II Recreacion Historica de Barajas, Madrid - España

Recreación de Barajas-Madrid

Podría decir que conozco el casco histórico de Barajas como si fuera mi barrio, siempre que tenemos que coger un vuelo por la mañana nos quedamos en un hostal cerca de la plaza con soportales, y si alguien me preguntara como llegar a la parada del metro de barajas sabría orientarle (y eso que soy malísima para las direcciones) así que cuando vi que la recreación del sábado mañana era en la zona antigua de barajas no tuve que buscar ningún plano para orientarme. Para alojarme, en cambio, pedí consejo (y fue un gran consejo) pues me dijeron que buscar un hotel cerca de la parada de Alameda de Osuna, y es que los recreacionistas se quedaban algunos en el polideportivo cerca de ahí, y desde ahí salieron a coger el metro para el centro de Madrid, pero eso es otra historia. Volviendo a Barajas, el camino andando hasta la glorieta de la ermita, donde habían quedado para comenzar el desfile, no fue ni lejano ni difícil, en el camino me encontré con los primeros recreadores de Tarifa que fueron simpatiquísimos, y que casualmente también fueron los últimos a los que vi, dado que coincidimos el domingo por la tarde en la estación de Atocha. Fueron buenas personas a las que espero ver en otra recreación. En la ermita estuve bastante apartada, iba sola, no pertenezco a ninguna asociación, ya demás soy bastante tímida como para relacionarme mucho. La mañana comenzó con viento frío, por suerte luego mejoró el clima y no tuve que pasar frio arropada bajo el chal. Mientras esperaban para comenzar el desfile una comulgante que iba a hacerse fotos en la ermita se encontró con todos nosotros, así que tuvo una gran cantidad de fotografías con recreadores napoleónicos, todo un tipo especial de fotografía de comunión. No conocía a nadie y me dijeron que iba demasiado elegante, así que para no molestar me aparté cuando comenzó el desfile, pues no tenía donde estar, y caminé hasta la plaza para coger sitio y ver la recreación. Fue fácil llegar pues como decía conozco esa parte de barajas. La recreación se hizo entre la plaza y la avenida general. Me quedé en un mismo lugar, y desde ahí vi lo que se pudo, tal vez moviéndome hubiera visto más de la recreación pero tenía una buena situación para ver el enfrentamiento entre el pueblo y las tropas napoleónicas. Los fusilamientos de los sacerdotes, los cañones disparándose, etc. Realmente disfruté viendo la recreación, aunque cuando acabó no sabía muy bien que hacer, pues no conocía a nadie y no sabía si irme a hacer turismo, a comer, a cambiarme de ropa… mientras unas cuantas personas me preguntaron de qué iba, así que yo les dije que dama de clase alta, que también existían, como en los cuadros de Goya, y en eso que uno de los organizadores, supongo, me preguntó si me importaría acompañar al cortejo real en la recreación de la tarde. Yo encantada, por supuesto. Sobre todo dado que habían puesto tantas pegas al verme en la mañana, y me alegraba ver que podía participar un poquito en la de la tarde. Al día siguiente seguiría la recreación en barajas, en este caso en el castillo de Alameda de Osuna, que todavía no he visto, porque justo el domingo por la mañana amaneció nublado y no paró de llover hasta por la tarde. Aún así, conocí a gente muy maja mientras esperaba, hay mucha buena gente en la recreación, y me adoptaron los recreadores de la Marina Española. Así, bajo una continua lluvia, fuimos hacia el castillo para recrear la batalla y la victoria española sobre lo franceses. Debido a que estaba dentro de la batalla y que llovía muchísimo no pude hacer fotos. Pero guardo muchos recuerdos; como que nadie caía herido o muerto al suelo mojado, y el único que lo hacía era constantemente la misma persona, y bajo una gran cantidad de lluvia yo seguía ofreciendo agua para beber (con mi tonel colgado), etc.. De vuelta, una vez terminada la recreación, me ofrecieron refugio bajo un paraguas los recreadores de la Mancha. Y también los voluntarios de Aragón que me ofrecieron una manta para secarme y chancletas secas para los pies, y es que iba a devolver el barril que me prestaron para la recreación y a la vuelta comenzó a llover muy fuerte, tanto que llegué chorreando agua de la cabeza a los pies. Pero, pese a la lluvia y a no poder haber visto el castillo de Barajas, me quedo con todas la simpatía de la gente que conocí en la recreación. Sé que esta entrada no es lo habitual, contando sobre un viaje, o un lugar, pero no podía dejar pasar el resaltar lo bueno que es recrear, no solo viajas, sino que conoces muy buena gente. Por supuesto hay momentos malos al igual que buenos (no negaré que más de una vez me entraron ganas de volverme a casa) pero es la buena gente conocida y el buen sabor de boca que me dejaron tras el fin de semana, que no dudo en volver pronto a por la siguiente. Y también tomo nota de cuando vuelva por Barajas visitar las ruinas del castillo.

Visita: Abril 2015

Mis imagenes: Dentro del Album España

Información para viajar: Pendiente

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