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martes, noviembre 22, 2016

Subida al templo de Cobá - México

Una de las cosas que nos gusta a hacer a los turistas (y a los que no se llaman a si mismos turistas) es subir a los sitios, en este caso a los templos mayas. Ya en Chichen Itza cuando fui estaba prohibida la subida, algo normal y lógico teniendo en cuenta las auténticas barbaridades que hace la gente, a la que subir esas piedras altas y desgastadas les parece un juego de niños. Pero hay otras ruinas mayas en las que todavía hay libertad para subir, como por ejemplo el templo de Cobá.


Tras atravesar la selva que rodea los diversos monumentos mayas se llega a una explanada donde te encuentras con el templo de Cobá, una montaña de piedra por las que ves subir a la gente, mucha como si se arrastrara por el suelo. Las escaleras del templo están divididas por una cuerda que separa el lado para la subida del lado para la bajada, para así evitar accidentes. Es conveniente, sobre todo a la bajada dada la separación entre piedra y piedra, que se eviten las piedras más usadas, y por tanto más erosionadas, porque esa piedra pulida por el uso resbala y puede provocar más de un accidente. La subida no cuesta demasiado pero vale la pena la vista que se obtiene desde lo alto.


Sin duda alguna es una actividad recomendable solo por la impresionante vista que se puede obtener. Cuando uno llega arriba del todo y encuentra un hueco entre tanto turista y mira hacia el frente se encuentra con un inmenso mar de árboles que lo cubren todo. Y es que cuando parecía que la selva había desaparecido, desde lo alto del templo de Cobá uno puede ver la inmensidad que todavía queda, ese mar verde, y sobre el verdor oscuro solo se vislumbra el sol reluciente. 


Curiosamente todo parece estar a la misma altura, los árboles parecen alineados por lo que a veces ver la punta de otros templos es algo complicado (y si se tiene el sol de frente aún más). Es una vista para quedarse sentado y darse cuenta de lo pequeño que es uno dentro de toda la naturaleza que nos rodea.


miércoles, octubre 26, 2016

Snorkel en Sian Ka'an - Mexico

Hace muchos años que no buceaba y tenía muchas granas de hacer snorkel en las aguas de la rivera maya, más concretamente por el arrecife que hay en la reserva de la biosfera de Sian ka’an. Llevaba mis propias gafas, aunque si no tienes gafas, tubos o aletas, te los dan en el tour. Y esta actividad te permite ver los arrecifes y su vegetación y si hay suerte, fauna submarina.




Esta es una actividad muy recomendable, o por lo menos a mí me gustó mucho, aunque puede que no os guste el agua, en cuyo caso aunque lo recomiendo no os animareis (como les pasó a mis amigas), pero tuve dos pequeños problemas: por un lado tuve mala suerte de que hubiera habido tormenta y el agua estaba muy revuelta, por lo que no se veía muy claro, y el otro que nunca había buceado con un chaleco salvavidas, que te obligan a poner en la actividad, y es un poco difícil sumergirte cuando el chaleco te lo impide. 




En la actividad vas en grupo y no te dejan alejarte del guía, que va buscando y señalando los diversos animales. No tengo mucha mano y cuando quise hacer la fotografía al tiburón gato que vimos solo saqué la arena del fondo, aunque lo tenía enfrente mío, pero de perfil conseguí sacar el dedo del guía. Aunque no haya fotografías, es chulísimo poder ver el sitio por ti mismo.


lunes, octubre 24, 2016

Rappel y nado en Cenotes mayas - Mexico

Esta actividad fue inesperada y vino dentro de todo un paquete sorpresa. Mis amigas adoran viajar en circuitos así que México lo hicimos así, pero con varios tours diferentes contratados. Debido a unos problemas de logística mexicana en la que nos marearon bastante, la agencia de México nos regaló un tour de un día entero que incluía la visita a Cobá y algo más. La cuestión es que hasta el último día no supimos que ese algo más era un paquete de actividades de aventura en una comunidad maya. 


Era la segunda vez que hacíamos rappel. La primera fue con esta misma agencia pero en otro cenote y con la bajada en seco. Así que como nos había gustado mucho la vez anterior, y siendo las que “más experiencia” teníamos dentro del grupo, fuimos las primeras en bajar y así el guía explicó cómo se tenía que hacer. Es diferente el hacer rappel con solo el bañador y es que en este caso la bajada sería cayendo directamente al agua, pues este cenote no estaba seco, pero no hay ningún problema de seguridad dado que hay gente en el agua, en flotadores, para ayudarnos a desenganchar el arnés de la cuerda y así poder nadar hasta la base de madera construida en el centro del cenote, donde quitarnos los guantes y demás objetos, y así estar libres para nadar o jugar con tirolinas en el cenote.


Los metros a bajar fueron más que los del anterior cenote. Como éramos tres, mis amigas bajaron primero, y yo bajé en tercer lugar, por lo que me paré a saludarlas con una mano mientras bajaba, ahora que ya le había perdido el miedo de la primera vez. Las vistas bajando del cenote son muy bonitas y es que este cenote es mucho más grande que otros que habíamos visto, y el agua es muy profunda y oscura, aunque tan limpia que se podían ver los pececitos nadando, así como las raíces y lianas de los árboles cayendo al agua, y las estalactitas y estalagmitas de la roca. 


La salida principal del cenote era por un túnel en la tierra, pero en el centro había una gran escalera de manera por la que subir o bajar, no todos en el grupo pudieron bajar en rappel al cenote debido al peso o el miedo. Por mi parte quedé encantada de esta actividad y repetiría muchas veces, el lugar tiene encanto y la actividad es chulísima.


viernes, octubre 21, 2016

Rappel en cenotes mayas - Mexico

Esta actividad fue inesperada y vino dentro de todo un paquete sorpresa. Mis amigas adoran viajar en circuitos así que México lo hicimos así, pero con varios tours diferentes contratados. Debido a unos problemas de logística mexicana en la que nos marearon bastante, la agencia de México nos regaló un tour de un día entero que incluía la visita a Cobá y algo más. La cuestión es que hasta el último día no supimos que ese algo más era un paquete de actividades de aventura en una comunidad maya.


Para todo el grupo era nuestra primera vez haciendo rappel. El guía nos explicó todo con detalle, con varios ejemplos, y nos dio una buena instrucción para realizar la actividad. El rappel consistía en bajar desde lo alto del cenote al fondo del mismo. Fue un rappel en seco dado que el cenote estaba vacío de agua, pero la cavidad rocosa era la misma de otros cenotes, solo que no quedaba agua en el interior. El cenote era un amplio círculo, con la misma vegetación y lianas que se pueden encontrar en los cenotes con agua. Fuimos bajando en parejas y resulto una actividad interesante y divertida, para pasar el rato. Es una manera diferente de bajar a un cenote y ver la vegetación. Sin duda nos gustó mucho más el segundo rappel que hicimos en otra excursión con la misma agencia. Pero eso es otra historia.


miércoles, octubre 19, 2016

Tirolina sobre lagos y cenotes - Mexico

Esta actividad fue inesperada y vino dentro de todo un paquete sorpresa. Mis amigas adoran viajar en circuitos así que México lo hicimos así, pero con varios tours diferentes contratados. Debido a unos problemas de logística mexicana en la que nos marearon bastante, la agencia de México nos regaló un tour de un día entero que incluía la visita a Cobá y algo más. La cuestión es que hasta el último día no supimos que ese algo más era un paquete de actividades de aventura en una comunidad maya. 


Una de las actividades fue la tirolina. Ninguna habíamos hecho tirolina, aunque en Suiza se nos apeteció bastante cuando la vimos cayendo entre las montañas. Fue bastante divertido y es una actividad que nos encantaría repetir. Hicimos dos tirolinas. La primera fue tras el treking por la selva. Íbamos andando entre los árboles y de repente, entre las ramas de las plantas, apareció una pequeña construcción de madera. El guía no nos comentó el orden de las actividades así que íbamos de sorpresa en sorpresa. El guía nos repartió los objetos, nos enseñó cómo ponérnoslos y uno a uno nos fue enseñando como salir. Esta fue la tirolina que más me gustó porque las vistas son preciosas. Cuando sales con fuerza estas rodeado de árboles de la selva y de repente sales entre las ramas a cielo abierto y comienzas el recorrido sobre el lago. Desde la tirolina se tiene una vista preciosa del lugar pero antes de que te des cuenta llegas a la otra base y se acaba el paseo. Se nota que me gustó porque el paseo se me hizo corto.


La segunda tirolina la hicimos tras hacer rappel en un cenote seco. Tras bajar en rappel al cenote subimos por unas escaleras hasta arriba del cenote donde había una tirolina preparada para cruzar el cenote. Esta, al ser sobre un cenote, no tenía tantas vistas, por lo que aunque estuvo bien preferí la primera tirolina, dado que tenía dos cosas buenas: la actividad en sí, y las vistas.  Por seguridad no puedes llevar anda en las manos, así que las fotografías son todas hechas por la comunidad maya, aunque en la segunda tirolina grabaron un vídeo.

lunes, octubre 17, 2016

LLevar una canoa por un lago maya - Mexico

No es que pueda recomendar esta actividad si uno es muy hábil, pero me reí muchísimo haciéndola. Esta actividad fue inesperada y vino dentro de todo un paquete sorpresa. Mis amigas adoran viajar en circuitos así que México lo hicimos así, pero con varios tours diferentes contratados. Debido a unos problemas de logística mexicana en la que nos marearon bastante, la agencia de México nos regaló un tour de un día entero que incluía la visita a Cobá y algo más. La cuestión es que hasta el último día no supimos que ese algo más era un paquete de actividades de aventura en una comunidad maya. 


