun. Eso era una mezcla de rastro y bazar. Afortunadamente di con una puerta de salida (donde se leía bien claro mercado namdaemun) porque yo ya me veía perdida, y de ahí seguí hasta la montaña Namsan.Tenía pensado coger el teleférico pero al final, después de pasar por una plaza con unas fuentes sin agua, aunque en la página de KTO había visto una foto con esas fuentes con agua, me quede dudando y finalmente, subí andando. Cuando lo he contado me han mirado como si no se lo creyeran. La ventaja de subir andando es que coges con más ganas el mirador que hay poco antes de subir hasta la torre N, el inconveniente es que es bastante agotador. Que recuerde subía yo, un par de personas mayores y todo los demás que iban por las escaleras eran escolares o así parecían pro lo jovencitos, a los que su entrenador les estaba haciendo subir y bajar las escaleras. Los pobres a la segunda vez ya se arrastraban hacia las escaleras, cosa de lo más normal. Finalmente llegue a donde para el teleférico y después de pasar una especie de murallas llegué a la Torre N. Lo cierto es que después de verla en tantos dramas me decepciono un poquito. Además se había echado algo de neblina en la subida y aunque las vistas desde ahí son espectaculares porque se distinguen los palacios, parques, edificios, etc. con la neblina no se va muy bien. Además el sitio no me llego a convencer, esperaba otra cosa. Aunque ahí sí vi a más extranjeros. Después de descansar y comer algo (poco porque la torre N de Seúl es cara comparada con el resto de sitios) baje para ir a ver el Pabellón de la Campana Boshingak. Aunque la primera vez no conseguí ver la campana, el día que volví a Seúl y lo vi por segunda vez ya distinguí la campana. Ya estaba un poquito cansada. Aprovechando justo enfrente tenía la torre Jongno, me gusto algo más que la torre N.De ahí fue andando hasta el templo Jogyesa. Toda la calle hasta llegar ahí estaba llena de tiendas de artículos budistas y de escritura (pinceles, papel, etc.). El templo está algo metido pero se identifica claramente por los farolillos de colores que lo adornan y le dan un colorido diferente. Aunque el templo en sí no necesita mucho más colorido. Por dentro lo que más impacta son las figuras grandes y doradas de Buda. Por fuera es el color y el detalle con el que está decorado el templo. Todos los dibujos, flores y colores con detalle y cuidado que decoran el templo merecen dar una vuelta entera al mismo para deleitarse con la vista. Por lo que vi y me dijeron también los propios coreanos, siempre están comiendo, por eso hay un montón de puestos de ese tipo. Se paran y comen y luego siguen su camino. Y de noche en Seúl, no tendrán sitios para ir de tapas pero son las 3 de la mañana y siguen teniendo puestos de comida, y los ves comiendo. Comen a todas horas.
Al día siguiente no estuve en Seúl pero regrese a Seúl desde Jeju, como no tenia paraguas busque haber si había alguno en las tiendas del aeropuerto de Jeju y me encontré con que había una pescadería en el aeropuerto. Nunca había visto una ahí antes. Para variar el aeropuerto estaba lleno de estudiantes, debían ser fechas típicas de excursión. Al responder que era de España (ya hay que dar por supuesto que me preguntaron, etc., etc., lo mismo que todos durante el viaje) hicieron los gestos de un toro con un torero. Por cierto, ahora que os comento mi viaje de regreso, a la ida, en el avión de la excursión escolar también acabe hablando con los profesores, una profesora me pregunto qué diferencias veía entre Japón (donde ya había estado) y Corea. Las gentes, que aquí son más amables y en Japón son mas educadas, el trafico (que es más estilo Grecia en Corea) y la comida sobre todo. Al llegar mi equipaje salió el ultimo, luego pille un atasco, en el hotel no habían preparado mi habitación. Al final las dos de la tarde. Al ir del aeropuerto al hotel cogí un taxi y dio la casualidad de que en corea los taxistas deben ser un poco como en España, que les gusta hablar. Este sabía algo de inglés, porque me pregunto de donde era y luego me dijo que el sacerdote de su parroquia (él era católico y su hija era monja según me dijo) era de Madrid. También me dijo cual era su nombre católico (eso de los nombres cristianos no lo he entendido ¿tienen dos nombres los coreanos católicos?). Pero hacia buen día por lo que pude aprovechar ese medio día en Seúl. Primero fue al palacio Changdeokgung y el jardín Huwon, al ser jueves había entrada libre para los individuales. Lo cierto es que el