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sábado, julio 13, 2013

Tokyo - Japon

Tokyo

Llegué a Tokio a eso de las siete de la mañana (el vuelo, para no variar, salió con retraso). El viaje era para ver a una amiga que se fue de Zaragoza y ahora está trabajando y estudiando ahí y a un amigo japonés que estuvo viviendo dos años en Zaragoza (Yuta y Silvia), pero también quería aprovechar y ver cosillas que se quedaron pendientes cuando fui a Japón, sobre todo de Tokio porque cuando estuvimos ahí me enfermé, cogí un gripazo impresionante, y no pude salir en todo día y medio de la cama de mi habitación, ni para comer algo siquiera. Así que tenía pendiente la bahía de Tokio, que no pude ver en su día, y comprar una cámara. Hay que recordar que la cámara de fotos se me rompió en Taman Negara, el zoom no funcionaba bien porque las fotos salían borrosas y además la pantalla también se había estropeado y solo se veía la mitad, la otra mitad eran rayas blancas, esto mismo me paso el año anterior pero la cámara todavía estaba en garantía y me la arreglaron, ahora la garantía ya no valía y el coste de arreglarla iba a ser mayor que comprar una nueva. Así le dije a mi amiga por internet que la primera parada era comprar una cámara nueva, y que bien que se me rompió la cámara justo antes de Tokio porque las cámaras en Japón son baratísimas (según internet mi cámara actual cuesta más de 100 euros de lo que me costó) y tiene más funciones de lo que yo jamás voy a llegar a aprender a usar, una maravilla. Pero sigamos en orden cronológico, llegue a Tokio y baje hasta las vías de tren, en busca de la oficina de JR, muy fácil de localizar, para comprar el NEX and SUICA. Había estado mirando mucho en internet cómo hacer el trayecto del aeropuerto a Tokio y regreso (que dura una hora aprox.) teniendo en cuenta que no podía sacarme el JPRail porque ya lo había usado una vez. Y la opción de la suica me pareció buena idea, aparte de porque era un precio aceptable, esta tarjeta pre-pago la tenían mi amiga y mi amigo japonés, y sabia me iba a ser de mucha utilidad para moverme por Tokio sin tener que retrasarnos para que solo yo tuviera que comprar un billete cada vez que cogiera el tren. Así que cogí el NEX and SUICA y luego cogí el tren hasta y la estación de Tokio. Cuando salí pude ver que hacia un sol tremendo y mucho calor, lo que me esperaba eran lluvias dado que por ahí es primavera, pero me toco un día increíble. Me costó mucho más tiempo conseguir salir de la estación de Tokio por la puerta correcta que encontrar el hotel, el problema es que la estación es muy, muy, grande. Una vez me registre, deje la maleta y me cambié, llamé a mi amiga para que me viniera a recoger y salir a donde quisieran, aunque la primera parada era comprar la cámara fotográfica (mis amigos me conocen y saben que adoro hacer fotos de todo). Así que Yuta y Silvia, mis amigos, me recogieron y salimos a tomar el tren. Con la suica con pasarla por el lector entras y te va diciendo lo que te queda de saldo, como con la tarjeta del bus de Zaragoza. Y marchamos hacia Akihabara a la zona de electrónica, lo que más costó fue elegir cámara entre todas las opciones que había. Para saber las características que debía tener tenía a mis amigos que sabían japonés y lo podían leer en los cartelitos, así no había que pelear con el inglés de los dependientes. Con el pasaporte, que llevo siempre encima, te hacen descuento. Salimos y cogimos el tren a Asakusa, porque otra de las cosas que tenía que hacer era comprarle a mi madre los zuecos y los calcetines para hacer juego con los kimonos, obis y demás del traje japonés que ya tenía de su viaje y del mío anterior. Solo que cuando llegamos ahí había una marea inmensa de gente porque era el Sanja Matsuri (matsuri es festival). Sanja-matsuri, el Festival del Santuario Asakusa en Tokyo, es un desfile de tres grandes santuarios portátiles y más de cien mikoshi más pequeños (santuarios portátiles). La procesión era en algunos aspectos muy parecida a la española, pero en otros aspectos había mucha desorganización (quien lo hubiera dicho de los japoneses). Lo que más me llamo la atención es como al llegar al tori del templo de asakusa levantaron el altar que llevaban en hombros y la gente empezó a aplaudir, como en alguna procesión andaluza de semana santa, igualito. Dejamos al mogollón de gente y nos acercamos a ver la segunda torre más alta del mundo que se construyo pro el 2008 o algo así y que cuando fui a Japón en el 2005 todavía no existía. Tras la torre cruzamos de nuevo el puente hacia asakusa y compramos los billetes