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sábado, diciembre 27, 2014

Potsdam, palaciego

Impresiones del viaje y consejos:

Cerca de Berlín está Potsdam, la ciudad de los antiguos emperadores alemanes y lugar donde se situó el káiser con el tercer Reich. Todos mic ompañeros de trabajo que ya habia estado en Berlin me dijeron que no podía dejar de ir a Postdam. Con un día en la ciudad es suficiente, la ciudad en sí no es muy grande pero los jardines y los palacios llevan su tiempo verlos. Llegar es muy sencillo, además tuve suerte dado que, aunque según las guías pasa cada diez minutos, en cuanto salí llego la línea que me llevaba a postdam. Recordé validar el ticket del transporte en la cajita roja para no tener problemas (aunque en todos mis viaje son vi a un solo revisor) y pase los otros 35 minutos mirando el paisaje hasta llegar a potsdam.

Hay algún que otro tour que puede llevarte a Postdam.
Por ejemplo:  New europe tour, tour en español miércoles, sábados y domingos. 15-12 euros . Viva Berlin, tour en español los miércoles, y domingo. 15-12 euros.
Pero también es muy sencillo ir por tu cuenta en el transporte público de Berlín:
Desde Berlín la línea 7 del S-Banh que sale cada diez minutos a Postdam Haup.  O un tren regional a Postdam H. pero son mucho menos frecuentes.

Con la línea 7 del S-Bahn se puede llegar directamente a Postdam y caminar unos 2km hasta los palacios. Tambien una vez llegado a Postdam H. tomar el bus numero 316, o coger el tranvía nº93 si no se desea andar.  También puede coger la línea 7 del S-bahn en Berlín y bajarse en Wannesse y tomar ahí un barco para llegar a Postdam. Pero esto solo en los casos en los que los barcos estén funcionando.
Web  S-Bahn :http://www.s-bahn-berlin.de/fahrplanundnetz/bahnhof/uebersicht/59

En todo caso, el paseo en s-bahn me descubrió un montón de casitas de madera, pequeñas, como chabolas, con sus huertos, al parecer, según me entere días más tarde son casitas que se conservan de cuando la guerra, con su huerto que antes de usaba para alimentarse y ahora se usa para evadirse de la ciudad.

Llegando a la estación y saliendo como siempre por el lado equivocado tuve que dar la vuelta para ver el canal. Así, cruzando el puente, el canal, el rio se puede ver la iglesia de san nikolas, para variar está todo lleno de obras, grúas y andamios. No hay ni un rincón sin obras, de seguro ahí no hay crisis en la construcción.

Dando un gran rodeo debido a las obras conseguí ver la iglesia de san Nicolás y el obelisco de la plaza. Todo recto llegue a la calle principal del pueblo, todo con casitas de ladrillo rojo, muy cuidadas, sin llegar a la puerta de torres medievales y piedra grises hay otra calle peatonal, es la más turística, se llena de gente a ciertas horas, y está adornada por casitas barrocas de colores, que te llevan a la puerta de Brandemburgo, la de postdam, no la de Berlín.

De ahí girando a la izquierda llegamos a los jardines de los palacios de Potsdam, la entrada (no principal) está señalada con otro obelisco (y no estoy en Francia sino en Alemania, aunque pueda recordar a Francia tanto jardín, palacio y obelisco).
Los jardines, que para mí son más bien bosques, con sus árboles canales y un largo camino entre palacio y palacio, son gratuitos, mientras que la entrada a los palacios sale bastante cara, hasta hacer fotos dentro del palacio hay que pagar, lo cierto es que yo hice fotos dentro, pero al final todos los palacios resultan algo menos espectaculares después de Versalles y los de san Petersburgo. aunque a quien le gusten los palacios no puede perderse ni uno (en verano creo que están todos abiertos para visitar).