Y la primera actividad fue un paseo en canoa por uno de los lagos de la comunidad maya. Esta era mi primera vez (y de mis amigas) llevando una canoa, pero aún así nos metieron en la canoa, nos dieron los remos, y no nos explicaron nada más. Así que tuvimos que ir improvisando para conseguir atravesar el lago y llegar a la otra orilla, lo que fue bastante complicado porque hiciéramos lo que hiciéramos siempre nos torcíamos y acabábamos en los juncos que rodeaban el inicio del lago formando un camino. 


Todo el resto del grupo nos adelantó mientras nos reíamos (por hacer algo), y después de "comernos" muchos juncos conseguimos llegar a lago abierto y poner un rumbo fijo, despacio pero sin desviarnos demasiado, hasta casi el final. El problema es que con tanto ataque de risa volvimos a perder el enfoque. Y es que desde el primer golpe contra los juncos no pude parar de reír y así se pierde la fuerza y habilidad necesaria al meter el remo en el agua y guiar así la canoa.


En todo caso, el resto de actividades del tour nos encantaron y volveríamos a hacerlas, aunque sea para disfrutar de una primera vez llevando una canoa.

sábado, enero 16, 2016

Video: Ceremonia maya Mexico

En los dos tour que hicimos con alltournative, antes de entrar al cenote tuvimos una ceremonia  maya con incienso de copal para darnos una "bendición". Del maya solo sé que jumbotick (no sé cómo se escribe) es gracias.

domingo, enero 10, 2016

Sian Ka'an - Mexico

Sian Ka'an


El penúltimo día en México, aunque bien podría considerarse el último pues el último salíamos a la una de la tarde del hotel, por lo que no teníamos planeada ninguna excursión en la mañana. Este tour fue una desilusión con respecto al guía, penoso, pero lo fue más para mí que para mis amigas porque yo había estado buscando tours por internet para seleccionar el que mejor comentarios tenía y luego nos toca un guía que no valía ni un céntimo. Afortunadamente el lugar sí que vale la pena, y fue un día completo de vistas hermosas. Durante nuestro recorrido inicial el guía que tuvimos se mostró encantado y asombrado de que visitáramos Sian kaan porque al parecer es muy bonito pero poco visitado por el turismo de rivera maya. En mi caso cuando organizo un viaje me releo las revistas de viajes que tengo en casa y leo los blog de viajeros, que me dan mucha más información y mucho más interesante que cualquier guía. En este caso la revista National Geographic Viajes y el blog Notas en mi libreta viajera, fueron los que me convencieron de que una visita a la reserva biosfera de Sian Ka’an era imprescindible. Sian Ka'an en maya significa la Puerta del Cielo, una reserva biosfera declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Llegamos a Tulum donde teníamos que coger una especie de camión para hacer los pocos, pero largos, kilómetros que nos llevarían hasta Punta Allen. Aquí nos encontramos que éramos las únicas que hablaban español y el resto eran todo franceses que habían contratado el viaje para conducir ellos mismos un jeep para hacer el viaje a Punta Allen. Debido a que usar el camión para solo tres personas el guía nos dijo que iríamos en jeep y que él conducía. No protestamos pero no es lo mismo ir en un camión abierto que dentro de un jeep que acabó con las ventanas tan manchadas de barro que el camino fue prácticamente un recorrido de vistas al barro y poco más. El caso es que cogimos el jeep y entramos en la reserva biosfera de Sian Ka’an con dirección punta Allen. Para hacer este viaje hay que estar bien de la espalda porque la carretera puede encontrarse llena de enormes baches y agujeros. Según nos comentó el guía, como esa zona es una reserva solo hay unas casas privadas no habitables todo el año, por lo que la carretera solo la arreglan una vez al año y a principios de diciembre ya estaba toda llena de agujeros y rocas, porque la carretera, al ser una reserva, es de tierra. En este día tuvimos relativa suerte con el tiempo, el día lo daban lluvioso pero en los momentos oportunos de la visita tuvimos sol, por lo que tuvimos relativa suerte. Lo cierto es que al poco de montar en el jeep y entrar en el camino de tierra de la reserva empezó a llover como llueve ahí, como si cayera el diluvio universal. Así que a los baches y agujeros en la tierra había que unirle la lluvia, que había estado cayendo con tanta intensidad que la carretera era un río pues los agujeros se había llenado de tanta agua que un charco parecía pequeño hasta que el jeep se hundía hasta el fondo y veías un lago de agua delante nuestro. A veces no sé si estábamos yendo por carreta en un jeep o por un río en una lancha. A los lados del camino había una frondosa selva, razón por la cual son escasos, pero preciados, los momentos en los que se puede ver el mar caribe bañando la selva, con hermosas palmeras verdes. La carretera a Punta Allen son unos sesenta kilómetros que nos tomaron tres horas y algo recorrer, pero teniendo en cuenta el estado de la carretera hubiera sido imposible hacerlo en menos, el único punto positivo de ir despacio es que pese a la lluvia y al barro manchando los cristales del jeep pudimos ver unas ruinas mayas que hacían de aduana de la laguna y también a un par de aves secando sus alas al sol. Antes de llegar a Punta Allen paramos en el puente que permite ver el mar caribe y la laguna, y que es la única zona antes de llegar a Punta Allen donde los manglares y la selva permiten ver el paisaje de la reserva de una forma más amplia. Al lado del puente hay un puente de madera en mal estado pero con unas vistas del manglar abriéndose paso con la selva hasta el mar, y al otro lado la vista de la laguna y los manglares. En la ida no vimos ningún animal pero a la vuelta paramos para ver a un cocodrilo escondido en los manglares, brillaban sus ojos amarillos entre las ramas de os manglares, y también algunos peces en la laguna. Tanto a la ida como a la vuelta cuando paramos no llovía, como decía justo cuando teníamos que estar a descubierto paraba de llover, por lo que aunque llovió con ganas nunca fue en momentos esenciales del viaje. Tras la parada en el puente continuamos el viaje hasta Punta Allen (y volvió la lluvia). Cuando llegamos a Punta Allen dejó de llover así que nos dirigimos hacia el muelle para coger la lancha con la que haríamos el recorrido más interesante. El muelle estaba entre los manglares y estos formaban un arco que nos llevaba directamente a la laguna, aquí nos montamos en la lancha y recorrimos algunas zonas de manglares, muy importantes para parar el avance del mar, y en los manglares vimos varias aves (ya sabéis que para los nombres soy muy mala). Yo ya había estado recorriendo los manglares en Langkawi, Malasia, y la verdad es que me decepcionó un poco que en la laguna no se entre más en los manglares, como en Malasia, pero supongo que es necesario no adentrarse mucho. El guía nos dijo que en el puente donde vimos el cocodrilo un chico joven iba borracho con sus amigos y se cayó al agua y el cocodrilo fue a por él y si no llega a ser por las cosas que le tiraron los amigos al cocodrilo no lo hubiera contado, así que entiendo que mejor ver a los animales de lejos. A la vuelta vimos pelicanos (de estos si me sé el nombre). Tras ver las aves salimos a mar abierto, lo que nos encantó porque la lancha iba saltando de ola en ola y el mar adquirió un tono verdoso impresionante, el cielo azul, el mar verde turquesa, otra vez recordé mi excursión a los manglares de Malasia, y es que el agua es de un color paradisíaco. Al principio no sabía que estábamos buscando porque el guía no contaba nada (como si no tuviéramos guía, la verdad) pero había varias lanchas y podíamos oír como entre ellos, aunque fueran de diversos tours se comunicaban si veían algo. Finalmente le preguntamos al lanchero que nos dijo que había una tortuga marina, así que finalmente conseguimos acercarnos a la tortuga, como casi siempre está bajo el agua hay que tener mucha paciencia y esperar hasta que por fin salen afuera del agua para respirar. Es un momento muy rápido pero son tan grandes y bonitas que vale la pena. Tras la vista de las tortugas y tras descubrir que nadie conseguía ver delfines nos fuimos hacia el arrecife para ver si se podía bucear, y digo que para ver si se podía bucear porque llevaban dos semanas que por las algas no se podía bucear porque no se vía nada. En realidad más que buceo es snorkel lo que se hace. Yo llevaba mis gafas pero si no te las prestan ahí, igual que me prestaron las aletas. Bajamos de la lancha (bueno, solo baje yo porque mis amigas pasan de meter la cabeza bajo el agua) y seguimos al guía para descubrir un pez gata y demás peces y corales. Si es cierto que el agua estaba un poco turbia pero solo ver el pez gato tan de cerca y con tanta claridad ya vale la pena. Tras el snorkel en el arrecife toca ir a la piscina natural a bañarnos. Debido a las algas no estaba muy convencida de cómo estaría la piscina pero lo cierto es que se encontraba en perfectas condiciones: arena blanca, agua azul cristalino, al fondo frondosa selva de palmeras verdes, algún pelicano nadando y un cielo de azul claro y despejado. Vamos, toda una postal del paraíso. La piscina natural apenas cubre medio metro por lo que no hay mucho que hacer más que relajarse en el agua clara y disfrutar del paisaje. No se puede acercar uno a la orilla porque había un mar de erizos, pero el tiempo pasó volando (aquí el guía se acercó para darnos un chupito de tequila, hablar no pero beber…). Antes de que nos diéramos cuenta nos tocaba volver, el tiempo había pasado volando, regresamos a la lancha para volver al embarcadero, el lanchero fue el mejor guía que tuvimos. Del embarcadero regresamos a Punta Allen para comer. Punta Allen resultó ser un pequeño pueblo de pescadores bastante asilado. Hay varias pequeñas casas repartidas entre caminos de tierra y palmeras. También junto al mar hay algún restaurante y una base militar de la marina. Nosotros comimos en el restaurante más cercano a la base militar que está en la misma playa, la pena es que las algas cubrían este año las playas, pero pese a las algas el paisaje de mar de azul verdoso y palmeras de brillante color verde nos dejan una postal en la retina (no puedo decir blanca arena pero si roja arena cubierta de algas) y las casas de madera. Mientras estaba disfrutando de descubrir este pequeño pueblo se puso a llover de nuevo así que toco regresar al jeep y tomar el camino de regreso. En el camino de regreso paramos junto a una zona que tiene acceso a una playa de arena blanca y al otro lado una serie de manglares con barcas en la laguna. Es otro hueco entre selva y selva en el camino. La pena es que la playa estaba cubierta de algas y basura, y las algas pueden pasar, pero la basura (casi todo botellas de plástico) afean la reserva. También bajamos del jeep en el puente cuando vimos al cocodrilo y ya no volvimos a bajar hasta que llegamos a la puerta de salida de la biosfera. Ahí tuvimos que bajar porque el jeep de los franceses se había roto (sí, nuevamente se rompió un coche) y tenía todo el eje de la rueda torcido. El guía, que nos caía tan bien (modo irónico), hizo que subiéramos con él a ese jeep y condujo a veinte por hora mientras todo el mundo señalaba su rueda. Cuando salimos del camino a la carretera ya aparcó y llamó para que nos vinieran a buscar a todos, dado que no podía ir así por la carretera. Así que, mientras esperábamos junto a la selva, a un lado de la carretera, empezó a llover. Ya teníamos un día completo. Es increíble que nos pasara por segunda vez, dos días seguidos tiradas en la carretera. Esto ya era ser gafe. Y esperando se nos hizo de noche, así que otra vez vimos anochecer sobre la carretera, dejando que los mosquitos de la selva nos comieran mientras veíamos a los coches pasar sin poder hacer mucho más que reírnos (por no llorar) por quedarnos por segunda vez colgadas en carretera. Cuando llegamos al hotel estábamos tan echas polvo y destrozadas que fuimos a cenar y directas a la cama. Menos mal que al día siguiente nos íbamos porque otro día de madrugar no lo íbamos a soportar.