para montar en un barco que recorre la bahía de Tokio. De los tres ninguno lo habíamos hecho así que estábamos todos contentos, no solo porque yo hacía turismo además de oponerme al día con mis amigos, sino que ellos hacían cosas nuevas también. Había un montón de gente y no quedaba ni un asiento libre en el barco, aprovechamos a estar sentados viendo las riberas de Tokio, sus edificios y puentes hasta que, antes de llegar al puente arco iris, hicimos una primera parada donde teníamos que cambiar de barco. Al cambiar de barco no cogimos asiento sino que subimos arriba para poder ver el puente arco iris y la bahía mejor que sentados dentro pero se nubló y empezó a hacer mucho frio así que bajamos y estuvimos viéndolo todo desde abajo, resguardados del frio. Llegamos a la playa de Tokio donde bajamos del barco y mientras Yuta fumaba en una de las zonas designadas para fumadores mi amiga Silvia y yo paseábamos por la playa y hacíamos fotos de la playa y del puente arco iris, aunque el puente es mucho, pero mucho más, bonito de noche que de día. De aquí nos dirigimos a un centro comercial que por dentro es como una ciudad italiana, a decir verdad es como el hotel Venecia de Las Vegas solo que en pequeñito. Tomamos algo y paseamos hasta llegar al Tokio Center para ver la estatua del del robot Gundam a tamaño real, impresionante cuando comienza a moverse. Tras hacer unas cuantas fotos frikis con Gundam nos metimos en el centro comercial porque Yuta quería comprar algo y así vimos una exposición de coches donde había un coche Pikachu, con las orejas y la cola. Para hacer tiempo hasta que se hiciera de noche entramos en el Mappel town, un centro recreativo donde entretenernos con las maquinitas y los dance revolución (había fila para bailar). Luego, ya de noche compramos los billetes para la noria para poder ver desde lo alto con la ciudad iluminada. Como decía compramos los ticket, lo más caro que gaste en Tokio, y subimos a una cabina de la noria, son todas cerrada y va muy lento así que no se nota nada (lo digo porque Silvia tiene algo de vértigo). La vista de noche es espectacular, odaiba (la bahía), todos los rascacielos iluminados, la torre de Tokio brillando roja al fondo y el puente arco iris cambiando de colores como su propio nombre indica. Tras terminar el recorrido de la noria fuimos a ver la réplica de la estatua de la libertad que hay en la bahía y disfrutar de las vistas de la ciudad y del puente arco iris. Y de ahí entramos al centro comercial a cenar, dado que ahí tienes un montón de puestos de todo tipo de comida al mismo precio, muy barato. Después de cenar regresamos, primero fuimos a mi hotel, dado que todavía no me sabia el camino de salida de la estación correcto (y como decía me costó mucho más salir de la estación que llegar al hotel) y de noche no era cosa de ir dando vueltas, y luego mis amigos se fueron a su casa. La SUICA una vez más para todo el día en movimiento de un lugar a otro fue un gran acierto. Justo cuando iba llegando al hotel se puso a llover y al día siguientes se pasaría todo el día lloviendo. Al día siguiente Yuta no podía quedar por la mañana así que con Silvia, que se saltó las clase y pidió día libre en el trabajo, fuimos a la estatua donde quedaron los protagonistas de Hana Yori Dango, justo bajo la lluvia como en el drama (del manga no recuerdo). También nos acercamos a Asukasa a comprar los encargos de mi madre y una yukata para un amigo del trabajo que se casa este mes de agosto. Tras comer en otro sitio muy barato quedamos con Yuta cerca de Hachiko, la estatua del famoso perro. Pero hasta entonces fuimos también al barrio coreano de Tokio, donde hay un tipo que lee la fortuna en las manos, y una tienda con muchos videos de los grupos musicales coreanos, y ahí cerca hay una tienda de mangas, drama y música asiática de segunda mano que es una maravilla comparando el precio y lo que se puede encontrar. Y del barrio coreano nos acercamos al barrio de host clubs para ver que ahora son feísimos los chicos de los host, en Osaka los vi mucho más guapos (hace ya varios años), no sé cómo alguien va a ir. Un poco cansadas de la lluvia fuimos viendo algunas tiendas y subimos al rascacielos del Ayuntamiento, pero con la lluvia las nubes cubrían casi todo Tokio y no teníamos una vista tan interesante como la noche anterior desde la noria de la bahía de Tokio, la vista más interesante fueron tres chicos en cosplay que estaban en el ayuntamiento también. Finalmente fuimos de izakayas, mi amiga se sorprendió que no fuera a un izakaya cuando estuve en Tokio, pero yo no sabía qué era eso. Izakaya