Hay bastante fila para comprar las entradas para ver los palacios por dentro así que recomiendo ir pronto, yo llegue con media hora de adelante frente a la hora en que abrían y había ya cola para las entradas.
web Palacios de Postdam: http://www.spsg.de/en/home/

Lo mejor es pasear por los jardines de palacio en palacio, es importante no dejarse ningún palacio perdido entre los bosques de arboles, por fuera cada uno es de un estilo y color. Por dentro vi el Palacio nuevo y el Sansoucci porque el resto estaba cerrado, e igual me hubiera gusto ver la casita de té china, y es que la mayoría tienen fechas especificas de apertura.


viernes, diciembre 26, 2014

Berlin, toda una ciudad

Impresiones del viaje y consejos:

La primera impresión de Berlín, aparte del calor que no teníamos en España, fue su aeropuerto. Era muy pequeño, ningún aeropuerto típico de una capital de un país como Alemania, luego di con la respuesta, al parecer están construyendo un aeropuerto internacional, mientras funcionan con los antiguos, de cuando la Alemania separada: Francia, Inglaterra, EE.UU. Rusia, y esto significa q hay un pequeño aeropuerto que era el aeropuerto de los ingleses, franceses, etc. Yo aterrice en el aeropuerto que había sido el de la zona francesa. 

Moverse por Berlín es muy sencillo. Para moverse por Berlín la más común y cómoda es por Bicicleta pero si uno no está por la labor de andar con una bici a cuestas (o no sabe ir en bici) la otra opción es a pie y con el transporte público.  
En Berlín hay metro, bus, barco y tranvía, la mejor opción según mi opinión es tomar las líneas de U-Bahn (metro) y S-Bahn (metro de superficie)
Hay billetes de 1 días entero, billetes por zonas, Billetes de cuatro días y hasta billetes para grupos, por lo que al final el desplazarse en estos dos servicios, que están combinados (un billete de s-bahn de zona A sirve también para el u-bahn zona A) es la forma más económica.
Para no tener problemas con los revisores (yo no vi ni uno) hay que validar el ticket del u-bahn o s-bahn en las maquinas rojas y amarillas que hay en los andenes. No hay duda de cuales son.
Los billetes se pueden comprar en cualquier lugar (estación, hoteles, tienda...).
web metro S-Bahn :http://www.s-bahn-berlin.de/fahrplanundnetz/bahnhof/uebersicht/59

Así que llegados el primer día comencé a explorar Berlín, conocer sus recorridos y luego acabaría descansando muy prontito, no solo porque había dormido poquitas horas a lo largo de la semana sino porque la alergia me había atacado con fuerza, lo cierto es que Berlín para ciento tipo de alérgicos es una ciudad para ver en un fecha que no sea primavera. Los berlineses tienen demasiados parques y jardines que, además, adoran. Paseando a lo largo del Tiergarten, si uno va a Berlín al menos alguna zona del Tiergarten ha de visitar porque cruza la ciudad, el caso que el parque es casi un bosque (vi dos consejo una mañana camino a la puerta de Brandemburgo (final o inicio, según se mire, del parque) y ahí se tumban al sol como si fuera a la piscina, o en las zonas especiales que tienen para ellos hacen barbacoas con toda la familia, ahí vi que es cierto que en Berlín había mucha población de origen turco. 

Y también vi que a primera hora de la mañana ya está bebiendo cervezas, como no me gusta la cerveza no podría decir si es que es muy suave y por eso da igual que beban tan pronto. Y aparte de la cerveza y la búsqueda de sol de los berlineses, las salchichas no son otro tópico alemán, las hay y las ves, pero se puede comer de todo por la ciudad (menos mal) y las bicicletas, si se llega de una ciudad no habituada a tanta bicicleta como la mía hay que tener mucho cuidado no os lleguen a tropellar, aunque puede ver que saben cómo esquivar rápidamente un obstáculo (yo misma) y no bajar la velocidad.

Y hablando de ello, otra cosa curiosa son los semáforos de algunas zonas de Berlín, son los appelmann, diseño de una pedagoga alemana para ayudar a los niños a cruzar son muñecos con sombreritos, y un souvenir tan típico como el oso berlinés.La zona turística principal, que para no perderse nada hay que andar. Y acostumbrarse a, como dijo una compañera de trabajo que ya había estado en Berlín, “patearse la ciudad” es lo que se llama mitte. 