Visita: Diciembre 2015

Mis imágenes: Dentro del Álbum Mexico
Imágenes en concreto: Sian Ka'an

Información para viajar: Pendiente

sábado, enero 09, 2016

Cenote maya - Mexico

Cenote maya


Tras la visita de Ek-balam nos dirigimos a una comunidad maya para visitar el Cenote Maya. Cuando llegamos a la comunidad maya pudimos ver a los niños con su uniforme viniendo del colegio, aquí sí que veía niños ir al colegio, no como en Chiapas, en la población quedaban iglesias abandonadas de color rojo. El guía nos preguntó por qué se pintaban las iglesias de ese color y la respuesta fue obvia, porque así se parecía más a los templos de los mayas, y era más fácil convertirlos a la religión católica, aunque no lo consiguieron. Tras dejar a tras las casas de la comunidad entramos a visitar el huerto ecológico maya donde pudimos ver varias plantas, frutos y hortalizas que se usan en la preparación de los platos que se ofrecen en el almuerzo, también pudimos comprobar que las frutas que dan son enormes y algunas sirven para la coloración, como de costumbre mi poca retentiva con los nombres no me permite describir todo lo que vimos paseando por el huerto. Del huerto fuimos caminando por los senderos del parque, donde pudimos admirar la flora y una réplica de la pirámide de Chichén-Itzá pintada de color rojo y decorada con velas. Es aquí, frente a la pequeña pirámide, donde enfrente encontramos un altar maya (al que ya estábamos acostumbradas). Junto al altar teníamos al chaman de la comunidad maya, que al igual que con el otro tour, iba realizar la ceremonia de bendición maya con incienso de copal para que pudiéramos entrar al cenote como se hacía antiguamente. Tras la ceremonia continuamos el camino hasta una choza maya, este tipo de choza la pudimos ver en Chichen Itza más grande pero sin decorar, aquí la choza, aunque más pequeña, tenía una serie de objetos en su interior; como una hamaca colgando, un pequeño altar maya, etc. Fuera de la choza dos de las personas de la comunidad maya llevaban unos trajes, la chica el traje típico de la región maya, un vestido blanco adornado con flores de colores, y el chico un traje que imitaba al de los antiguos guerreros mayas. Y finalmente llegamos al cenote. Un cenote es una dolina inundada de origen kárstico. Existen varios tipos de cenotes: a cielo abierto, semiabiertos y subterráneos, o en gruta. Los cenotes son algo típico de la zona maya por lo que no podíamos irnos de México sin visitar uno (aunque al final vimos cuatro). El cenote maya es el más grande la península de Yucatan y tiene una formación circular. El cuerpo de agua del Cenote Maya se encuentra a 17 metros de profundidad desde el nivel del piso y para bajar hay dos opciones: a rappel o descenso por una escalera de madera realizada con la antigua tecnología de los mayas. Nosotras desconocíamos que para llegar al cenote había que hacer rappel así que cuando nos lo dijo el guía nos echamos a reír y le comentamos que ya habíamos hecho rappel con ellos en la visita a la comunidad de tres reyes. La excursión es básicamente para bajar haciendo rappel pero si se tiene un peso mayor de 120 kilos o algún problema físico o de otro tipo, se puede bajar al cenote a través de las escaleras de madera. Nosotras, ya que nos poníamos, bajaríamos en rappel directamente al agua, así que en este caso ni cascos ni ropa, eso sí, hay que tomar una ducha para quitarte los producto químicos siempre antes de bajar al cenote. Como ya habíamos hecho rappel hacía poco nos ofrecimos para bajar las primeras de nuestro grupo (éramos las tres únicas que hablaban español, el resto del grupo todo en inglés), así que mejor para el guía que ya tuviéramos la explicación reciente. La bajada de este rappel se me hizo algo más larga aunque también es cierto que como ya era la segunda vez en un par de ocasiones me paré a saludar a mis amigas (se bajaba de dos en dos y ellas habían bajado en pareja). La bajada en rappel es muy recomendada porque la vista desde el agujero hasta que llegas al agua es impresionante y no es lo mismo que hacerlo por la escalera, aquí no hay impedimentos para ver cada estalactita y estalagmita, las raíces y lianas de los árboles cayendo desde el techo al fondo del cenote, y el color verde de sus aguas, que pese al verde eran muy cristalinas pues podía ver las piernas de la gente que estaba nadando en el cenote. Una vez llegas abajo hay una persona preparada para desatarte el arnés, y de ahí vas nadando hasta la pasarela de madera donde se encuentra la escalera para entregar los guantes y el arnés. Una vez en la plataforma tienes varias opciones, usar la plataforma de la escalera como trampolín para lanzarte al agua, la liana de Tarzan, trepachanga. Yo intenté convencer a mis amigas para hacer alguna de esas cosas pero no hubo forma, así nos pusimos a disfrutar de un nado en las claras y frescas aguas del cenote. Si uno no sabe nadar hay chalecos salvavidas y grandes flotadores para nadar en el cenote. La ventaja de este cenote tan grande es que había mucho espacio libre para nadar y disfrutar de este lugar único. El agua estaba realmente limpia porque podíamos ver a los pececitos nadando a nuestro alrededor, en algunas de las zonas tienes las raíces de los árboles y las lianas cayendo directamente al agua, y en el tronco más grande de ramas hay un cartel avisando de no tocar las raíces. En la parte más alejada del agujero de entrada se puede disfrutar de la vista de las estalactitas y estalagmitas, así como ver como los rayos del sol se deslizan por las enormes raíces de los árboles desde el exterior hasta el mismo interior del cenote. Cerca de la zona más alejada a la estrada hay unas escaleras de madera para subir hasta una gruta natural que sirve de salida del cenote. Aunque también a través de la plataforma de madera central se puede cruzar un puente de madera y llegar hasta la gruta. Aquí nos quedamos un rato disfrutando del nado en las aguas del cenote y mareamos a la pobre fotógrafa, porque aunque excepto en el rappel en el resto de la excursión se permitían fotografías nosotras ya que íbamos a comprar las del rappel ya comprábamos el paquete entero y dejamos la cámara en el autobús y molestamos a la chica para que nos hiciera varias fotografías en este maravilloso cenote. A mis amigas les gustó más el del otro día, que aunque era más pequeño era mucho más cristalino. A mi los dos me gustaron, y lo mejor es que éramos grupo pequeños de diez o quince personas como mucho. Finalmente, como sabíamos que había que cambiarse de ropa y comer, salimos del cenote y nos dirigimos por el antiguo túnel maya para llegar a los jardines del parque. Esto es lo más incomodo porque aunque tienen tapado el suelo uno va descalzo y es una pendiente pronunciada la que hay de túnel hasta salir del cenote. Como es una gruta natural más formaciones rocosas nos encontramos hasta salir al exterior donde las hojas de la selva inundaban el camino de salida. Tras salir nos dirigimos hacia los casilleros donde teníamos guardada la ropa y los zapatos y nos dirigimos a los vestidores para secarnos y cambiarnos antes de comer. La comida era un buffet maya que incluía diferentes platos yucatecos como sopa de lima, tamales de chaya y queso, frijoles, arroz con verdura, mole, pollo en escabeche, tortillas hechas a mano, frutas, plátanos fritos, aguas de sabores, etc. Tras comer y mientras esperábamos a que nos preparan las fotos en un usb nos acercamos a la escalera del cenote para hacerle unas cuantas fotografías desde arriba. Finalmente salimos de regreso a los hoteles y al pasar por la autopista nueva y sin cobertura telefónica (podéis leer en la entrada de Ek-Balam sobre la autopista) nos pasó que el coche se estropeó. Sí, en medio de una autopista nueva en la que apenas pasan coches y sin cobertura telefónica en todo el recorrido nos quedamos tirados con el motor sacando humo. Así que el guía tuvo que bajarse del coche y hacer autostop. El primer coche que pasó le paró y el guía se marchó hasta la salida de la autopista donde ya hay cobertura telefónica y podía llamar pidiendo ayuda. Mientras nosotros nos quedamos con el conductor en un lado de la carretera. Los primeros en bajar fueron los chinos y viendo que no había nada que hacer el resto del grupo los siguió, al fin y al cabo estábamos en medio de la nada, en una autopista por la que no asaba nadie, con una frondosa selva a ambos lados de la carretera. Para que os hagáis una idea de los pocos coches que pasaban puedo decir que las chinas fueron las primeras en ponerse en medio de la autopista a hacerse fotos, y por supuesto el resto del grupo las siguió y todos tomándose fotografías en medio de la carretera, completamente solos, como en una película del fin del mundo o zombis. A medida que fue pasando el tiempo empezaron a pasar algunos coches más, todos se paraban a ver qué pasaba pero como éramos muchos no nos quedaba otra que quedarnos ahí varados a esperar mientras iba anocheciendo. Finalmente pasó un autobús ADO, que como el resto de coches, paró en un lateral, y tras hablar nuestro conductor y el otro conductor, nuestros conductor nos llamó y nos dijo que teníamos que subir al autobús que nos llevaría hasta la cabina de pago de la autopista donde debíamos bajar y ahí esperar a que nos recorrieran en otra furgoneta los del tour. Ese nos lo dijo el conductor a nosotras porque el resto del grupo, que hablaba inglés no se enteró, pero como al llegar a la cabina de pago de la autopista el autobús se paró en el lateral para que bajáramos y nosotras tres insistíamos que había que bajar pues todo el grupo bajó. Fue un momento curioso el subir al autobús con la gente que estaba viendo una película, y después bajar al finalizar la autopista. A la gente no les vi cara extrañada pero espero que no estén acostumbrados a esas situaciones. Lo cierto es que todos nos reímos bastante y nos divertimos con la aventura de quedarse tirado en la nada. Pero claro, nos divertimos porque sabíamos que al final, sin hacer nada, llegaríamos a nuestros hoteles. Si vas por tu cuenta en un coche de alquiler y te pasa esto, más vale que te arriesgues a hacer autostop porque sin cobertura telefónica no hay forma de llamar a nadie para que te ayude a salir de ahí. Y además tienes que tener la suerte de que pase algún coche para hacer autostop. Tuvimos la suerte de que el guía no tuviera que esperar mucho para que le cogieran y que nada más llegar a la cabina de pago y bajarnos todos del autobús llegó otra furgoneta del tour para llevarnos a nuestros hoteles. Lógicamente llegamos de noche, directas a cenar, una ducha, y a dormir que al día siguiente nuevamente tocaba madrugar, pese a que parece que tuvimos un contratiempo he de decir que los dos tours que hicimos con Alltourntive son los dos mejores que tuvimos en la Rivera Maya, nos lo pasamos genial (y no os cuento lo que nos reímos en la autopista) y ahora mismo me apuntaba a otro.