es un típico bar o restaurante japonés. Son muy populares en Japón para tomar algo después del trabajo. En una izakaya se sirven tanto comidas como bebidas. Y en la mayoría de ellas hay disponibles tanto mesas y sillas al estilo occidental como zonas y habitaciones privadas con suelo de tatami siguiendo el tradicional estilo japonés. En muchos puedes comer y beber por dos horas a buen precio, es donde suelen ir mis amigos con los compañeros del trabajo tras salir del curro. Así que fuimos buscando uno que los convenciera (yo no sé de precios y calidad así que lo dejé en sus manos). Entramos a un edifico y subimos hasta la cuarta planta donde estaba el bar elegido, dejando nuestros zapatos en los casilleros de la entrada nos pusimos a pedir comida. La manera más habitual de comer y beber en una izakaya consiste en ir pidiendo distintos platos que se comparten entre los comensales, nosotros pedimos demasiado porque nos sobró comida. El precio a pagar era según la comida que pedíamos. Y durante dos horas, cada cliente puede pedir cuanta comida y bebida desee, a elegir de un menú especial, mientras los camareros no paran de llevar bebidas y comida a la mesa (incluidas todas las bebidas alcohólicas que quieras). Tras la cena nos marchamos cada uno a coger el tren de destino a su casa (ahora ya podía ir yo sola, ya sabía que salida coger en la inmensa estación de Tokio). Y en el trayecto pude ver a varios japoneses trajeados que se tambaleaban de un lado a otro, viendo que es cierto eso de ir después de trabajar a un Izakaya. Y tras dos horas de vodka por un precio tan barato es normal que se tamborean así. Al día siguiente me marchaba con destino a Singapur, sé que lo normal hubiera sido Malasia, Singapur, Japón, pero económicamente me salía mejor hacer Malasia, Japón, Singapur. Este día lo pasamos por Akihabara, buscando figuritas que me habían encargado, viendo coches tuneados estilo anime (aunque nada como el coche picacho que vimos el primer día en la bahía de Tokio) y haciendo Purikuras. Cuando estuve en Japón la vez anterior no hice ninguna, mi amiga Silvia alucinaba conmigo, diciendo que como podía haber estado en Japón y no haber hecho una Purkura, que son un tipo de colección de fotografías muy popular en Japón, y que trata de pequeñas fotos retocadas coleccionables. Así que nos metimos en unas maquinas de esas , todas eran muy parecidas, metimos las monedas (300 yenes) y posamos mientras nos hacían fotos, elegimos el fondo y el formato y luego pasamos a otro lado de la máquina para dibujar escribir y hacer monerías a las fotos, aunque tiene un tiempo limitado, y mientras esperábamos a que se imprimieran las fotos las maquinas te dan un juego de parejas ocultas para que las emparejes. Luego hay una mesita con tijeras para cortar las tiras fotográficas y que cada uno se lleve la suya de recuerdo. En España ya no habría tijeras al segundo de ponerlas en la mesa. Lo cierto es que me encantaron las purikuras e hicimos tres más, en unos ellos sitios se podía hacer cosplay para las purikuras. Fuimos a comer a un sitio de pasta, donde también había paellas además de comida japonesa, y todo a un precio baratísimo. Y luego Yuta nos llevo a su café muid preferido. Un café maid o cafés de sirvientas son restaurantes temáticos donde las camareras van elegantemente vestidas con trajes de sirvientas, y donde el servicio que ofrecen los sirvientes no solo queda en el traje sino que tratan a los clientes con el título honorífico de señor/a, amo/a. Aunque en este café no permitían hacer fotos. Yuta se pidió el té inglés que implica que la sirvienta te trae el té y te lo sirve delante tal y como tú se lo pides. En el lugar había un hombre haciendo cosplay del padre de Koji del de Evangelion, que es una serie que pese a ser antigua se veía mucho por akihabara, al igual que salior moon y one piece. Por la tarde nos acercamos la estación de Tokio para poder ir a buscar las maletas al hotel sin primas y me despedí con mucha pena de mis amigos,. Me hubiera quedado más tiempo con ellos en Japón (lo que vi cambiado de mi visita anterior a Japón es que ahora el gracias que te dicen en todos los sitios si eres extranjero ya no dicen arigatogazimas sino thank you, lo que a mi amiga le parece mal porque ella sabe japonés y español, no inglés, y tiene su punto, no todos los extranjeros tiene porque saber inglés. Para no variar, el vuelo dirección Singapur salió con retraso de nuevo, si lo hubiera sabido habría pasado más tiempo en Tokio con mis amigos. Lo malo es que llegue al hotel de Singapur mucho más tarde lo previsto pero ya os contare.