Si dejamos atrás la columna de la victoria del tiergarten, el belvedue, y legamos al final del parque comenzamos con la puerta de Brandemburgo, postal típica de Berlín, un poco más a la izquierda viniendo desde el parque está el reistag o parlamento alemán, que si uno no mira hacia arriba es un edificio de estructura antigua, pero un poco más arriba asoma la cúpula de la estructura de Norman Foster, por supuesto hay grandes filas y los de información (con camiseta azul) te van diciendo que está todo reservado, te señalan un cartel que dice q si quieres subir a la cúpula hay que reservar y se quedan tan anchos. Un día, a las ocho de la mañana, cuando empiezan las primeras visitas, había un gorila trajeado vigilando la entrada, como para ir sin reserva… aunque seguro que los de camiseta azul, si no hay mucha gente te dejan pasar, un día a las ocho los vi hacerlo.

Para visitar el Parlamento: 
Abre de Lunes a Domingo de 08.00 a 24.00 horas. La última visita es a las 22.00 horas. Se accede desde la fachada principal, en el lateral izquierdo. acceso gratuito.
Aunque habitualmente no es necesario hacer ninguna reserva en fechas señalas como semana santa o por motivos de seguridad (hace poco tuvieron una amenaza terrorista sobre el palamento) solo se puede acceder mediante reserva (y si no que le pregunte a varios españoles que oí se quedaban sin acceder al parlamento esta semana santa).
En el acceso tambien se especifica que, aunque se accede al parlamento, solo se puede subir a la cupula de Norman Foster y contemplar las vistas de la ciudad habiendo hecho reserva en la web del Parlamento en: www.bundestag.de/htdoc...index.html
La web está en ingles, solo hay que ir a "visitar", y "reservas" para conseguir reservar y así poder subir a la cúpula de esta atracción

Como a estos berlineses les gustan tanto las explanadas verdes, un campo de hierba se extiende de frente al parlamento, otro sitio donde se tumbaban a tomar el sol en sus toallas, como si fuera una piscina, y empiezan a verse edificios más modernos, más curiosos arquitectónicamente, lo que se podría decir que más berlinés, pues lo normal son edificios modernos. 
Acercándonos a la estación central también no acercamos a uno de los canales que cruzan Berlín para ver los barquitos pasar, lanchas, cruceros, a los berlineses les encanta el agua, solo hay que estar cinco minutos parado en la orilla del canal para contar una docena de barcos pasar, y a los laterales, los chiringuitos y las hamacas, hasta tienen un playa artificial con arena, y es que es más que evidente que adoran el sol. Regresando al parlamento, me acerco a la puerta de Brandemburgo, cuya Parisier Platz está siempre llena de gente, guías, bicicletas de 7 personas, bicis normales, turistas, etc.

Cerca la embajada estadounidense, el hotel Alton y la embajada británica, que tiene la calle cortada, según parece desde que comenzó la guerra de Irak, cortada y vigilada. Siguiendo la calle de la puerta hacia el lado contrario al tiergarten entramos en la undter der liden que es el paseo de los tilos...  y si alguno piensa que Madrid tiene obras o Zaragoza con su tranvía se equivoca, Berlín está lleno de zanjas, vallas, grúas, etc. 

Aun así podemos ver las fachadas de la opera, la biblioteca, el palacio, la universidad. En la plaza del palacio hay que acercarse y mirar al suelo donde hay bajo tierra un monumento recordando la quema de libros que se realizo en esa plaza, en definitiva, hay que mirar a todos los sitios a lo largo de la calle para no perderse los monumentos y edificios que haya y así se llega a la isla de los museos.  Esta zona ya la vi con atención al día siguiente, si se desea ir a algún museo hay que ir a primerísima hora para evitar las larguísimas colas que se forman más tarde y si hay que recomendar alguno yo me quedaría con el de bergamo, no he visto los otros pero creo que si hay tiempo ese lo elijo, digo si hay tiempo porque si solo veis museos no veréis la ciudad, yo lo hice al revés, primero vi todo lo que pude de Berlin y el ultimo día antes de irme fui de museo. 

Rodeando la isla se puede ver las típicas hamacas y chiringuitos y llegar a la zona donde encontraremos la nueva sinagoga, también con su policía berlinés armado y diversos monumentos, que nos llevan al hackesche hafe, aquí cada callejón de las casas es un descubrimiento, fachadas coloridas, jardines la tienda de los appelmann (los muñecos de los semáforos, tan típicos de aquí) pinturas, arte callejeros, y mucho más.