Visita: Diciembre 2015

Mis imágenes: Dentro del Álbum Mexico
Algunas Fotografías de esta excursión pertenecen a Alltournative.(La fotografía de la entrada es mía).

Información para viajar: Pendiente

viernes, enero 08, 2016

Ek-Balam - Mexico

Ek- Balam

Salimos en excursión hacia Ek-balam con la misma empresa con la que tuvimos la excursión sorpresa de Cobá. De camino a Ek-Balam pasamos por una autopista que según nos cuenta el guía es de nueva construcción y no tiene cobertura telefónica (cosa que comprobamos y es cierta, desde que se recoge el ticket hasta que se paga el peaje no hay cobertura de teléfono). A los lados de la autopista tenemos la selva, algo que me sorprendió mucho en la rivera maya fue que en cuanto entramos a estos dos estados de Rivera Maya y Quintana Roo las carreteras están rodeadas por selva, lo que está muy bien porque significa que conservan como pueden la selva, lo que teniendo en cuenta la cantidad de turismo que tiene esta zona de México, no debe ser fácil. Cada pocos metros había cuerdas que cruzaban la autopista de un lado de la selva al otro lado de la selva, el guía nos explicó que no eran cables de luz sino puentes para monos, dado que la autopista es nueva para evitar que los animales como los monos que van moviéndose por las ramas y no por el suelo no sufrieran el cambio construyeron esos puentes de curdas cruzadas formando puentes para que los monos fueran de un lado de la selva al otro, y ciertamente si uno se fijaba de cerca no eran cables sino cuerdas. Lógicamente no vimos ningún mono pero es también considerable ese detalle por intentar mejorar sin hacer mucho daño a la fauna que te rodea. Nuestro regreso por esa autopista fue una aventura interesante, toda una anécdota que contar, pero eso ya os enterareis en la entrada del cenote maya, dado que el día consistía en visitar Ek-Balam y luego el cenote maya. Llegamos a Ek-Balam y estábamos prácticamente solos. Ek´Balam es una palabra de origen maya que significa jaguar negro o lucero jaguar, no sé sabe exactamente porque no se conserva recuerdo oral y en maya lucero y jaguar se escribe igual, aunque se pronuncia diferente. El acceso te lleva prácticamente a una zona que en su momento tuvo una muralla y entradas desde los cuatro puntos cardinales, aquí encontramos un gran arco de entrada al estilo puuc, que se encuentra tan bien conservado que es fácil pensar que es el arco de una iglesia. En el lateral de este arco se encuentran dos edificios principales rodeados por dos plazas. Siguiendo las indicaciones del guía pasamos de los edificios y caminamos por el lateral izquierdo del arco siguiendo un camino entre la selva frondosa que nos lleva hasta la Acrópolis. La Acrópolis se compone de tres cuerpos con una escalinata central y pequeños cuartos distribuidos a los lados de la escalera. La mayoría de los cuartos interiores tienen estelas decoradas. Subimos hasta arriba de la Acrópolis, que dadas las escaleras que ya habíamos estado subiendo, nos resultó poco esfuerzo. Desde lo alto de la Acrópolis se pueden ver dos de los edificios principales de Ek-Balam y su plaza, rodeados de un mar de árboles verdes que es la selva, y a la izquierda se pueden apreciar las columnas que adornaban los edificios, una hermosa vista. La Acrópolis se llama así porque es un conjunto de edificios creado como tumbas del gobernante Ukit Kan Lek Tok y Kalomte, bajando paramos en la primera planta de edificios, a la izquierda y a la derecha hay varias tumbas. A la izquierda, en bajada, se pueden ver algunas estelas y figuras humanas sentadas, y a la derecha está la tumba principal, la más visitada porque es la mejor conservada de todas. Según nos comentó el guía se encontró el 93 por ciento de las ruinas intactas debido a que era una pequeña población maya que quedó olvidada en la selva y no sufrió ataques, robos ni invasiones. Eso quiere decir que lo que vimos no estaba reconstruido sino que era tal cual lo encontraron, y los detalles de la tumba son impresionantes. Lo que te encuentras no es una tumba al estilo habitual. Te encuentras con un friso de escayola que representa la boca abierta y los colmillos de una serpiente o monstruo, esta boca con colmillos no es otra cosa que la puerta de entrada a la tumba real; si uno se fija en todo el conjunto la boca y sus colmillos solo es una parte d ela cara del monstruo, los ojos aparecen con forma de X y parecen que se están cerrando y sobre ellos hay unas figuras que están intentado evitar que cierre los párpados. En la parte inferior del rostro del monstruo hay una serie de caras de ancianos. Y más arriba se encuentra el rey en su trono y a los lados, las figuras de guerreros alados (que no ángeles). Se cree que estos guerreros pueden ser los hijos del gobernante. Uno de estos guerreros tiene un brazo más corto que el otro, no se cree que sea un defecto de la arquitectura sino una representación real de la persona. Según nos contó el guía se sabe que fue una capital de gran riqueza, que controló una región muy poblada enclavada en medio de un exuberante paraje rodeado por vegetación de selva tropical, y las clases sociales se distinguían por sus taras o diferencias físicas. Si nacías con alguna deficiencia física entonces subías de categoría social. La clase más cercana a los dioses se modificada el tamaño del cráneo para hacerlo más ovalado. La siguiente clase social se incrustaba piedras preciosas en los dientes. Lo de que nacer con deformaciones físicas te hacía estar más cerca de los dioses y por eso subías de escala social, nos sirve para entender el por qué creen que la figura con el brazo más corto es una representación real. De todos los recintos mayas que hay este es uno de los lugares que recomendaría no perderse, porque Chichen Itza puede ser muy grandioso pero el detalle de las tumbas de Ek-Balam y su decoración solo se puede ver en Chenes y aquí (y en ningún otro lugar). En el interior de la tumba hay una serie de pinturas, apenas visibles porque el acceso está cortado. Y en el lateral izquierdo se encuentra el edificio circular, construido en el sur y conocido como el Palacio Oval, que tiene un gran agujero en el suelo, como un pozo para recoger el agua de la lluvia. De aquí bajamos para dirigirnos hacia la plaza donde se encuentra el juego de pelota, las pirámides gemelas y una estela que representa a un gobernante de Ek Balam. Uno de los edificios de las pirámides gemelas se puede subir y permite tener una vista de la Acrópolis, la tumba más bonita y la plaza del lugar. Otra panorámica que no hay que perderse. A la derecha de este edificio está el arco que pasamos al entrar, por lo que el lugar es pequeño y no cuesta mucho recorrerlo todo, pero si se quieren ver cosas diferentes y no lo mismo (templo piramidal maya tras templo piramidal, tras juego de pelota) es un destino a tener en cuenta. Una de las cosas que más me decepcionaron fue cuando el guía nos comentó que había más pinturas pero que los arqueólogos las habían tapado con escayola.En mis viajes he descubiertos algunos errores, no de los turistas sino de los historiadores y arqueólogos que en teoría deberían proteger estos edificios históricos. La primera fue en la Acrópolis de Grecia cuando me entere que estaba toda cubierta de andamios porque los primero arqueólogos al reconstruirla había puesto varas de hierro en las columnas y con el paso de los años se habían oxidado, y por ello ahora tenían que arreglar el desperfecto. El siguiente error fue en Santiago de Compostela, cuando el guía nos contó que el pórtico de la Gloria había perdido parte de su coloración original cuando los del Museo Británico de Londres habían hecho una copia del pórtico y al hacerlo se habían llevado parte del color original que había quedado pegado a la copia. Y el tercer error de mi lista va a ser el tapar con escayola unas pinturas que han perdurado hasta nuestros días (no sé si cuando quieran quitar la escayola las pinturas seguirán igual).