Visita: Mayo 2013

Mis imagenes: Tokyo II

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jueves, julio 06, 2006

Tokyo - Japon

Tokyo

He de avisaros que cuando estaba en Japón todo lo que veía acaba diciendo "es como los mangas" porque realmente todo se parecía a lo que veía en los mangas. Que ya que salen a relucir, ahí las mangas se venden en cualquier rincón: en los kioscos de las estaciones de tren, en los 7 eleven, en cualquier tienda, hasta en los restaurantes japoneses y McDonals tienes mangas para coger y leerlos mientras esperas la comida. Que ya que sale a relucir lo del McDonals, en Kyoto fuimos a cenar a un McDonals y vimos a un japonés levantarse de su sitio y dejar el móvil abierto y encendido sobre la mesa mientras se iba al baño. Lo miramos alucinados porque en España dejas el móvil encima de la mesa y te vas al baño y antes de que llegues a la puerta ya te ha desaparecido. El japonés volvió al rato del baño tan tranquilamente. Recuerdo que nos diluvio y los paraguas se dejaban fuera de las tiendas, y con sorpresa descubrimos que podíamos dejar las cosas sin miedo porque al salir SEGUIAN AHI. Bueno, el primer día llegamos después de 16 horas de vuelo más tiempo en aeropuertos más equipaje como que medios muertos a Tokyo pero nos marchamos a Harajuku, el barrio por donde se encuentra el parque Yoyogi (nombre fácil de recordar) y el puente Gorin. En este puente los domingos por la tarde (el día que llegue a Japón) se suelen juntos los jóvenes japoneses vestidos de sus ídolos de visual, de gothic lolitas, de cosplay (disfrazarse y actuar como un personaje de anime o manga) y también cantaban y lucían sus ropas. Esta es del metro a la salida al puente Gorin: (lo habitual era encontrarse con gente en todos los sitios, el mogollón ya dependía de las horas) Esta foto es de los frikis del puente, como los llamaban mis compañeros de viaje:
En el parque de Yoyogi hay un templo que podéis visitar, comentar que ahí los parques son casi como bosques. En los templos te venden un montón de amuletos y oraciones de la buena suerte. Coincidimos en el templo con una boda japonesa, y los novios, muy japoneses ellos, posaron para los turistas. Os adjunto fotos (como le gusta a Scarlett) de las sacerdotisas del templo en la tienda, y de los novios japoneses. Y los novios japoneses, en su paseo y posando para las fotos: Ese día, para comenzar bien el viaje dormimos en un ryokan. Los ryokan son los hoteles tradicionales, estos que comes sentado en el suelo y duermes sobre un futon en el suelo. Aquí os pongo una foto de la habitación japonesa. En la pared seguramente veréis la linterna. Estaba en todos los hoteles, supongo que en caso de terremoto. Comentaros que para este viaje nos sacamos el Japan Rail Pass. Es el interrail de Japón. Solo s e puede usar una única vez, pero es muy provechoso si planeas hacer un viaje donde visitar lugares que requieran desplazamientos continuos, como fue nuestro caso. Te sale mucho más rentable y cómodo. Solo hay que fijarse en subir en los vagones de No reservado.
