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Mi viaje a Cheju ó Jeju-do - 2008

Mi experiencia por la isla, y que no se puede dejar de ver:

Después al salir de aeropuerto de Jeju-si cogí el bus limusina que me llevo (1 hora de trayecto) hasta el hotel que había escogido en Seogiwpo. Lo cierto es que el hotel en la isla me costó mucho elegirlo porque no sabía si cogerlo en jeju-si o en Seogwipo-si. Finalmente me pareció más cercano a todo lo que quería ver Seogwipo.

Muy curioso el tema de las que trabajan en el aeropuerto de Jeju. Tanto como las chicas que están fuera del aeropuerto controlando los pasos de peatones como el resto nada más llegar al aeropuerto me choco mucho verlas porque parecían flamencas. Llevan un traje de chaqueta rojo y negro, el cabello recogido en un moño y... Un sombrero cordobés. Como iba cargada con las maletas y el bolso no pude hacerles fotos pero de lejos más que coreanas parecían andaluzas de turismo por las pintas que llevaban.
Web del aeropuerto de Jeju: http://www.airport.co.kr/mbs/jejueng/




En cuanto me instale fui a la oficina de turismo que estaba camino de las cataratas de cheonijiyeon, fue una pérdida de tiempo, porque tal y como comprobé fue mejor haberme preparado todo en la web y la guía que preguntar en la oficina de turismo, jamás olvidare cuando pregunte por cómo llegar a un sito y me dijeron que preguntara a los conductores de autobús si iban allí ¡claro, con mi magnifico coreano eso mismo voy a hacer! Menos mal que lo tenía todo sacado en plano porque si dependo de la oficina de turismo y de mi hábil coreano ya me veo por ahí perdida porque como vi en Corea del Sur te hablan ingles pero lo que es en concreto en la isla de jeju, no esperéis oírlo...

Como había perdido parte del día, decidí comenzar las visitas por todo lo que estaba cercano de Seogwipo, y me desplace a pie a todos los lugares.

Por desgracia, aunque hacia sol en Busan en Jeju-do, cuando llegué, el día estaba gris y lluvioso. Desde mi llegada no pude ver por toda la isla los dolharubang (abuelos de piedra), que son las figuras de roca volcánica que están por toda la isla, dicen que son antiguos guardianes de la isla. Y también lo son las mariscadoras, aunque estas vi menos... todo eran abuelitos.

Visite la cascada de cheonjiyeon que aparece después de recorrer un camino de bosque y que está al fondo de un acantilado. Mi hotel estaba arriba del todo y abajo estaba el camino hasta las cascadas la vista es espectacular aunque el clima no acompañaba. Luego, como comprobaría más adelante, en la isla todo son subidas y bajadas. Pese al mal tiempo el colorido del agua y las flores de los arboles hacían que la cascada estuviera bastante visitada.




Cerca estaba el peñasco oedolgae, lo vi en un par de veces al pasar con el taxi y el autobús pero no llegue a ir por cuestiones climáticas, ya os contare. En todo caso es otro lugar que andando desde Seowipo se puede visitar. 

Después de ver la cascada fui andando por la costa. Antes de llegar a las cataratas Jeongbang intente llegar a otras cataratas, pues la isla tiene muchas, pero pese a que seguí los carteles no hubo forma de llegar. Di un montón de vueltas bajo la lluvia, sé que estaba cerca pero no había forma de encontrar el camino, después de muchas vueltas al final decidí seguir hacia la cascada de Jeongbang.

La cascada de Jeongbang era mucho más grande vista desde arriba, la pena es que la marea estaba muy baja y el agua de la cascada caía sobre las rocas para luego ir al mar por lo que el mar no llegaba hasta ella, lo bueno es que se podía bajar hasta ahí y caminar por las rocas hasta el mar. Jeongbang es la única cascada en toda Asia que cae directamente al mar, de ahí que diga que es una pena por un lado que el mar estuviera tan alejado. Aunque siempre hay puntos positivos.

Y el día ya no me dio para más, porque entre ir de un lado a otro enseguida se hizo de noche, sobre las 6.30 ya empezaba a anochecer y a las 7 era ya de noche, de ahí que todos los sitios turísticos abrieran de 9 a 6.