Cerca está el hakescher markt, una plaza llena de gentes tomando algo, además del sol. Así podemos regresar a la isla de los museos, ver el berlindomer, enfrente hay una gran explanada verde con paseo de madera donde se escuchan sonidos de animales, en Zaragoza en la zona expo hay un sitio así, y luego siguiendo subiendo llegaremos a ver el ayuntamiento, con la torre de televisión y la fuente de Neptuno, también está la zona toda en obras, pero girando hacia un lateral del ayuntamiento hay pequeñas callejuelas con casitas de época, traídas de diversos lugares de Alemania, pues en Berlín no quedó apenas nada en pie después de la primera guerra mundial, creando un bonito paisaje en el cruce del canal, la zona se llama nikolaiviertel.

Yendo hacia la friedrichstrasse llegué a la hausvogteiplatz, con sus catedrales y sus lugares para comer. 

Y de ahí, después de comer, baje hasta checkpoint Charlie, que quitando la puerta del Brandemburgo y las colas de los museos es donde más gente encontré. En el suelo hay unas baldosas que marcan la zona por donde estaba antiguamente el muro, y carteles con información, poco queda original de la época. Siguiendo por la calle por donde está la frontera de la zona estadounidense (se ve claramente por la cabina de aduana) se puede llegar al museo judío, con sus dos policías armados. 

Luego fui hasta la postdamer plazt, pasando por un edificio que se construyo en la época del Berlín nazi, para las olimpiadas que se celebraron, claro aspecto soviético. Al lado de la postdamer platz está un trozo del muro de Berlín, lleno de chicles y pintadas para poder hacer la foto del turista y sellar su pasaporte con los sellos de las dos alemanas. La postdamer plaz se ve en la distancia por sus rascacielos, y es un lugar para comer, tomar algo o descansar del calor cerca de la fuente y bajo su cúpula modernísima. 
Cercano está el kulturforum y una calle del tiergarten llena de embajadas de países, a cada edificio más moderno que el otro.

Después de tanto andar la opción del u-bahn es la mejor apuesta para seguir viendo Berlín y aprovechar el día. Llegando a la zona del jardín zoológico, la iglesia wilhemer, que es una gran torre, dentro se puede ve runa combinación de azul debido a las vidrieras y la luz solar. Y algo más lejanos, a donde ir con el u-bahn, está el palacio y los jardines de charlottenburg. me sorprendió ver muchos descapotables, igual era por el sol que habían decido todos sacarlos a la calle. Y por supuesto las ferias de atracciones, que no sé si fueron por semana santa o por la pascua solo.

El día de vuelta, además de ver el museo me acerque a un lateral de la puerta de Brandemburgo donde está el monumento al holocausto, bajo tierra (que manía estos alemanes por poner todo bajo tierra) está el centro de información, el monumento se puede entrar y es como un laberinto, en teoría por respeto no se puede subir a las piedras pero los turistas agotados se sentaba. En definitiva, la visita a Berlin me dio la sensación de ser una ciudad con mucha arquitectura moderna, museos, muy turística.

En Berlín hay muchos tours para ver esta ciudad. 
Algunos de ellos son tour gratuitos, donde se puede dejar la voluntad en función de la bien que te ha caído o explicado el guía. Los tours que se pueden encontrar son tanto a pie, como en bicicleta, en barco, o en bus. Hay miles de maneras de recorrer Berlín, y todas son adecuadas. Personalmente puedo recomendar el tour en español y gratuito de New Europe Tours 
En Berlín salen de dos sitios: En Berlín Oeste del Dunkin donuts enfrente del Jardín Zoológico. Y en el Berlín Este de la puesta de Brandemburgo del Starbucks.
Característicos por la camiseta roja de sus guías estos tour gratuitos por Berlín salen:
A las 11 a.m., 1 p.m. y 4.o.m. del Este de Berlín. Y 10.30, 12.30 p.m y 3.30p.m. del Oeste de Berlín

Algunos tours y lugares que visitar en Berlin: 
Third Reich Berlin: El Berlin de Hitler 
Cuartel General de la Gestapo 
Ministerio de Propaganda Goebbel 
Bunkers y Cancelleria de Hitler 
La nueva Sinagoga 

Red Berlin: Berlin Rojo 
Muro de Berlin 
Stalinalle 
Estacion Fantasma 
Galeria del Este- firmas del Muro de Berlin 
Centro de Interrogatorios 

Alternative city tour: 
Arte callejero y grafitti 
Ruinas abandonadas y callejones 
Zonas de Conflicto Urbano 
Hackeschen Hoffen




martes, octubre 15, 2013

La ondina del bosque

Alemania tiene lugares muy interesantes, como la Selva Negra.