De tokyo ya os he hablado del barrio de Harujaku, donde mismos el puente gorin y sus frikis y el parque yoyogi y la boda tradicional japonesa. ahora nos vamos a otro barrio conocido: Roppongi. Roppongi de día es la zona de las embajadas. Es lugar donde se concentran todos los edificios de negocios y las embajadas de todo el mundo. Para ver lo único que tiene es un enorme centro comercial llamado: Roppongi Hills. En esta foto nos acercamos al centro comercial. Como veis, algo muy típico de tokyo son los carriles de tren por encima de otros carriles de coches. Esta es una foto típica, lo único que este carril tenía el nombre de roppongi Hills. Y es que ese edificio que hay al fondo, tan alto, es el centro comercial. MUY CARO por cierto. Tiene hasta visitas guiadas. La zona del centro de Roppongi tiene las típicas, también, pantallas de televisión, como podéis ver en esta foto. Cada esquina tenía una pantalla de televisión gigante, y por supuesto muchísima gente pro todos los lados. Básicamente roppongi Hills este inmenso edificio lleno de tiendas, cafeterías y zonas de fumadores (los japoneses tienen zona de fumadores incluso en las calles. normalmente no los veras fumar en la calle excepto en "los fumaderos" que son las zonas habilitadas con ceniceros para que los fumadores fumen todo lo que quieran, y lo hacen a destajo. El centro comercial tiene sus zonas al aire libre como el teatro arena, que es una cafetería, como os muestro en la foto. O la zona de terrazas de más nivel donde tienen esta araña tan pequeñita. Desde el centro comercial se puede ver parte de la famoso Torre de tokyo, tan adorada por los japoneses. La zona de roppongi por la noche ya es otra historia, no tengo ninguna foto pero puedo describiros lo que es en sí la zona. De noche se convierte en la zona de marcha de los occidentales, sobre todos de aquellos que quieren ligar con japoneses y viceversa, la zona de caza de los/las japones/as. Entre semana no lo notamos tanto, si cambiaba su aspecto (seguía habiendo muchísima gente) pero ya había mas zonas-clubs abiertos, casi todos los "bares" tenían a su japonés en la puerta vestido de traje negro, con camisa y corbata impecables y el pinganillo en el oído (en kyoto tb van a así). Y luego estaban por ahí también algún puti-club, distinguible porque aparte del japonés mono uniformado, tenían en las puertas unas coronas de flores. Esto resultara extraño y debería haberle hecho foto (pero es que con tantas luces, en Tokyo era como en Osaka y ya visteis lo iluminado que esta eso de noche, pues se nota mucho cuando uno va de turista haciendo fotos). Nos dimos cuenta de ese detalle (el de las flores) porque de día fuimos a la zona de putas de tokyo, aunque más bien era de putos porque casi todos los cartelitos eran de chicos monos japoneses (es que ahí se anuncian en carteles los chicos- chicas de compañía que hay, carteles pequeños o grandes en las fachadas del edificio). Pues como decía, cuando fuimos a esa zona vimos que en las puertas había diferentes ramos de flores y coronas de flores y de eso pillamos el significado. Y es que cerca del nuestro hotel, que estaba donde la zona de marcha de Roppongi, veíamos al pasar un local iluminado con luz azul fosforescente y varias coronas de flores. Y nos quedábamos dudosos de que sería eso, porque una floristería nocturna se hacía raro, y un velatorio, pese a los trajes negros, pues tampoco. Pero finalmente supimos que era ese sitio, aunque desconocemos por qué lo de las flores. El caso es que aunque había diferencia, el cambio de roppongi diurno a roppongi nocturno se notaba los fines de semana, del jueves al sábado. Ciertamente es como dicen, la zona de los occidentales en Japón. sin contar de que aparte de todos los occidentales que vimos por ahí de noche estaban también todos los norteamericanos que había, salieron como los caracoles cuando llueve, por todos los lados había. El miércoles no había nada, el jueves no podías andar sin que te pararan con "brother, ven a mi garito, etc, etc" que agobio, no sé si porque van los japoneses/as a ligar con occidentales u occidentales a ligar con japoneses/as pero ligeteos de esos vimos, y no es que quiera hablar de mis compañeros de viaje pero cierto compañero eligió el hotel en roppongi con una idea, y ciertamente lo consiguió. Entramos a un par de sitio por variar un poco, uno de ellos era toda música norteamericana, había tanto