No sé si lo había comentado antes pero cuando pregunte por los suvenires típicos de Jeju lo primero que me dijeron son las naranjas. Es cierto que vi varios naranjos y un montón de puestos de venta de naranjas, incluso en las tiendas de suvenir, aparte del cuero y abuelitos de roca volcánica en pequeñito, todo era venta de naranjas.

Jeju- do es una isla volcánica, donde el turismo es básicamente nacional. Yo no vi a extranjeros de forma habitual mientras permanecí en la Isla. Aun así dentro del país es un lugar típico de vacaciones, lunas de miel, rodajes de películas y series...Tiene un encanto diferente al del resto de Corea, por lo que vale la pena. 

Pero al ser una isla hay que moverse en coche, y a falta de coche hay que usar el transporte público, que ahí solo es el bus, que recorre de punta a punta la isla. También hay que andar bastante porque solo así se puede ver cada rincón del paisaje, que va variando.

Si no conseguís localizar una parada de bus (algo raro porque hay una en cada emplazamiento turístico de la isla) siempre está la opción de coger un taxi, que según los coreanos es muy caro pero personalmente es muy barato y si se compara con España resulta baratísimo. Hasta las taxis de lujo son más baratas que los normales en España. 

Pero ante todo buscad el bus, que además de barato os lleva a donde queráis.




El primer día, como veréis, me moví andando por los alrededores de Seogwipo y pude ver diferentes cascadas y zonas de interés. Hay carteles y no es difícil moverse por la isla a pie.

Al día siguiente, y aprovechando que hacia mejor tiempo (no llovía y hacia algo de sol) tome el bus hacia el complejo turístico Jungmun. Afortunadamente el complejo tiene muchos planos cada pocos pasos y así es fácil localizarse y poder desplazarse hacia diferentes destinos.

Cerca del centro internacional de convenciones se encuentra mi primer destino del día, el Acantilado Jusangjeolli. Jusangjeolli son pilares de piedra apiladas una sobre otra a lo largo de la costa, hay pilares de roca con formas de cubos hexagonales de diversos tamaños y además de la curiosa forma que tienen todos estos acantilados también se puede disfrutar de una vista de la isla y de cómo las olas rompen contra las rocas, que parecen talladas con esa forma expresa. Si el día lo permite se puede ver uno de los volcanes de la isla de fondo, y un hotel, claro. Fue aquí donde me encontré con los únicos turistas no coreanos en la isla que eran un grupo de japoneses.




Para llegar al acantilado de Jusangjeolli desde la terminal de autobuses de Seogwipo coger el autobús hasta Jungmun (viaje de aprox. 20 mins.) y caminar unos 15 mins. También se puede tomar el autobús del aeropuerto hasta el complejo Jungmun y caminar hasta el acantilado unos 15-20 mins.

De ahí caminando llegue hasta el Centro de convenciones de Jeju junto al cual había un amplio campo de calza, la gente se hacía fotos entre las flores y es que el paisaje era muy hermoso y uno de los típicamente favoritos de los coreanos. Ya sé que las imágenes que voy subiendo están en tamaño pequeño (así se hace más fácil la subida) aun así espero que se pueda distinguir toda la belleza del paisaje de la isla de Jeju.




Después de caminar alrededor de la costa fui hacia el complejo turístico disfrutando de la vista de la costa, un pequeño puerto. Para llegar al Complejo Turístico Jungmun desde Seogwipo hay que tomar el bus limusina N°600 (el autobús que sale camino del aeropuerto, la parada os la pueden señalizar en la Oficina de Turismo de Seogwipo) que sale cada 15 mins.

Dentro del complejo hay varios lugares de interés para visitar. 

Cerca del camino hacia los Acantilados podemos pasear junto a la montaña y ver abajo del todo el paso del rio, a gran altura se alza sobre ellos el puente en arco denominado seoningyo con figuras de siete doncellas, la razón es porque el pozo sobre el que se encuentra (de donde sale el rio) es, según la leyenda, donde las siete ninfas doncellas del emperador celestial bajan del cielo por la noche para bañarse.

Esta leyenda está relacionada con la cascada cheonjeyeon, que es el llamado pequeño lago del emperador. Cruzando primero el puente en arco, que más que por la altura a la que se encuentra lo que da impresión es lo empinado de su construcción, se llega hasta la cascada. El puente cuesta subirlo, aunque mucho más bajarlo debido a su cuesta empinada.