Visita: Diciembre 2015

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jueves, enero 07, 2016

Tulum - Mexico

Tulum

Empezamos el día con el pie izquierdo. El día anterior justo cuando llegábamos a la habitación de una excursión sorpresa nos llamaron para retrasar la hora de recogida en el hotel, eso solo significaba una cosa: no íbamos a ver el amanecer en Tulum. El tour que habíamos contratado era Tulum al amanecer con guía experto en arqueología. Teníamos muchas ganas y expectativas pero fue la visita que más nos defraudo, en primer lugar, la razón por la que retrasaron la hora de salida es porque el guía se había puesto enfermo así que no solo no tuvimos amanecer sino que además el conductor se limitó a contratar a uno de los guías que se encuentran en la puerta de entrada de todos los recinto arqueológicos y que nos avisó que el solo daba una hora de explicación. Además de no ver el amanecer ni tener guía experto nos tocó una familia argentina de lo más mal educada, así que no es de extrañas que a la vuelta en vez de buscar visitar algún otro lugar decidiéramos descansar y descubrir la playa, el manglar y las piscinas del hotel. Pero volviendo a Tulum, en la entrada nos tropezamos con el primer animalito; un coati, uno de los muchos que vimos sueltos por la rivera maya (hasta por los jardines de nuestro hotel) y que iba tras el guía, que suele alimentarlo. De aquí una vez entramos al recinto y pasando por un camino cubierto de árboles nos encontramos con bonitas aves de pelaje azul, que también siguen al guía por comida. Y finalmente un muro de piedra y una entrada. Tras cruzar esa entrada dejas atrás la vegetación y te encuentras con grandes explanadas de césped verde y edificios de piedra bien conservados distribuidos por toda la zona. Estos edificios mayas apenas tiene decoración, unos pocos tienen alguna imagen de calaveras o dioses, pero prácticamente son edificios sin decoración, solo piedras de muros y columnas formando casas como palacios. No es de extrañar que cuando llegaron los españoles al lugar lo llamaran el castillo, pues la edificación más grande se encuentra en lo alto de un acantilado que da al mar del Caribe y que es todo un edificio de piedra, como los castillos sin decoración externa, sino más bien una fortificación. El castillo en realidad no era un castillo sino un templo, y el edificio de la parte superior del templo es el que tiene algunas deidades talladas, aunque nada resaltable. Fuimos pasando por varios edificios pero lo más interesante era la localización, los edificas sobre un antiguo cenote (ahora de agua podrida), el castillo sobre un acantilado al mar del Caribe, los pequeños edificios y muros alrededor de las playas de arena blanca y palmeras de color verde, los palacios rodeados de césped. Junto al castillo se encuentra la escalinata de madera que baja directamente al mar del Caribe y a la playa del lugar. Desde la escalinata hay una fotografía preciosa del castillo, y caminando más hacia la izquierda sobre el acantilado hay una preciosa panorámica del lugar, que de lejos no deja percibir nuestro problema con las algas. El conductor nos dejó una hora y media libre, que a casi todos nos pareció mucho tiempo pero es que lo usual es que en todo ese tiempo libre se disfrute de las playas de Tulum, ya que desde el recinto arqueológico se puede bajar a la playa y disfrutar del mar Caribe. El problema es que este era el año de las algas. No sé si lo había comentado hasta ahora, pero el 2015 fue un año de algas en la rivera maya. Nosotras tuvimos suerte en cuanto a que a finales de noviembre y principio de diciembre ya solo quedaban algunas cubriendo la arena y el mar, porque según nos dijo el guía de Sian Ka’an en julio y agosto había tantas algas que no se podía andar, como que al día retiraban cuarenta toneladas de algas. Y se dice pronto pero cuarenta toneladas de algas es mucho. El caso es que una es muy escrupulosa para eso de bañarse con algas, un poco hasta que se van puede vivirlo pero cuando hay tanta alga en el mar y hay que nadar varios metros para librarse de ellas como que no es la opción más atractiva. Y si no quiere bañarse en un mar cubierto de algas puede andar por las playas de arena blanca de Tulum, el problema es que debido a la cantidad de algas no había arena sino mares de algas rojas. La gente que paseaba lo hacía con los pies en el agua, porque era literalmente imposible que nadie caminara por entre las montañas de algas que cubrían la playa. Así que regresamos antes de lo previsto al autobús, y curiosamente estábamos todos menos la familia argentina, que no solo se quedó la hora y media sino que además llegó con retraso. Me gustó Tulum no por la calidad de sus ruinas mayas sino por el lugar paradisíaco donde se encuentran, junto al mar Caribe. Este día fue más de relax, que siendo que llevábamos tantos días de cultura en cultura tampoco pasaba nada por descansar. 

Visita: Noviembre 2015

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miércoles, enero 06, 2016

Cobá - Mexico

Cobá

Tras una mañana de aventura nos dirigimos a Cobá, este yacimiento arqueológico está cubierto por la selva y se compone de tres grupos. El primer grupo se encuentra nada más entrar en el recinto arqueológico y se compone de un grupo de templos de forma piramidal (a los cuales no se puede subir) con un par de estelas que se conservan cubiertas por palmeras secas, y también queda algún resto de columnas. Entre los muros cubiertos de musgos se puede encontrar en un lateral un pequeño juego de pelota. De aquí hay un camino de unos cuantos kilómetros al resto de grupos arqueológicos, y un lugar donde alquilar bicicletas o triciclos con conductor, pero como no lo sabíamos no llevábamos dinero encima. Como teníamos el tiempo justo debido a que no teníamos dinero para cochecitos-triciclos, y yo no sé montar en bicicleta, tuvimos que ir andando todo lo deprisa que pudimos a través de la selva para así poder ver todo lo que queríamos. Siguiendo el camino de tierra cubiertas del sol por la frondosidad de los árboles en la selva llegamos a un cruce de caminos, el lado izquierdo te lleva a la gran pirámide de Cobá, el de la derecha a otra de las zonas arqueológicas. Nosotras no sabíamos cuál era el camino pero nos arriesgamos a tomar el camino izquierdo porque el guía nos dijo algo de seguir todo a la izquierda. Pasamos corriendo por un par de edificios y otro juego de pelota pero no queríamos pararnos hasta llegar a la gran pirámide pues nuestro objetivo era subir hasta la cima de la pirámide (ya que ahí sí que dejan) y luego, si sobraba tiempo ver el resto. Desde el cruce hasta la gran pirámide solo son dos kilómetros, pero dos ida, dos vuelta, más el trayecto del cruce hasta la salida al final es tiempo. Al final llegamos en apenas quince minutos por lo que pudimos tomarnos el resto de la visita con más calma. En realidad cada vez que digo pirámide estoy cometiendo una equivocación, no son pirámides sino templos. Templos con forma piramidal pero son templos, en concreto el gran templo de Cobá se llama templo de Nohoch Mul y es el más alto de la península de Yucatan. Como no está reconstruido sus escaleras están en algunas zonas muy deterioradas y son simplemente rocas, además hay que tener en cuenta que tanta gente subiendo y bajando provocan que algunas de estas piedras estén muy resbaladizas. Para subir o bajar hay una cuerda a la que los turistas pueden agarrarse como ayuda. Para la subida me aleje de la cuerda pues es la zona que más resbalosa puede estar, para la bajada la altura de las piedras y que, reconociéndolo, soy muy torpe bajando, me acerqué para tener la cuerda cerca por si acaso. La subida, pese a que la hicimos bajo el sol de las tres de la tarde vale mucho la pena, en cuanto llegamos arriba hicimos como en el Wayna Pichu en Perú, nos sentamos en las piedras y disfrutamos de la vista de la selva y las lagunas de Cobá. La visión de un mar de árboles verde cubriendo el lugar es impresionante. Cuando terminamos de disfrutar de las vistas comenzamos el descenso y regresamos ya con más tranquilidad paseando por la selva y parándonos a ver las estelas que quedaban, las pequeñas casas, el juego de pelota con resto de dibujos grabados y calaveras. Si es cierto que esta zona maya deja de lado el estilo puuc pero aquí, aparte del alto y escalable templo, también se pueden ver varias estelas con inscripciones jeroglíficas, así como relieves de estuco sobre algunos de los edificios, es más la Estela 1 tiene grabada la fecha 21/12/12 que indica el “fin de una era” en el universo maya.