occidentales como japoneses, los camareros iban como el tío de la puerta con pinganillos en los oídos. Pero lo que me fije es que normalmente la pareja de japoneses u occidentales hablaba con el camarero o el de la puerta y este se acercaba a la pareja de chicas, a veces aceptaban y veías a las chicas ir de su sitio al sitio donde estaban los tíos y otras (las menos) no. los camareros hacían algo así como celestinos. En las bebidas ponían poquísimo alcohol, nada a lo que estamos acostumbrados en España cuando salen por ahí. Y en todos los sitios había lockers, casilleros de estos (ahora no me sale la palabra exacta). Nosotros fuimos de ciudad en ciudad y siempre dejábamos las maletas enlosa casilleros de las estaciones pero es que en Japón eso de los casilleros debe ser muy común porque los encontrábamos en todos los sitios. En todos los garitos había casilleros para dejar el bolso y una pulserita apara colgar la llave. Algo bastante útil, sobre todo porque ahí no suelen abrirte los casilleros para robarte lo que hay dentro. Fuimos también en Roppongi a un bar de salsa, que hay que ver lo condenadamente bien que bailan los japoneses la salsa, si había una pareja que hasta llevaba zapatos para bailar que cuando se fueron vi como sacaban otro par de zapatos del casillero y se cambiaban. Eso sí, los del bar eran colombiano y mejicanos que llevaban unos años (10 concretamente) viviendo en Japón. A mí que me gusta toda bebida con limón (con refresco se entiende) ahí no saben que es el vodka con limón, para ellos un vodka con limón es el vaso lleno de vodka y luego te estrujan unas gotas de limón y ya esta...... Por cierto, en el sitio ese buscaban a alguien para dar clases de salsa, si alguno quiere irse a vivir a Japón ya sabéis....

Otro barrio de Tokyo es Ginza. Ginza lo visitamos por la tarde noche y con lluvia, para variar. Ginza es lo que se podría llamar la zona chic de Tokyo, los escaparates y cafeterías son para ver pero para nada más. Disfrutamos viendo los escaparates, los cientos de tiendas de cartier, luis vuitton, etc. donde había mucho japonés comprando, pero lo que se dice nosotros, simplemente mirar. Por supuesto, donde hay tanto comercio, también hay mucha publicidad. En Ginza lo único que puedes hacer es mirar las tiendas y a la gente con un nivel de vida más elevado. Aparte de eso, si eres amante de la electrónica tienes el Edificio Sony, con dos plantas enteras para visitar. Pero solo ver, ni tocar ni comprar. Y también, si eres amante del cine, puedes ver la pequeña estatua dedicada a Godzilla situada frente, por supuesto, unos grandes almacenes. Ginza es, como os decía, para mirar. Seguimos con Tokyo, vamos a por el centro de la ciudad, o chiyoda-ku, que se llama la zona centro. Ahí está el parque donde se encuentra el palacio imperial. Lo impresionante de esta zona es el inmenso parque en medio de un sinfín de altos edificios de oficinas. Después de tantos edificios y edificios, publicidad y publicidad... en Tokyo tambien se puede encontrar naturaleza como un ejemplo es este gran parque en el centro mismo de la ciudad. En la foto igual no se aprecia completamente pero el contraste choca al observador. En este parque se localiza, como decía, el palacio imperial, donde viven los emperadores de Japón. La única parte visible del Palacio es una zona donde se percibe el puente Niju y el lago, y foto típica para los japoneses. A unos minutos del puente Niju puedes llegar a la entrada del "jardín al Este del Palacio Imperial", el único jardín de la zona de palacio abierta al público. No hay que pagar para entrar y tanto que os gustaban los jardines y echabais de menos en mis dos crónicas anteriores de tokyo, esta zona de Tokyo os gustaría, yo que soy alérgica me puse malísima. Así que apenas saque fotos pero porque me estaba muriendo. Para variar dentro del jardín también estaban las típicas maquinas de refrescos, pero bueno, había casitas y sobre todo unos jardines que más bien parecían bosques, como podéis ver: También tenían sus lagos y cascaditas con las carpas tan feas y típicas de ahí: Justo en la entrada a los jardines había una casita tapada por los setos donde estaban practicando con la espada japonesa, solo pudimos ver las figuras dando saltitos, aunque oímos sus gritos de acción. Una pena no poder verlo por completo, hubiera sido muy interesante pero al ser una zona del palacio imperial, estaba prohibida la entrada.