El hijo del guardabosques de Tuttlingen, en la Selva Negra, volvía a avanzadas horas de la noche de una juerga en la que se había vaciado en su vientre más botellas de lo razonable. El joven que se llamaba Berthold, atravesaba canturreando los prados inundados por los rayos de luna y los agradables bosques de abetos más oscuros. De repente se detuvo bruscamente. Algo sobrenatural parecía clavarlo en el suelo. A pocos metros del camino se extendía una laguna llena de flores, cuyas orillas suavemente inclinadas se perdían entre las cañas. A dos pasos de la orilla, una joven encantadora, sumergida en el agua hasta la cintura, peinaba su larga cabellera. Pero la impresión de Berthold fue mayor todavía cuando la joven, en vez de huir, le respondió con dulzura, sin mostrar el menor temor. El joven volvió a ver a la muchacha al día siguiente y pronto nació entre los dos una profunda pasión. Entonces la muchacha de las aguas hizo saber a su enamorado que se llamaba Evelina, que era de la raza de las ondinas y que para casarse con ella debería hacer una extraña promesa: la de no ir nunca con ella sobre el agua. Berthold hizo la promesa y se consumó el matrimonio. Era una alegría verlos, y de la mañana a la noche, igual que de la noche a la mañana, las dos criaturas se amaban con tanto abandono y tanta naturalidad que los vecinos sentían deseos de imitarlos. La llegada del invierno no cambió esta feliz armonía. Una mañana Berthold dijo a su mujer: " -Luego saldrás conmigo; te he preparado una sorpresa". Cuando llegaron a la laguna en la que Eveline se había aparecido por primera vez, el joven sacó de un paquete dos pares de patines y exclamó: "- Qué alegría esposa mía, te voy a enseñar a patinar". Pero Eveline se puso pálida como la nieve. "-¡Tu promesa! Berthold se echó a reír y levantando a su mujer en volandas, la depositó sobre el hielo. Pero ¡ay! el hielo se rompió y, mientras Berthold se agarraba desesperado a los bloques de hielo, Eveline se sumergió y desapareció para siempre. El tiempo ha secado las lágrimas del guardabosques. Sus amigos le han hecho comprender que es demasiado joven para quedarse viudo. Se ha vuelto a casar con una graciosa muchacha pide hacer feliz a un joven. Mientras los violines resuenan todavía a lo lejos, los dos recién casados se han penetrado. Una sombra se yergue en medio de ellos y los separa. Es Eveline. Al día siguiente, y al otro, y al otro...la misma escena se repite. La recién casada ha regresado, Bethold fue encerrado en una casa de salud, donde aún sigue hablando de la bella ondina que vive en la laguna.

lunes, octubre 22, 2012

Itinerario Alemania

Tipo de Viaje: por libre

Duración: 4 días

Itinerario:

dia 1: Berlin
dia 2: Berlin
dia 3: Postdam
dia 4: Berlin

viernes, agosto 19, 2011

Souvenirs de Alemania

Zona: Alemania

Souvenir:
Planchas con las figuras de los muñecos de los semaforos berlineses
Comprado en Berlin