Visita: Noviembre 2015

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martes, enero 05, 2016

Comunidad Maya Tres Reyes y Aventura - Mexico


Los Tres Reyes


Este día fue muy divertido, uno de los días más divertidos del viaje. Pero de las casi tres semanas por México no hay que desmerecer ningún sitio, cuando llegué a España me preguntaron qué fue lo que más me gustó, y la verdad es que es imposible decirlo, porque cada rincón era diferente y bonito, como en España, el norte y el sur, el este y el oeste no tienen nada que ver, y ninguno es feo, solo diferente. El caso es que el día fue de los más divertidos del viaje porque habíamos empezado el día anterior con la aventura, y digamos que el día en la comunidad maya de los Tres Reyes fue el climax. Mejor explico la situación desde el inicio. Cuando contratamos el viaje nos estuvieron mareando con las fechas, para poder adaptarlas a todos los tours que cogimos, pues era al estilo del viaje a Perú, viaje con guía pero a medida. Debido al continuo cambio de fechas la agencia nos regaló dos excursiones, una de ellas era la visita a Cobá. El problema es que no nos dieron ningún tipo de explicación sobre la excursión, y por lo que había estado mirando, los diversos tours incluían Cobá con alguna otra visita o actividad, por lo que, o bien teníamos medio día ocupado y el resto libre, o bien teníamos visita a Cobá con algo más de sorpresa. El caso es que antes de llegar a nuestro hotel el guía nos dice que le han dicho que llevemos calzado apropiado y bañador porque en la excursión a Cobá tenemos canoa, tirolina y rappel. Tendrías que haber visto la cara de mis amigas. Como el guía que teníamos era muy bromista al final le dije “¿pero es en serio? Mira la cara de Pili”, el guía miró la cara de mi amiga y se echó a reír pero dijo que era verdad. Y es que aventuras elegidas: pocas o ninguna. Cuando llegamos a un hotel donde varios del grupo se bajaban para coger autobuses a sus hoteles, el guía dijo quién de nosotros se quedaba en el bus hasta el hotel, y nosotras nos quedábamos, pero una vez en marcha y alejadas de la parada el guía dice que nos habíamos equivocado y nos tendríamos que haber bajado, en seguida dijo que era broma pero ya se ve el humor que se gastaba. Luego llegamos al hotel y después de bajar del autobús el maletero dice que no es esa la recepción, de nuevo subir al bus y a la otra recepción, no bajamos y  entramos con las maletas, nos toca esperar una larga fila hasta que nos atienden y va el recepcionista y nos dice que esa recepción no es. Mi “otra vez” me salió del alma, y menos mal que estaba en plan “no me haces moverme otra vez” porque el chico de la recepción no quería atendernos. Finamente nos atiende, dice que vayamos fuera y que entregamos las maletas que las llevaran a la habitación. Salimos fuera y el maletero dice que donde están las etiquetas ¿Qué etiquetas? De verdad, acabamos de salir y nos ha dicho el de recepción esto, o nos llevas las maletas o nos dices como llevarlas nosotras. Finalmente se las lleva pero nos amenaza que si no estamos en media hora en la habitación no veremos las maletas. El caso es que el hotel, como es uno de estos de todo incluido con piscina y playa, es enorme (si tiene dos recepciones), y nos ves a nosotras corriendo con un plano del hotel y preguntando cada dos pasos para saber donde estamos. Una de las veces la camarera a la que preguntamos no sabía donde estaba nuestra habitación y fue a preguntar al barman, y ya nos indicaron como llegar a los ascensores y si, llegamos a tiempo a la habitación, pero eso era un laberinto. El caso es que como teníamos el problema de las dos recepciones y que no sabíamos en cual nos iban a venir a buscar los del tour y nadie contestaba al teléfono, pues decidimos dividirnos, dos a una recepción y una a la otra, la que contacte con el guía le dice que tiene que ir a la otra recepción a recoger al resto y listo. Pero el caso es que como el hotel es un laberinto yo llegue a una recepción y tuve que preguntar en el mostrador qué recepción era, porque además no ponen carteles con el nombre así que o preguntas o no hay forma de saber donde estas. El caso es que llego el guía y le dije que teníamos que ir a la otra recepción y mientras íbamos en bus a la otra recepción mis amigas llegaron a la recepción donde yo había estado porque ¡se habían perdido y por equivocación habían acabado en la misma que yo y no en la que les tocaba ir!. Y eso que llego a la recepción, bajo del bus a buscarlas y al no encontrarlas las llamo y aun me discutían que donde estaba yo, hasta que les dije, id al mostrador a preguntar en que recepción estáis, porque no estáis donde tenéis que estar. Así que al final otra vez al bus y de nuevo a la otra recepción, esto se estaba convirtiendo en una película de los hermanos Marx. Por fin en el autobús el guía nos explica la excursión y dice que primero haremos canoa, luego un paseo por la selva, la ceremonia maya, nado en el cenote, tirolina, rappel y comida en la comunidad maya. Y después de comer salida hacia Cobá. y que nos pasaba una hoja para poner si teníamos alguna enfermedad y que aceptábamos por propia voluntad ese tipo de actividades de riesgo. No hace falta decir la cara que pusieron mis amiga. Nosotras que nos echamos a dormir pensando quera una broma del guía. El caso es que "a caballo regalado no se le mira el dentado" así que nosotros íbamos a hacerlo todo, por algo lo teníamos gratis. El problema es que lo primero fue la canoa, y aunque avisamos al guía que nunca habíamos hecho nada de eso y que ni siquiera nos habíamos apuntado de propia voluntad, el guía nos montó en la canoa y nos soltó sin explicarnos nada, así que imaginaos, fuimos directas a los juncos. Y de los juncos acabamos consiguiendo salir y andar marcha atrás, en vez de avanzar íbamos camino al embarcadero, y el guía y el resto partiéndose de risa en el embarcadero. Al final conseguimos enderezarnos, pero nos tragamos varias veces los juncos, y al final me dio un ataque de risa y nos tragamos hasta al fotógrafo que estaba en la orilla del otro lado del lago. Tras el desastroso camino en canoa ya llevábamos varias risas detrás de nosotros y unas cuantas anécdotas que contar. Hicimos un breve camino a través de la selva y llegamos a un claro donde un chaman de la comunidad maya de los tres reyes, donde nos encontrábamos, se encargó de realizar una ceremonia de bendición en maya y con incienso de copal, para que fuéramos aptos para entrar en el cenote. De aquí tuvimos que ducharnos para quitar todo rastro de productos químicos del cuerpo porque el cenote al que íbamos a entrar es de agua de lluvia y lo usan en la comunidad, por lo que no es saludable contaminar sus aguas. Este era el segundo cenote al que teníamos oportunidad de nadar, aunque el primero al que entrabamos. Carmen había estado todo el viaje diciendo que ella no se metía en un cenote, y luego casi la tuvimos que obligar a salir, pero es que este cenote era mucho mejor que el primero. El agua era completamente cristalina y se veía perfectamente pese a la profundidad. El cenote era una gruta en el suelo, por lo que para poder llegar a él y ver algo de agua, había que bajar por unas escaleras de madera hasta el suelo de piedra, rodeado de estalactitas y estalagmitas. Y una vez llegamos abajo el agua de la gruta estaba tan limpia y transparente, y fresquita, que entrar fue el paraíso. Una maravilla, no hubiéramos salido de ahí sino fuera porque había que continuar con las actividades del día. No sé cómo se llama este cenote, pero se encuentra en la comunidad maya de los tres reyes, y es de lo mejorcito que vi (y había estado mirando muchas fotografías de cenotes, a ver cuál es el que nos tocaba visitar – en otra entrada lo explico-). Tras el baño en el cenote nos vestimos, nos pusimos anti mosquitos natural que tienen ahí - muy recomendable porque los mosquitos eran muy agresivos- y nos dirigimos hacia la primera tirolina que atraviesa el lago que habíamos cruzado en canoa. La tirolina estuvo muy bien, porque no hay que hacer nada. De aquí nos dirigimos hacia el lugar donde haríamos rappel. El rappel consistía en descender hasta el suelo de un cenote con poca agua, así que básicamente era un rappel directamente a tierra, unos 17 metros según el guía que aquí sí nos explicó todo con detalle. La primera vez la conseguimos superar sin problema así que pudimos constatar que fue la mejor excursión, porque es donde mejor nos lo estábamos pasando (juncos incluidos). Subiendo escaleras de piedra salimos del interior del cenote para ir a la esquina opuesta del mismo, para pasar del rappel a la segunda tirolina, que era más alta que la primera, aunque más corta. Tras las actividades apenas andamos un poco y al lado estaban las casas donde estaban cocinando la comida la comunidad maya; sopa, pollo, chayitas, arroz, frijoles, tortillas hechas a mano y aguas de sabor. Tras comer compramos las fotografías haciendo rappel, tirolina, etc, dado que al ser actividades de riesgo no permiten cámaras para evitar accidentes. El dinero que se sacan de las fotografías va para la comunidad maya puesto que los fotógrafos son de la comunidad.

Visita: Noviembre 2015

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Las Fotografías de esta excursión pertenecen a Alltournative.