Seguimos con Tokyo. Ahora visitamos el barrio de shinjuku, la zona administrativa de la ciudad, todo oficinas. En esta zona de grandes edificios puedes entrar a estos edificios de oficinas y subir hasta la planta 53, 54, o 55 del edificio en cuestión y disfrutar de forma gratuita de la vista de la ciudad de Tokyo. Normalmente en estas plantas se encuentran los restaurantes y bares pero puedes ver la ciudad sin tener que entrar a uno de ellos. Como se podía ver desde la altura, no solo estábamos rodeados de elevados edificios sino que se veía el infinito de edificios d tokyo y el parque central de la ciudad. Lo que os comentaba del inmenso parque entre tanto edificio aquí se puede percibir mejor. En esta zona se encuentra también el ayuntamiento de Tokyo, que es realmente enorme, en la foto solo se ven las torres con las diversas plantas pero el edificio es más grande de lo que se puede ver. El ayuntamiento tiene dos torres a las que puedes subir de forma gratuita pero solo hasta el último piso, donde hay cafeterías, tiendas de regalo y puedes ver el resto de la ciudad, aunque con cristales. Y más vistas de tokyo desde las torres del ayuntamiento. Por lo menos en esta zona encontramos restaurante con carne que no fuera cerdo (la única carne que vimos en todos los restaurante japoneses) y con pastelería que no tuvieran solo los bollos de lentejas (estaban por todos los rincones. parece un bollo normal, pero cuando uno lo compro y lo mordió descubrió que ESTA RELLENO DE LENTEJAS, al parecer eso les debe de gustar mucho porque también los había de algas y estaban en todos los lados.) En el siguiente barrio de Tokyo es shibuya. Lo vimos diluviando. Shibuya es un barrio de los más bulliciosos de Tokyo. El cruce a la salida de la estación del tren es el más concurrido. Una cosa curiosa que vimos pro todo Japón es que allí son típicos los paraguas transparentes o blancos, sobre todo los transparentes. Y también, como se ve, sus pantallas de televisión. El punto de reunión de shibuya es el perro de Hachiko, una estatua a la salida de la estación del tren donde se agolpan miles de personas que allí se han citado (hachiro tiene una tierna historia detrás). La mayoría adolescentes que ni se han quitado el uniforme escolar como se puede ver, aunque lo llevan según su estilo, que ya se sabe que el estilo japonés es diferente al de aquí, y también se puede ver las minifaldas de uniforme que llevan muchas chicas en Japón, como en los mangas, aunque parezca extraño. Un lugar famosos es los Grandes almacenes 109, lo último en moda joven, y os aseguro que visten y se calzan igual a como se ven los mangas, series, videojuegos. También estaba abarrotado, pese a la lluvia. Lo que más odiaba era que siempre antes de entrar a cualquier sitio tenían bolsas para meter los paraguas y así no mojar el suelo pero esas bolsitas estaban hechas para sus paraguas, que no son plegables como el que llevaba yo y que me costaba esfuerzo y tiempo meter en las bolsas de plástico. En la parte trasera del barrio, donde hay menos conglomeración se encuentra la zona donde mas love hotels u hoteles por horas hay en Japón. Con precios por hora, tres horas y por noche. Shibuya es una zona para pasear y perderse mirando y comprando en tiendas o ir de cafetería en cafetería, como veis hasta con lluvia estaba abarrotado. También es la zona donde con más facilidad puedes ver a las GALS, En Japón las Gals suelen ir a los centros comerciales y a las tiendas de grandes marcas, sin olvidar esas tiendas tan baratas donde encuentran esas gangas que son inconfundibles. También suelen ir al Karaoke, donde alquilan una habitación con amigos/as durante una hora y no paran de cantar. Las Gals se reconocen porque visten con sus plataformas bastante altas, mini faldas despampanantes y camisas brillantes y coloridas. También siempre llevan la piel bronceada, cuando lo habitual es no ver a un japonés tan bronceado como ellas están de morenas. En una de las fotos que hice tenia a una gal típica de manga pero se me cruzo en medio otra gal y no sale, aunque se ven que todas ellas son gals por la piel y las ropas. Mas o menos os podéis hacer una idea, cabello teñido, morenas, muy maquilladas y con esas ropas...