Bolsa de tela con la figura de los muñecos de los semaforos
Comprado en Belin

Trozo del "muro" de Berlin
Comprado en Belin

Jarra de cerveza
Comprada en Munich

Imagenes de:
- Planchas con las figuras de los semaforos berlineses

lunes, mayo 02, 2011

Potsdam - Alemania

Postdam

Cerca de Berlín está Postdam, la ciudad de los antiguos emperadores alemanes y lugar donde se situó el káiser Hitler con su tercer reich. Todos mis compañeros de trabajo que estuvieron en Berlín me dijeron que no podía dejar de ir a Potsdam. Con un día en la ciudad es suficiente, la ciudad en sí no es muy grande pero los jardines y los palacios llevan su tiempo verlos. Llegar es muy sencillo, además tuve suerte dado que aunque según las guías pasa cada diez minutos en cuanto Salí llego la línea que me llevaba a postdam. Recordé validar el ticket del transporte para no tener problemas (aunque en todos mis viaje son vi a un solo revisor) y pase los otros 35 minutos mirando el paisaje hasta llegar a postdam. Una sugerencia era llegar por barco pero con mi alergia no era una opción agradable. En todo caso, el paseo en s-bahn me descubrió un montón de casitas de madera, pequeñas, como chabolas, con sus huertos, al parecer, según me entere días más tarde son casitas que se conservan de cuando la guerra, con su huerto que antes de usaba para alimentarse y ahora se usa para evadirse de la ciudad. Llegando a la estación y saliendo como siempre por el lado equivocado tuve que dar la vuelta para ver el canal. Así, cruzando el puente, el canal, el rio se puede ver la iglesia de san nikolas, para variar está todo lleno de obras, grúas y andamios. No hay ni un rincón sin obras, de seguro ahí no hay crisis en la construcción. Dando un gran rodeo debido a las obras conseguí ver la iglesia de san Nicolás y el obelisco de la plaza. E ahí todo recto llegue a la calle principal del pueblo, todo con casitas de ladrillo rojo, muy cuidadas, sin llegar a la puerta de torres medievales y piedra grises hay otra calle peatonal, es la más turística, se llena de gente a ciertas horas, y está adornada por casitas barrocas de colores, que te llevan a la puerta de Brandemburgo, la de postdam, no la de Berlín. De ahí girando a la izquierda llegamos a los jardines de los palacios de Potsdam, la entrada (no principal) está señalada con otro obelisco (y no estoy en Francia sino en Alemania, aunque pueda recordar a Francia tanto jardín, palacio y obelisco). Los jardines, que para mí son más bien bosques, con sus árboles canales y un largo camino entre palacio y palacio, son gratuitos, mientras que la entrada a los palacios sale bastante cara, hasta hacer fotos dentro hay que pagar, lo cierto es que yo hice fotos dentro pero al final todos los palacios resultan iguales, o menso espectaculares después de Versalles y san Petersburgo. Hay bastante fila para comprar las entradas para ver los palacios por dentro así que recomiendo ir pronto, yo llegue con media hora de adelante frente a la hora en que abrían y había ya cola para las entradas. Lo mejor es pasear por los jardines de palacio en palacio, es importante no dejarse ningún perdido entre los bosques de arboles, por fuera cada uno es de un estilo y color.

Visita: Abril 2011

Mis imágenes: 
Potsdam en imágenes
Y dentro del Álbum de Alemania

Información para viajar: 
Transporte a Postdam + Tours 
Lugares que visitar en Potsdam


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Souvenirs:
Regalos típicos de Alemania