Palacio Changdeokgung no está mal pero es un poco lioso de visitar. Mas luego los jardines Huwon están un poco dejados y los lago secos, así que no fue mi palacio preferido. Ahí conocí a una mujer coreana muy simpática que estaba visitando el palacio junto a su hijo, insistieron en acompañarme hasta el palacio Gyeongbokgung aunque les dije que sabia el camino, hasta la mujer insistió en que me tomara el teléfono y les llamara por si tenia algún problema, como iba sola (no sé que manía les daba a todos por preocuparse porque iba sola, tengo mi agenda de viaje llena de teléfonos y emails coreanos). Mi llegada al palacio coincidió con el cambio de guardia, así que disfrute doblemente del lugar, que es muy grande. En el palacio Gyeongbokgung me pararon tres chicas coreanas para que les respondiera una encuesta sobre mi visita al palacio. Y luego una mujer cuya afición era la fotografía y dado el día soleado que hacia había salido a hacer fotos también hablo conmigo. Todos muy simpáticos. Reitero que el palacio es muy extenso y ya se me hacia agotadora la visita, pero realmente muy completa. Después fui al poblado hanok de namsangol. Había un montón de grupo de niños visitándolo así que lo vi inundado de gentecilla. Lo más llamativo fueron las representaciones de la comida en una sala por las esquías de un funeral (según creí entender) y los juegos tradicionales que había en el centro y que se podían jugar (un poco difícil los de los palos que son al estilo del juego de la rana). Al día siguiente, me lo tome con calma porque había quedado con unos amigos de un conocido coreano que está estudiando en Zaragoza. Me pidió que los llamara porque estudian español y así podían practicar. Así que en vez de visitar todos los sitios planeados solo vi un par pero así hable todo el día español. Primero visite por mi cuenta la calle de insadong, donde están todas las tiendas de artículos “turísticos”, ahí vi hacer dulces en el momento. Un chico muy simpático me mostro como se hacía mientras lo explicaba en ingles. Se apunto las palabras en español en un cuaderno para así saber explicarlo también en español. Era miel en hilos donde dentro metía semillas de sésamo y demás. También me dio a probar uno. ¿Había dicho ya que son muy simpáticos los coreanos, no? Luego fui a visitar el edificio 63, era algo que tenía pendiente y encargado también por un par de amigas por el drama My Girl. Antes de llegar me desvié para ver el parque al lado del rio y los árboles en flor. Los anunciaban tanto y había tantiiiisima gente yendo hacia ahí que... “donde va la gente va Vicente” así que ahí fui. Es curiosos que tanta gente vaya solo para ver y hacerse fotos con los arboles en flor. También muy curiosas las familias y parejas sentadas en alfombras en el parque. Aquí no tenemos ni paseo al lado del río. La vista desde lo alto del Edificio 63 no fue muy completa porque había algo de niebla pero aún así era una nueva vista de la ciudad de Seúl. Fue muy extraño pero el ascensor debe bajar a bastante velocidad o muy de golpe o algo raro hace porque se me entaponaron los oídos durante la subida, y he subido muchas veces a los alto y nunca me ha pasado. Luego fui a la universidad y conocí a varios coreanos, unos habían estado en México, otro en Chile, otros en Perú y dos en España, una de las chicas iba a volver en junio porque va a trabajar en el pabellón de Corea en la Expo de Zaragoza, así que quedamos en vernos de nuevo para cuando se venga para mi ciudad. Fue muy curioso porque hubo un momento en que cada uno dijimos una palabra diferente para asignar a una sola cosa. Ahí los coreanos se me quejaron que el español es muy difícil porque hay palabras y expresiones diferentes para decir lo mismo dependiendo de la región. Les dije que dentro de España también pasa y volvieron a quejarse. La Universidad es enorme, aquí en Zaragoza está separa según la carrera por lo que no está todo junto como ahí, que vi que tenían hasta autobús para moverse por ahí. Otra cosa curiosa es que en uno de los pasillos tenían un mural con “te quiero” en varios idiomas, pero lo que peor me supo es que estaba en catalán, pero habían obviado el gallego y el euskera (seguro que un catalán hizo o ayudo en el mural).Y así pase le resto del día con los coreanos, hablando español y aprendiendo cosas que de otra forma no hubiera llegado a saber.

Visita: Marzo y Abril 2008

Imagenes de Seul: dia 1, dia 2

Información para viajar: aqui

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...