Después, bajando por el otro lado de la montaña se llega hasta la cascada. La cascada cae sobre un pequeño lago que sigue su curso, siguiendo el camino más adelante se puede ver que la catarata tiene 3 partes. Al final hay una cueva con un pequeño lago donde comienza a formarse la corriente. Este está rodeado también de las rocas hexagonales y su reflejo y colores es mucho más impresionante, en mi opinión, que la cascada en sí. Sobre todo después de haber visto ya otras tres cascadas el día anterior. En todo caso, todas son recomendables.


Enfrente de la cascada está la torre octogonal del jardín botánico. El jardín botánico de Yeomiji ha sido el jardín botánico que más me ha gustado de todos los que he visto, más que nada por como lo tienen estructurado y cuidado todo. Cada sala y jardín está cuidada al detalle. También se puede subir a la torre pero las vistas y lo limpio de los cristales no compensan. Dentro hay estos personajes hechos con macetas, todo es muy mono así que se hace una visita encantadora.

En teoría en este jardín botánico estaba un árbol que quería ver, es el árbol del libro “El Principito”, el árbol sale en varias series, como es el drama Goong (Princess Hours). Pero no lo encontré y eso que pasee bastante por el jardín. También es cierto que igual lo vi y no lo reconocí, como una es alérgica los jardines no son apropiados.

Lo que si vi por todo el complejo turístico fueron muchas parejas. Era fácil distinguirlas porque se visten igual. Debe ser moda en corea porque creo que el 95% de las parejas que vi vestían igual, la misma camiseta rosa, o el mismo jersey, o el mismo conjunto completo. Ya lo había visto en Gyeongju pero en Jeju fue demasiado. Luego he leído que es unos típicos destinos turísticos y que muchas parejas van ahí, así no me extraña que encontrara parejas). El jardín botánico en realidad parece pequeñito aunque no lo sea porque está divido en salas y jardines de diferentes tipos y procedencia (jardín japonés, coreano, francés, etc.).



De ahí pase al museo de los ositos de peluche. En realidad todo está muy cerca de si en el complejo hotelero así que andando no cuesta nada ir de un lado a otro. Tenía muchas ganas de ver el museo de los ositos desde que vi el drama Goong donde sale el museo, además al final de los capítulos salían los personajes representados como ositos. Ahí estaban esos ositos entre Elvis, Marilyn Monroe, Napoleón, el príncipe Carlos y Lady Di, etc.

El museo es más caro que, por ejemplo, otras visitas turísticas que hice pero es cierto que en general los sitios turísticos no eran muy caros si los comparamos con España. El museo está dividido en la parte del edificio y la parte exterior, el edificio tiene varias plantas donde se van encontrando a los ositos representados de diferentes formas. Como cuadros o personajes famosos, en escenas habituales como bodas y fiestas, vestidos con trajes típicos, hechos de diferentes tamaños y colores, abajo del todo está la tienda y afuera hay unos cuantos ositos tamaño natural. 

Luego estaban los típicos ositos de peluche pero también estaban las figuras con mecanismo de movimiento. Por ejemplo una boda le daban al botón y todos los personajes del pueblo y de la boda se iban moviendo. O un desfile de modas parisinos los ositos iban desplazándose por la pasarela.

Web del Teddy Bear museum - Museo de Osos de Peluche: http://teddybearmuseum.com/en/about-3/



Luego me marche hacia otro lado de la isla, hacia el parque Hallim. En la parada de buses de Jungmun hay que coger bus de la línea Seohoeseon, y bajar en el parque Hallim, no es difícil localizar la parada de bajada (duración de 60min.).

En el parque Hallim encontré de nuevo a grupos de estudiantes (o hay muchos o es mi sino encontrarlos) y también un grupo de soldados. El parque se divide en varios rincones turísticos para ver y al menos te dan un plano a la entrada para no perderte con tanto rincón.
Primero pasee por el Camino de las palmeras, que te introduce al paisaje que pronto se mostrará.