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lunes, enero 04, 2016

Chichen Itza - Mexico

Chichen Itza

Salimos de Mérida camino a Chichen Itza. En mi itinerario había incluido visitar Celestun, una laguna y parque natural, pero dado que a Mérida llegamos por la tarde y a lo que salimos del hotel ya era noche, no se pudo realizar. Aún así la visita a Chichen Itza era parada obligada, aunque no la más esperada por mi parte. Salimos a primera hora para poder ver el recinto de forma más cómoda, sin tanta gente, y cuando llegamos los tenderetes de los vendedores todavía no estaban ni colocados. Eso nos dio una gran ventaja porque pasadas un par de horas descubrimos que empezábamos a estar rodeados de gente por todos los rincones y cuando una caminaba de un lugar a otro los vendedores no te dejaban ni respirar. Lo primero que vimos nada más entrar al recinto arqueológico era el castillo o pirámide de kukulcán, creo que está toda reconstruida y no se puede subir a ella , aunque en el pasado si dejaban ahora no se puede subirni entrar en ninguno de los lugares arqueológicos de Chichen Itza. La pirámide de Kukulcán es el más grande e imponente del conjunto, en lo alto se encuentra el templo y en cada una de las esquinas de la pirámide se puede ver con detalle la forma perfectamente escalonada de la misma. Según el guía en los solsticios se puede ver como la sombra del sol forma una serpiente que va bajando por la pirámide como si se deslizara por una montaña. De aquí nos acercamos al juego de la pelota, como hemos llegado tan pronto no hay nadie pro lo que podemos ver el edificio que está anexado al juego de la pelota que tiene varias estelas decorativas. El juego de pelota es el más grande que hay y la anchura entre ambas paredes, así como la altura del agujero da más perspectiva a lo que nos contó el guía en el primer juego de pelota, que realmente no es algo factible de conseguir usando solo la cadera como algunos dicen. En los laterales del juego de la pelota, como ya viéramos en Tajin, hay unas estelas con figuras labradas de guerreros representando el juego. Es así como saben cuántos jugadores había en cada equipo, que había dos equipos diferenciados, y el resultado de perder la cabeza. Lo que no saben es si quien perdía la cabeza era el ganador o el perdedor. En lo alto de una parte del juego de la pelota está la parte delante del edificio que hemos visto antes, en lo alto, entre las columnas el guía nos comenta que antes se podía subir y ver las pinturas murales que tiene, pero que debido al gamberrismo se prohibió también la subida ahí. De aquí nos acercamos a pequeños templos, construcciones no muy grandes donde resalta la decoración de los muros. Por un lado el templo con los muros llenos de calaveras humanas, todas diferentes entre sí, y hasta tomando la forma de la esquina del edificio. El siguiente templo tiene una serie de águilas y serpientes grabadas, así como un juagar. Todo con gran detalle. De aquí llegamos al grupo de las mil columnas que se encuentra un poco más atrás de la pirámide de kukulman. A esta construcción tampoco se puede subir o entrar y es resaltable, no solo por su tamaño, que como la pirámide y el juego de la pelota va a ser de los restos mayas más grandes vistos, sino también por la infinidad de columnas labradas con escenas protagonizadas por sacerdotes y guerreros. Solían sostener una bóveda que se ha perdido. En lo alto de este edificio, a medida que se camina, se puede ver la forma de las columnas, que no son rectas sino que tienen una forma curvilínea como de serpiente. En la parte principal se encuentra la figura de una persona tumbada como con una especie de objeto en las manos, y es donde se ofrecía la sangre y restos de los sacrificados. De aquí nos metemos entre el camino de tierra y los árboles para ver una choza maya y los antiguos caminos incas que se conservan, y vamos pasando por una serie de templos, hasta llegar al observatorio o caracol. Se le llama caracol por la forma que toma el edificio principal dado que es un recinto circular que permitió a los mayas hacer cálculos astronómicos, de ahí que se le llame observatorio. Dejando atrás el observatorio llegamos al templo de los guerreros, Llamado así por los motivos bélicos de sus murales y una serie de edificios donde se puede ver el estilo puuc, casi desaparecido en Chichen Itza. De aquí nos acercamos al cenote sagrado, donde quedan algunos restos de piedras, como si hubiera habido un templo en el cenote, y se ha comprobado que en éste se realizaban sacrificios humanos y diversos rituales para solicitar favores a los dioses, pues se han encontrado joyas de doncellas, además de huesos de adultos y niños. El cenote está podrido y el agua está estancada por lo que tiene un color verde claro que no deja ver nada de su interior, sino que parece una masa pegajosa de color verde. Lo más impresionante de Chichen Itza es su grandiosidad.

Visita: Noviembre 2015

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domingo, enero 03, 2016

Merida - Mexico

Merida

Mérida se llama la ciudad blanca, aunque no sabría decir por qué dado que no es como en Oxaca que sí la piedra es de color verde o la rosada Mitla. Y reconozco que no fue la ciudad que más me llamó la atención, tal vez me esperaba algo más de ella porque realmente no le encontré ningún encanto. En mi recorrido inicial había programado visitar Celestun, que es una laguna y parque natural cerca de Mérida, pero como llegamos por la tarde, apenas horas antes del anochecer, no nos dio tiempo. Así que ya van dos los lugares que se quedaron en la lista de pendientes: Bonapark y Celestum. El recorrido con guía de la ciudad fue en autobús y en cuanto llegamos al hotel (donde había un belén en la plaza central del hotel, un árbol de navidad y soldaditos de plomo adornando el hotel) salimos para ver la ciudad antes de que anocheciera. El hotel se encontraba en el paseo Montejo, una larga avenida con varias mansiones de la época de la Colonia y del Porfiriato como la Quinta Montes Molina, las Casas Gemelas, la Casa Molina Duarte, etc., y diversas figuras históricas adornando el paseo como la estatua de Justo Sierra y el Monumento a la Patria, muy al estilo del paseo de la república de México D.F. .En este paseo se pueden encontrar los asientos enfrentados, que son bancos individuales para que dos personas se sienten una de cara al otro, ideal para las parejas. Del hotel a la ciudad pasamos por una plaza con una iglesia estilo ermita con palmeras alrededor que fue lo más bonito que vi de la ciudad, aunque no me sé el nombre. Luego pasamos otra iglesia con una especie de fiesta o comedor de recaudación, y enfrente una plaza con más adornos navideños. Y cuando llegamos a la altura de la Universidad nos encontramos con un hombre muy simpático que era profesor de maya en la universidad y que nos estuvo contando varias cosas interesantes. Tras despedirnos del profesor de maya nuestro camino nos llevó hasta la plaza Grande, rodeada del palacio del gobierno y la catedral de san Idelfonso. La catedral y la plaza la vimos de día desde el autobús porque cuando llegamos a pie ya era de noche, y la verdad es que estaba tan poco iluminado y me llamaba tan poco la atención, que nos fuimos a cenar a un restaurante con un bonito patio interior. Y luego fuimos de compras, antes de volver al hotel por el paseo de Montejo, donde algunas de sus mansiones tenían soldaditos de plomo o luces en sus decoraciones, y por tanto era la zona más iluminada de la ciudad, porque el resto de la ciudad es bastante oscura. Para no irnos a dormir con mal sabor de boca hicimos uso de la piscina del hotel, y como era de noche solo estábamos nosotras tres en el agua y un chico en el gimnasio.