Berlin - Alemania

Berlin

La primera impresión de Berlín, aparte del calor que no teníamos en España, fue su aeropuerto. Era muy pequeño, ningún aeropuerto típico de una capital de un país como Alemania, luego di con la respuesta, al parecer están construyendo un aeropuerto internacional, mientras funcionan con los antiguos, de cuando la Alemania separada: Francia, Inglaterra, EE.UU. Rusia, y esto significa q hay un pequeño aeropuerto que era el aeropuerto de los ingleses, franceses, etc. Yo aterrice en el aeropuerto que había sido el de la zona francesa. Moverse por Berlín es muy sencillo….Así que llegados el primer día comencé a explorar Berlín, conocer sus recorridos y luego acabaría descansando muy prontito, no solo porque había dormido poquitas horas a lo largo de la semana sino porque la alergia me había atacado con fuerza, lo cierto es que Berlín para ciento tipo de alérgicos es una ciudad para ver en un fecha que no sea primavera. Los berlineses tienen demasiados parques y jardines que, además, adoran. Paseando a lo largo del Tiergarten, si uno va a Berlín al menos alguna zona del Tiergarten ha de visitar porque cruza la ciudad, el caso que el parque es casi un bosque (vi dos consejo una mañana camino a la puerta de Brandemburgo (final o inicio, según se mire, del parque) y ahí se tumban al sol como si fuera a la piscina, o en las zonas especiales que tienen para ellos hacen barbacoas con toda la familia, ahí vi que es cierto que en Berlín había mucha población de origen turco. Y también vi que a primera hora de la mañana ya está bebiendo cervezas, como no me gusta la cerveza no podría decir si es que es muy suave y por eso da igual que beban tan pronto. Y aparte de la cerveza y la búsqueda de sol de los berlineses, las salchichas no son otro tópico alemán, las hay y las ves, pero se puede comer de todo por la ciudad (menos mal) y las bicicletas, si se llega de una ciudad no habituada a tanta bicicleta como la mía hay que tener mucho cuidado no os lleguen a tropellar, aunque puede ver que saben cómo esquivar rápidamente un obstáculo (yo misma) y no bajar la velocidad. Y hablando de ello, otra cosa curiosa son los semáforos de algunas zonas de Berlín, son los appelmann, diseño de una pedagoga alemana para ayudar a los niños a cruzar son muñecos con sombreritos, y un souvenir tan típico como el oso berlinés.La zona turística principal, que para no perderse nada hay que andar. Y acostumbrarse a, como dijo una compañera de trabajo que ya había estado en Berlín, “patearse la ciudad” es lo que se llama mitte. Si dejamos atrás la columna de la victoria del tiergarten, el belvedue, y legamos al final del parque comenzamos con la puerta de Brandemburgo, postal típica de Berlín, un poco más a la izquierda viniendo desde el parque está el reistag o parlamento alemana, que si uno no mira hacia arriba es un edificio de estructura antigua, pero un poco más arriba asoma la cúpula de la estructura de norman Foster, por supuesto hay grandes filas y los de información (con camiseta azul) te van diciendo que está todo reservado, te señalan un cartel que dice q si quieres subir a la cúpula hay que reservar y se quedan tan anchos. Un día, a las ocho de la mañana, cuando empiezan las primeras visitas, había un gorila trajeado vigilando la entrada, como para ir sin reserva… aunque seguro que los de camiseta azul, si no hay mucha gente te dejan pasar, un día a las ocho los vi hacerlo. Como a estos berlineses les gustan tanto las explanadas verdes, un campo de hierba se extiende de frente al parlamento, otro sitio donde se tumbaban a tomar el sol en sus toallas, como si fuera una piscina, y empiezan a verse edificios más modernos, más curiosos arquitectónicamente, lo que se podría decir que más berlinés, pues lo normal son edificios modernos. Acercándonos a la estación central también no acercamos a uno de los canales que cruzan Berlín para ver los barquitos pasar, lanchas, cruceros, a los berlineses les encanta el agua, solo hay que estar cinco minutos parado en la orilla del canal para contar una docena de barcos pasar, y a los laterales, los chiringuitos y las hamacas, hasta tienen un playa artificial con arena, y es que es más que evidente que adoran el sol. Regresando al parlamento, me acerco a la puerta de Brandemburgo, cuya parisier plaz está siempre llena de gente, guías, bicicletas de 7 personas, bicis normales, turistas, etc. Cerca la embajada estadounidense, el hotel Alton y la embajada británica, que tiene la calle cortada, según parece desde que comenzó la guerra de Irak, cortad ay vigilada. Siguiendo la calle de la puerta hacia el lado contrario al tiergarten entramos en la undter der liden que es el paseo de los tilos... (Si, mas verdes) y si alguno piensa que Madrid tiene obras o Zaragoza con su tranvía se equivoca, Berlín está lleno de