Ahí también vi Cuevas Ssangyong y Hyeopjae, cavernas de estalactitas y estalagmitas, donde también había a veces esculturas tañadas en las rocas de la cueva. Son cuevas de lavas formadas por la erosión volcánica de hace miles de años. La cueva Ssangyong (“Dos dragones” en coreano) tiene la forma de dos dragones saliendo de la cueva. Por el camino de una gruta a otra se podían ver pequeños dioses de protección.

Luego está el jardín de bonsáis o Centro de las plantas enanas en macetas y piedras de Jeju con varios bonsáis, plantas y piedras de diferentes formas. 
Y el pueblo folclórico jae-am. Aquí se pueden ver casas tradicionales antiguas que eran de madera y paja, con los instrumentos de uso, como las vasijas los amasadores, etc. Las casitas rodeadas por la flor de calza lo hacían más especial.

Después se puede llegar al jardín de cerezos, toda la flor y gran cantidad de ellos. También había postes de madera con caras dibujadas, supongo que son dioses protectores como las figuras de los abuelitos en roca volcánica. 
No sin antes pasar por el Jardín de las aves, con pavos reales (había de color completamente blanco), loros y avestruces de muy mal carácter (me recordó mucho a las islas canarias y no solo por las rocas volcánicas ni el colorido de las rocas en las playas).

De ahí podemos pasar al hall de exhibición de rocas y al Jardín del estanque, donde se ven las figuras en roca volcánica de las buceadoras.

Y por último el Jardín Botánico Tropical, fue lo que menos me gustó, no porque no fuera bonito sino porque el jardín botánico anterior le quito color a este, aunque en el interior del hueco de una roca en el jardín había una virgen. En Corea del Sur tome dos taxi, uno el conductor era budista, por la pulsera que llevaba, el otro era católico, porque aparte de las vírgenes que llevaba en el taxi así me lo dijo en ingles (en corea también a los taxistas les gusta hablar).



Justo cerca del parque Hallim se encuentra La playa Hyeopjae. Aunque en teoría hacia sol cuando salí de la isla, en ese lado de la isla se había nublado (al regresar a Seowgipo volví a ver el sol). 

Pero aun con el día nublado la playa de Hyeopjae es preciosa. La fina arena blanca se funde con las olas sin diferenciar el comienzo del mar.

El paisaje entre la vista de fondo, el color de la arena, del mar y de las rocas volcánicas crea un paisaje espectacular. Su blanca arena posee un montón de polvo de conchas marinas desintegradas mezcladas, y apenas más allá de la playa se encuentra la Isla Biyangdo. El mar de color agua marina y la arena de la playa junto con la poca profundidad del mismo hace que a veces no se distinguiera donde acababa la playa y empezada el mar. Como decía, no hacia sol pero nada le quitaba el encanto a esta playa.

Entre el parque y la playa está la parada de autobús (aquí si había parada a ambos lados) para volver a seowgipo. Desde la terminal de autobuses interurbanos de Seogwipo, hay un autobús con destino al parque Hallim (primer autobús 5:50, último autobús 20:00 hs. / autobuses cada 29 mins, / viaje de 45-50 mins.) La terminal de autobuses estaba cercana al Estadio de futbol de la isla.




Al día siguiente, según internet (tenia acceso gratis desde mi habitación y además iba rapidísimo, pero rapidiiiiisimo) el día sería soleado así decidí ir al monte Hallasan que se la suele llamar también Mt. Yeongjusan, que significa: suficientemente alto para tocar la galaxia. Para llegar ahí hay que coger el autobús interurbano que parte cada 15 mins, tarda unos 40 mins. desde Seogwipo.
Web del Monte Yeongjusan/ Monte Hallasanwww.hallasan.go.kr

Cuando llegue no hubo forma de entenderme con el de los tickets (que por cierto no había que pagar nada por subir). Había leído que había varios caminos pero yo solo vi uno, y como no había forma de entenderse, pregunte si iba hacia arriba del todo y me dijeron que si, así que yo comencé a subir.

El camino no tiene ninguna vista hasta que se llega arriba del todo, lo cual es un poquito triste, subir durante tantas horas viendo siempre árboles y plantas. Lo bueno que al comenzar a subir había niebla y de esa forma pude ver a varios ciervos ya que en cuanto empezó a brillar el sol ya dejaron de verse.