Visita: Noviembre 2015

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sábado, enero 02, 2016

Uxmal - Mexico

Uxmal

Llegamos a Uxmal con bastante tiempo, lo que fue muy afortunado porque el guía no tenía las entradas sacadas y había una fila interminable. Después de esperar durante un rato, tiempo en el que dio para ir al baño (y en el de mujeres siempre hay fila) y visitar tiendas de suvenirs (aunque no compre nada), por fin entramos al recinto arqueológico. Lo primero que te encuentras es un círculo de piedra que es la recreación de un antiguo pozo, y frente a él la casa del adivino, que fue reconstruida tal y como era en la época, por lo que se muestra impresionante en la entrada. La parte que vemos al entrar es la parte de atrás, y lógicamente ya no permiten subir al templo, por lo menos a los turistas no les dejan porque las iguanas escalaban por las piedras sin problema, y se paraban para tomar el sol. Aquí empezamos a encontrarnos con grandes iguanas, que daban bastante miedo, porque van libres y son muy grandes. Dando un rodeo a la casa del adivino podemos ver figuras de rostros con trompa de elefante, aquí el guía nos explica que el estilo predominante es el Puuc. En el resto de reciento arqueológicos este estilo aparece con menos fuerza que en Uxmal donde es claramente visible en todas las figuras que forman las piedra, no solo el rostro con trompa de elefante, también caras de monstruos con la boca abierta, serpientes emplumadas, el Quetzalcoalt, y otra serie de figuras, que parecen escondidas entre los muros hasta que uno se fija en todos los detalles. Dando un rodeo llegamos a lo que es el frente del templo, en realidad la entrada debería ser por otro lado pero en cambio se hace por la parte trasera de la ciudad. La casa del adivino tiene coronando su punta el rostro del dios de la lluvia, que es la cara de un monstruo con la boca abierta. Este templo se encuentra muy bien conservado y se puede ver con detalle cómo se construyó el rostro del dios, con los ojos y la boca. El templo está en un patio cuadrangular rodeado de edificios con columnas como los que se pueden encontrar en Pompeya , además estos edificios se encuentran decorados con piedras con forma de tejas o con la forma del euro al revés. Saliendo por la puerta principal el arco uno debe darse la vuelta para comprobar que la puerta encaja perfectamente con el rostro de la casa del adivino, de forma que antes de ver la pirámide lo que se ve es el rostro del dios de la lluvia, lo que demuestra la precisión con la que se construyó. De aquí nos acercamos a al cuadrángulo de las mojas. El lugar se encuentra formado por tres edificios donde se puede encontrar diversas figuras grabas en sus paredes. Los edificios están rodeando una plaza rectangular, de ahí el nombre de cuadrángulo. El edificio que está frente a la entrada es el más elevado, y se permite a los turistas subir esas escaleras. La subida es recomendable porque desde ahí arriba se puede ver el palacio del gobernador y algo de la gran pirámide. Los otros dos edificios que se encuentran en los laterales resaltan por su decoración, con el dios de la lluvia, la serpiente emplumada, figuras de personas, el maíz, y otros tipos de figuras en movimiento. Salimos del cuadrángulo de las monjas y bajando cruzamos un juego de pelota para ir directas al palacio del gobernador y subir sus escaleras. El palacio está dividido en dos partes, la primera parte nos lleva hasta un fabuloso mirador desde donde ver la casa del adivino y el cuadrángulo de las monjas, junto al mirador hay un pequeño edificio llamado la casa de las tortugas por la decoración de tortugas del mismo. De aquí nos acercamos a la plaza frente al palacio del gobernador donde encontramos dos figuras, una es un gran falo de piedra y la otra dos jaguares de piedra unidos por el pecho. Dejamos subir al edificio del palacio del gobernador para la vuelta y continuamos hasta descubrir, a un lateral del palacio, la gran pirámide. De magnitud similar a la Pirámide del Adivino solo ha sido parcialmente restaurada y por tanto permiten a los turistas subir. Nuevamente el esfuerzo merece la pena, la vista desde la gran pirámide es mejor que desde el resto porque al estar más alta se ve todo un mar de árboles verde y un poco el techo de los edificios pasados como el cuadrángulo de las monjas y la casa del adivino. Aunque lo cierto es decir que hay un hotel de cierta altura que rompe el encanto de ver un mar verde de selva a nuestro alrededor. Desde una de las esquinas de la pirámide podemos ver la casa de las palomas, o más bien se puede ver el tejado estilo campanarios enrejados del templo. En lo alto de la pirámide podemos ver el rostro del dios de la lluvia en el interior de un hueco central, además de grabados de guacamayas y pájaros. Permanecimos un tiempo disfrutando de la vista y al final bajamos porque estaba el resto del grupo preocupado por nosotras. De aquí subimos al palacio del gobernador para ver sus grabados y a la sombre disfrutar de la panorámica vista que tiene de la casa del adivino y las monjas. Aprovechamos hasta el último minuto antes de irnos.

Visita: Noviembre 2015

Mis imágenes: Dentro del Álbum Mexico

Información para viajar: Pendiente

viernes, enero 01, 2016

Campeche - Mexico

Campeche

Llegamos a Campeche de noche. El autobús nos paró cerca del baluarte de Santiago y el guía se ofreció a guiarnos en un paseo a pie hasta el hotel, así que bajamos para caminar aprovechando el tiempo cálido, que según nos dijeron, es habitual por esta ciudad. Pero hoy era el día de ir corriendo más que de pasear, y si en Palenque parecíamos los del anuncio de turistas corriendo de un lado a otro, aquí éramos una réplica exacta pero de noche. Para compensar, y pese a que empezó a llover, en cuanto llegamos al hotel salimos a dar un tranquilo paseo por la ciudad, que fue la que más me gustó de todo México. Campeche es una hermosa ciudad amurallada, de clima cálido y cuidada zona histórica, de la que se puede disfrutar tanto de día como de noche, aunque de noche las calles del casco histórico tienen un sabor especial, por lo que no hay que perderse la noche por la zona histórica. En nuestro paseo nocturno con guía entramos por un hueco de la muralla hasta llegar a la Puerta de Tierra. En el Baluarte de San Francisco, construido para proteger la Puerta de la Tierra, se exhibe una exposición de museografía pirata, donde vimos réplicas de cofres, arcos a escala, así como unas figuras representando a unos piratas y esqueletos en un rincón de la escalera, además de un salón con cañones y muebles de la época. Resulta que antiguamente Campeche era un puerto estratégico para el intercambio comercial entre la Nueva España y el Nuevo Mundo, por lo que continuamente era asediada por piratas. Dada la historia que tiene con los piratas, no es de extrañar la decoración de la puerta. De aquí fuimos caminando por las calles, que de noche eran peatonales. Las calles estaban llenas de mesas de los restaurantes y lugares donde sentarse a disfrutar de un chocolate. Las casas eran de estilo completamente colonial, de colores vivos y variados; verde, azul, amarillo, etc., con lámparas de estilo de gas para la iluminación, y grandes ventanales de rejas. También había unas cuantas esculturas representando a personas del pueblo de Campeche y que se usaban para cortar el paso del tráfico. Paseando (o corriendo) llegamos a la plaza principal, rodeada de edificios con pórticos, y con un gran quiosco desde donde se estaba emitiendo un espectáculo de luz y sonido sobre la historia de Campeche. Como el autobús nos estaba esperando en el hotel y comenzaba a llover, no nos quedamos a terminar de ver el espectáculo, sino que continuamos hasta salir por la Puerta de Mar hasta nuestro hotel, que se encontraba frente al paseo marítimo- malecón, y más concretamente frente al cartel de la ciudad de Campeche. Lógicamente la Puerta de Mar ya no da directamente al mar. Tras dejar el equipaje salimos para disfrutar de esta bonita ciudad de noche. Nos acercamos a la puerta de Mar y la muralla, para así entrar a la zona antigua de la ciudad. Al otro lado de la muralla una figura de bronce apoyada sobre la muralla representaba a uno de tantos comerciantes en la época colonial. Desde aquí apenas hay unos pasos hasta la plaza principal, donde ya había terminado el espectáculo. Pero la plaza, además del quiosco, también tiene mucha vegetación, que siendo finales de noviembre estaba completamente decorada al estilo navideño (renos, duendes, etc). La plaza principal está rodeada de edificios como la aduana, la audiencia, el astillero, palacios con pórticos y también se puede encontrar la catedral, que me resultó mucho más bonita iluminada de noche que de día (aquí la iluminación era perfecta para la ciudad, no como en México D.F.). Mientras recorríamos la plaza admirando los edificios, cada cierto tiempo escuchábamos música, así descubrimos que en un lateral, junto a la biblioteca de la ciudad, había una fuente con luces de colores y música. A su alrededor la imagen de dos niños coloniales jugando. Toda la ciudad estaba llena de figuras representando al pueblo. Las casas coloridas y cuidadas, los suelos empedrados, las murallas, y las palmeras, daban al lugar el aspecto de haberse quedado tal cual como era cuando los piratas intentaban atacarla. Como la lluvia se intensificó regresamos al hotel, pero al llegar paró de llover, así que decidimos arriesgarnos y cruzar la avenida de seis carriles (no encontramos ningún paso de cebra o semáforo para ello). De esta forma llegamos al malecón, con una cañón cada pocos pasos, y la vista de los edificios iluminados al fondo, porque a dos pasos más allá del muro donde estaba el cañón solo había oscuridad; no se podía ver donde acaba el mar y donde el cielo. Cruzamos para acercarnos y hacernos la foto con el cartel de la ciudad, pero para no pisar el césped (aunque no había nadie por ahí más que coches pasando a toda velocidad) preferimos quedarnos en un caminito de tierra desde donde podíamos hacernos la fotografía con el cartel entero. En esto estábamos cuando de repente una furgoneta se para al lado nuestro y se bajan dos hombres. Luego nos echamos a reír porque resulta que los de la furgoneta habían decidido imitarnos y se bajaron para hacer fotografías con el cartel, solo que de más cerca (pisando el césped), por cierto, antes de terminar de hacernos las fotos y que los otros terminaran otro coche aparcó detrás y se bajó también. Al final pusimos de moda el hacerse fotos con el cartel de Campeche. Cruzamos y regresamos al hotel hasta el día siguiente en que descubriríamos a pie la ciudad de Campeche de día. De día el malecón tenía más movimiento que de noche, gente haciendo footing o simplemente paseando. Nos dirigimos al baluarte de Santiago para ir a la plaza de la Revolución, atravesar la Puerta de Tierra, e ir hasta la plaza Principal. Alrededor de la plaza Principal hay una casa-museo, que de noche no vimos, que al tener esos grandes ventanales con rejas, es muy fácil poder ver con detalle dos de las salas del museo. En esas salas se pueden ver trajes, muebles de la época, y retratos, recreando como era la casa en la época colonial. Frente a la catedral hay dos figuras representando a una pareja gorda, que por sus ropajes y joyas da la apariencia de ricos. El guía no nos contó nada sobre las figuras de la ciudad así que no puedo contaros mucho al respecto. Entramos a la catedral para luego continuar callejeando por la ciudad y acabar visitando el museo Carvajal. Seguimos callejeando, que es una de las mejores cosas que hacer en Campeche, y nos paramos para ver uno de los edificios de la época por dentro, que se conserva con sus patios interiores, sus arcos decorados, y sus dos plantas con escaleras retorcidas, además de con buenas vistas a la catedral. La visita es gratis porque es un edificio del Gobierno. Andando llegamos a otra de las iglesias de la ciudad, perteneciente a los franciscanos, y cuya torre se convirtió en faro. Frente a la iglesia hay una calle que siguiéndola recta te lleva hasta otro baluarte y un edificio muy moderno que parece un platillo volante. De aquí regresamos a la puerta de Mar viendo otra serie de edificios. Lo cierto es que no conservo el nombre de todos los edificio de esta última parte, pero aconsejo la visita a esta bonita ciudad colonial.

Visita: Noviembre 2015

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