Sigamos con el barrio de Asakusa. Es uno de los lugares más visitados, se encuentra el templo Sensoji, con una enorme puerta y su farol rojo gigante celebre y el mas fotografiado por los turistas. Para variar esta puerta no tiene a los típicos guardianes sino a dioses y diosas guardianes, el concreto los dioses del viento y del trueno. pasada la puerta te encuentras con una infinita calle repleta de tiendas donde comprar cualquier cosa típica japonesa, desde kimonos, katanas, llaveros, comida, galletas... todo lo que sea racional japonés se encuentra en este rastro. Al final del infinito pasillo de tiendas donde todo el mundo se vuelve loco pro comprar (doy fe de ello hasta en carne propia, que por comprar compre hasta los bolsitos a juego con los kimonos, el kobe, los calcetines, etc) se llega a otra puerta donde están los budas. Y una pagoda, por supuesto. El templo tenía otro gran farol rojo, también famosos, y el techo lleno de dibujos, algo no habitual en el resto de templos. Del templo salían estos hombres llevando eso, supongo que sería una procesión o algo así de su estilo, por las ropas que llevaban y lo que llevaban encima. Pero como yo no entiendo de sus procesiones no se que celebración seria. Y otro barrio: Y la torre de Tokio, emblema de Tokyo, igual que la torre Eiffel pero más alta. Es de color rojo y blanco, color que adoran los japoneses, y el suelo es de cristal, bastante fea en comparación con la torre Eiffel pero cualquiera ofende a ese emblema de Japón. De camino a la torre se encuentra el templo Zojo, donde hay una gran colección de figuritas llamadas bodhisttva que son los protectores de los niños Una cosilla que me acabo de acordar, las japonesas siempre llevaban el bolso colgando del codo. Es decir que andaban con el brazo doblado para llevar el bolso, con lo cómodo que es colgarlo del hombro o llevarlo en la mano. Nos fijamos mi compañera y yo y nos pareció rarísimo además de que tiene pinta de ser de lo mas incomodo... pero eso lo decimos de las japoneses que llevan todos los día unos taconazos y unos zuecos que yo no sé como son capaces de andar...

He dejado para el final un barrio del que no tengo muchas fotos porque dentro de las tiendas no suelo hacer fotos, aunque hubiera sido buena idea. El barrio es Akihabara, el barrio del manganaime y la electrónica. Vamos, todos los frikis aquí. Es enrome y todos los edificios, desde la primera planta hasta la última son tiendas de merchandasing de anime y manga, de videojuegos, de manga, de anime, de música de anime y videojuegos, de consolas, cámaras digitales, mp3, etc, etc. Vamos, todo lo que se puede imaginar de electrónica y del mundo otaku (manga y anime). Mira, ahí había todo tipo, tamaño, color y cantidad de figuritas de Los caballeros del zodiaco, para una que me sé yo. Como veis por fuera parece un típico barrio de Tokio. Bueno, excepto algún que otro cartel manga. Aquí podéis ver un ejemplo de tienda de electrónica, solo una pequeña parte, la que se veía desde la calle. Y también de tiendas otakus. Era como un paraíso, edificios de varios pisos y en cada piso una sala de llena de manga, otra de merchandasing, otra de anime, otra de cd de música.....qué pena que el dinero no diera para tanta cosa. Algún manga y alguna chorradilla (posters, carpetas, etc y dos broches del manga Paradiss Kiss si que cayeron....) este es el manganime paradise Kiss del que me compre dos broches: Y en las estaciones de tren un montón de japoneses trajeados enganchados a estas cosillas y por supuestos las famosas chicas japoneses que van disfrazadas ofreciendo panfletos publicitarios de algún sitio otaku, como podéis ver. Y acabe con Tokio... y con lo que vi de Japón.

Visita: Mayo 2006

Imagenes de Tokio: dia 1, dia 2, dia 3

Informacion para viajar: aqui

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