Hubo un ciervo que me acompaño casi todo el camino hacia arriba, iba paralelo a mí y como yo iba sola pues tampoco se asustaba. Reconozco que como no tenia calzado apropiado para la montaña (ni botas de montaña ni zapatillas deportivas) iba a veces, por precaución, mirando al suelo. Una de las veces casi me doy de lleno con un grupo de ciervos al lado de mi camino. Salieron corriendo pero creo que el susto que me pegue yo al verlo de repente fue mayor que el susto que se llevaron ellos. 




Todo parecía ir más o menos bien hasta que empezó a aparecer la nieve y el hielo. Ya sé que estábamos a abril pero no pensé en nieve ni hielo (no estoy acostumbrada a la montaña). Resulto algo difícil seguir subiendo por el camino con la nieve y el hielo sin pisar apenas (solo habían pasado 3 personas delante mío) y con mi calzado inapropiado. Conseguí subir hasta el lugar donde se descansa y venden agua y comida sin caerme ni una vez. Para subir al pico fue más difícil. No pro la subida sino porque cuanto más subía, más veía la cuesta con nieve y hielo fresco. Y el problema no era subirlo, era bajarlo sin matarme.

Un coreano me adelanto y para animarme me dijo que solo quedaban 45 minutos, claro, eso él que iba bien preparado. Al final me quede a 0.3km de la cima pero decidí dar marcha atrás porque cuanto más subía peor veía la bajada. Pero desde arriba, con la buena visibilidad se podía ver el lago dentro de la montaña y la vista es preciosa. Lo que si recomiendo es que hay que subir con buen tiempo, con mal tiempo la visibilidad es nula y no se puede disfrutar del paisaje.

Preferí volver a casa de una pieza que regresar con la pierna rota sino algo peor. Aunque subiendo había postes con el teléfono de emergencia en ingles y coreano. Cuanto más bajaba más gente me encontraba, sobre todo mujeres coreanas que me decían muchas cosas que no entendía mientras señalaban mis pies. Supongo que me echaban la bronca de cómo se me había ocurrido subir con ese calzado pero no tenía otro calzado y al menos debía intentarlo. Finalmente llegue de nuevo abajo. Hacia un día maravilloso, soleado y sin nubes y por un lado me apena no haber subido esos últimos metros pero todo el resto de la subida valía la pena.

Una vez abajo tuve el típico problema de que no tenía parada de autobús. Para ir había marquesina para la vuelta no. Espere y cuando una mujer se puso en la marquesina de ida fui a preguntarle por la parada, me dijo que enfrente (hasta ahí llegaba) y una vez cruce fui caminando y ella me decía si era allí o no, un paso a la izquierda, no, ya me he pasado, otro para la derecha hasta que por fin acerté con el sitio correcto (es para verlo visualmente, ahora me rio pero en su momento eso de las paradas no me hacía mucha gracia).

Lo bueno es que la gente en Corea es fabulosa. Ya lo dije al principio y lo reitero, es delo mejor que tiene Corea. La mujer hasta me aviso de cuando venia el autobús, que por cierto los autobuses de la isla, o al menos todos los que yo cogí, tenían visillos en las ventanas. Es muy curioso dado que nunca lo había visto.


El día siguiente en cambio fue un día completamente diferente climáticamente. No llovía, diluviaba, y además con aire, con lo un paraguas no sirve de mucho, así que aviso, para Jeju mejor un buen chubasquero. Pero como era mi último día en la isla no iba a pasármelo todo el día en el hotel, así que cogí un taxi (fue algo espontaneo, diluviaba tanto que nada más salir del hotel vi un taxi y lo cogí) y me fui a ver el Pico Ilchulbong del Mt. Seongsan, que era otro sitio que tenía pendiente por ver.

Ahí no solo llovía sino que hacia aun más viento. De la entrada de los tickets a las primeras escaleras se doblaron todas las varillas de mi paraguas, así que lo tire a la basura, al fin y al cabo no era nada útil. La vista, pese a la lluvia y el viento, era fabulosa. Nada más llegar se veía el monte (más bien volcán) y como lo rodeaba el mar. A su alrededor se veían las playas, las casitas y las montañas de fondo. 