zanjas, vallas, grúas, etc. Aun así podemos ver las fachadas de la opera, la biblioteca, el palacio, la universidad. En la plaza del palacio hay que acercarse y mirar al suelo donde hay bajo tierra un monumento recordando la quema de libros que se realizo en esa plaza, en definitiva, hay que mirar a todos los sitios a lo largo de la calle para no perderse los monumentos y edificios que haya y así se llega a la isla de los museos. Esta zona ya la vi con atención al día siguiente, si se desea ir a algún museo hay que ir a primerísima hora para evitar las larguísimas colas que se forman más tarde y si hay que recomendar alguno yo me quedaría con el de bergamo, no he visto los otros pero creo que si hay tiempo ese lo elijo, digo si hay tiempo porque si solo veis museos no veréis la ciudad, yo lo hice al revés, primero vi todo lo que pude de berrín y el ultimo día antes de irme fui de museo. Rodeando la isla se puede ver las típicas hamacas y chiringuitos y llegar a la zona donde encontraremos la nueva sinagoga, también con su policita berlinés armado y diversos monumentos, que nos llevan al hackesche hafe, aquí cada callejón de las casas es un descubrimiento, fachadas coloridas, jardines la tienda de los appelmann (los muñecos de los semáforos, tan típicos de aquí) pinturas, arte callejeros, y mucho más. Cerca está el hakescher markt, una plaza llena de gentes tomando algo, además del sol. Así podemos regresar a la isla de los museos, ver el berlindomer, enfrente hay una gran explanada verde con paseo de madera donde se escuchan sonidos de animales, en Zaragoza en la zona expo hay un sitio así, y luego siguiendo subiendo llegaremos a ver el ayuntamiento, con la torre de televisión y la fuente de Neptuno, también está la zona toda en obras, pero girando hacia un lateral del ayuntamiento hay pequeñas callejuelas con casitas de época, traídas de diversos lugares de Alemania, pes en Berlín no quedo apenas nada en pie después de la primera guerra mundial, creando un bonito paisaje en el cruce del canal, la zona se llama nikolaiviertel.Yendo hacia la friedrichstrasse llegué a la hausvogteiplatz, con sus catedrales y sus lugares para comer. Y de ahí, después de comer, baje hasta checkpoint Charlie, que quitando la puerta del Brandemburgo y las colas de los museos es donde más gente encontré. En el suelo hay unas baldosas que marcan la zona por donde estaba antiguamente el muro, y carteles con información, poco queda original de la época. Siguiendo por la calle por donde está la frontera de la zona estadounidense (se ve claramente por la cabina de aduana) se puede llegar al museo judío, con sus dos policías armados. Luego fui hasta la postdamer plazt, pasando por un edificio que se construyo en la época del Berlín nazi, para las olimpiadas que se celebraron, claro aspecto soviético. Al lado de la postdamer platz está un trozo del muro de Berlín, lleno de chicles y pintadas para poder hacer la foto del turista y sellar su pasaporte con los sellos de las dos alemanas. La psotdamer plaz se ve en la distancia por sus rascacielos, y es un lugar para comer, tomar algo o descansar del calor cerca de la fuente y bajo su cúpula modernísima. Cercano esta el kulturforum y una calle del tiergarten llena de embajadas de países, a cada edificio más moderno que le otro. Después de tanto andar la opción del u-bahn es la mejor apuesta para seguir viendo Berlín y aprovechar el día. Llegando a la zona del jardín zoológico, la iglesia wilhemer, que es una gran torre, dentro se puede ve runa combinación de azul debido a las vidrieras y la luz solar. Y algo más lejanos, a donde ir con el u-bahn, está el palacio y los jardines de charlottenburg. me sorprendio ver muchos descapotables, igual era por el sol que habían decido todos sacarlos a la calle. Y por supuesto las ferias de atracciones, qu eno sé si fueron por semana santa o por la pascua solo.El día de vuelta, además de ver el museo me acerque a un lateral de la puerta de Brandemburgo donde está el monumento al holocausto, bajo tierra (que manía estos alemanes por poner todo bajo tierra) está el centro de información, el monumento se puede entrar y es como un laberinto, en teoría por respeto no se puede subir a las piedras pero los turistas agotados se sentaba. En definitiva, la visita a Berlin me dio la sensación de ser una ciudad con mucha aquitectura moderna, museos, muy turistica.

Visita: Abril 2011

Mis imágenes:
Berlin en imágenes
Y dentro del Álbum de Alemania

Información para viajar:

Transporte por Berlin 
Tours por Berlin
Free tour por Berlin
Lugares que visitar en Berlin
Lugares: Parlamento de Berlin 


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Souvenirs:

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Mapas:

Imagenes de Postdam





















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