El camino hacia arriba está empedrado (por cierto, no sé si comente que todas las aceras de la isla son de piedra volcánica) y para subir hay todo escaleras. Empinadas pero seguros. Pese a la tormenta estaba lo bastante despejado como para tener una buena vista desde arriba. No subí sola, había un grupillo de coreanos que también subieron. Uno de ellos había estado en Barcelona, el camino hasta arriba, que no es mucho pero después del día anterior se hacia un poco pesado, fue más ameno porque íbamos hablando, pese al viento y la lluvia. 

Lo que más me impresiono al llegar arriba es que se ve perfectamente el cráter del volcán. Se puede observar todo la forma redondea, la profundidad (en las fotos no sale porque es muy ancho y no tenía más roca para echarme para atrás y que se viera la redondez del cráter para apreciarla como de verdad se aprecia en directo). 






Y por supuesto las vistas desde arriba son increíbles. Aunque hacia mucho más viento y ya avisaban en un cartel que era peligroso acercase mucho al borde del cráter. Pero merecía la pena. Sé que subo las fotos a un formato muy pequeño pero aun así espero que se aprese la vista. La actividad más famosa en el Pico Ilchulbong del Mt. Seongsan es contemplar el amanecer desde el cráter pero no hacia día para ello. Aunque es posible imaginárselo.

Al bajar intente acercarme a las barandillas que dan a la playa junto a la roca de la montaña pero el viento era mucho más fuerte cuanto más te acercabas al mar y era casi imposible. Hasta hacer fotos era dificilísimo porque de frente llegaba el aire con un montón de agua que te impedía ver. Aun así bajar hasta ahí te daba otra perspectiva. Desde el pico era la vista hacia abajo, impresionantes hasta donde alcanzaba el horizonte, y desde la playa la vista era hacia arriba entre la roca y el mar.



Al final, tuve que comer ahí, donde solo había restaurante coreanos (en realidad excepto en el Complejo de Jungmun en el resto de la isla solo encontré sitios para comer coreanos. La comida coreano tiende a picar pero lo peor de todo era el Kimchi, que es el plato típico coreano pero que para mi pica tanto que durante todo el día solo tenía el sabor a picante en la boca, daba igual que más tomara. El resto, aunque con picante, aun se podía hacer un esfuerzo y ocultar el picante con otros sabores.

Al regresar volví en bus y no en taxi. 
Tome el autobús directo hacia Seogwipo en la entrada de Seongsang Ilchulbong (pregunté a la mujer del restaurante por la parada del bus, puede que ella no supiera ingles pero bus es internacional), y me baje en seogwipo, el trayecto es aprox. 1 hora. 
Desde Jeju-si también dura lo mismo más o menos porque este volcán esta en el otro lado de la isla y lo mismo da ir desde una ciudad que desde otra. 

Es bastante molesto cierto tema de los taxis que solo me pasó en jeju-do. Y es que aunque vas andando tranquilamente siempre que pasaba un taxi pitaba el claxon para ver si lo querían coger. Al principio bueno, se dejaba pasar, pero luego era muy cansado.....




Cosas que saber sobre Corea y los coreanos:

Los coreanos son muy abiertos, simpáticos y amables. Les gusta hablar con la gente, aunque sean desconocidos. Y hablan perfecto y fluido ingles (hasta los taxistas).

Los taxis no son caros. Los coreanos tiene la idea de que los taxis son muy caros pero en realidad son mas baratos que en España. Lo que ocurre que todo es tan barato en Corea que en comparación con el resto es caro.

Comida a todas horas. A los coreanos les gusta comer a todas horas así que hay sitios con comida abiertos a todas horas, aunque sea de madrugada un domingo.

Souvenirs: aparte de la ropa tradicional y las figuritas típicas están los adornos y polveras coreanos, los dioses de madera, los abuelitos de lava de la isla de Jeju, o un oso del museo de osos de peluche de la isla de Jeju.

El internet en Corea suele ser gratis y muy rápido, rapidísimo. Nunca he estado en un país con acceso tan veloz.

Hoteles en la Isla de Jeju:
Little France Hotel.
Este hotel tiene la ventaja de que la parada del bus del aeropuerto estaba justo enfrente. La habitación era amplia, ordenador propio con acceso a internet gratis, en fin, muy recomendable. Situación en la ciudad de Seowipo (Jeju-do)


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