Zaragoza, Ruta día 2 - España

Zaragoza


Hoy jueves, víspera de festivo, hay que aprovechar para ver todo lo que tiene horario de cierre y que no pudimos ver el día anterior, entre otras cosas. Lo primero de todo es ver la antigua fábrica azucarera, por fuera no había problema de horarios pero por dentro, como es una biblioteca, sí que lo hay. No vinos todo porque íbamos por libre y hay zonas que no sé si se puede entrar sin guía así que nos limitamos a ver la zona publica, lo suficiente para hacerte una idea de la fábrica. Luego comenzamos adentrándonos en la Zaragoza romana. CaesarAugusta se llamaba entonces y conservamos mucho restos de aquella época, aunque no se puedan comparar a los que tienen otros lugares no dejan de ser interesantes, a mis amigas les llamó la atención como el río era parte principal y eje de economía y vida de todo. Comenzamos desde la plaza de San Bruno, con vista a La Seo mudéjar (recordemos que en su tiempo, antes de ser catedral cristiana fue mezquita) donde bastante escondida está la entrada al museo del puerto fluvial romano. Que compramos la entrada que es un paquete de todos los museos romanos de Zaragoza, y que permite ver el museo del foro (que nos saltamos de ver, aunque mucho ha tenido que cambiar desde que lo vi para que me llamara la atención) el museo del puerto, del teatro y de las termas. El museo estaba vacío, todo para nosotras, empezamos con una proyección muy interesante y didáctica que nos mareo un poco porque no sabíamos hacia qué lado ir, después se puede visitar el puerto fluvial, donde destacan las escaleras de bajada, muy bien conservadas, y ver las marcas en las piedras de las diversas legiones que participaron en la construcción (todo porque antes el vídeo te va informando de los detalles que descubrir). Llegaron más visitantes mientras nosotras estábamos observando todo pero nos dejaron un tiempo antes de volver a poner la proyección. Tras el puerto nos acercamos a las termas romanas, cercanas al teatro pero las más escondidas, dado que es el solárium de una casa y dimos todo un rodeo hasta dar con la puerta del museo, ahí ni al entrar ni al salir hubo nadie más que nosotras, la proyección, aunque no sacaba imágenes de las termas actuales era también interesante para saber cómo estas estuvieron construidas, y lo poco que nos queda a día de hoy. Tras ver el alcantarillado, las columnas y los mármoles que adornaban la piscina principal de las termas nos acercamos al museo del teatro romano. Primero lo vimos por fuera, dando todo un rodeo dado que está pegado a un edificio de vivienda, y está descubierto así que se puede ver perfectamente sin entrar al museo, como al igual que los otros dos museos, este también resulta interesante. Nos vimos primero la proyección audiovisual, después un recorrido rápido por la plana baja y salimos fuera a recorrer el teatro romano, solas nosotras tres y la chica que estaba con el pincel limpiando restos. Luego nos dirigimos a las otras plantas del museo, que son muy didácticas y que lamentamos no poder ver con más tranquilidad dado que el museo cerraba en poco tiempo. Salimos y nos fuimos a comer. Tras la comida seguimos con el itinerario, ahora tocaba acercarnos a la plaza del Pilar, ver La Lonja (que no de pescado) sino de mercaderes para hacer los negocios, y no en las plazas, decorada como si fuera un palacio, las fuentes dela plaza del Pilar, el Pilar por todos los ángulos hasta llegar a la fuente de la Hispanidad y la iglesia de San Juan de los Panetes con su torre inclinada, la única que queda en pie de las dos que había inclinadas. De aquí fuimos al paseo Echegaray y caballero para entrar a la torre panorámica del Pilar, abrieron cinco minutos pasadas las cuatro de la tarde y había gente para visitarla. Desde la última vez que estuve ahora hay un ascensor panorámico y unas escaleras de caracol muy modernas que suben hasta arriba del todo, para tener unas vistas completas de la ciudad desde el cielo. Como el cierzo soplaba con fuerza el cielo estaba despejado y de vean todos los montes que rodean Zaragoza, uns vista diferente e imperdible la de la torre, para amortizar aún más estuvimos un buen rato en la zona balconada que está abierta y sin cristales, me parece un poco peligrosa depende de las personas y niños que estén por ahí, pero las vistas son mejores que tras el cristal. Una vez visto cada detalle de la ciudad desde el aire (el pilar, las murallas, el puente de piedra, la chimenea, etc) llamamos al ascensor dado que no se puede bajar andando. Como me recordaron mis amigas teníamos pendiente la visita obligada al caballito que hay tras la Lonja y que es el memoria del caballito que un fotógrafo ponía para hacer las fotos a los niños, es la foto típica y divertida, así que nos subimos una vez cada una, dos juntas, y las tres para inmortalizarnos sobre el caballito, que esta dorado de la de gente que se sigue montando (yo desde pequeña siempre con vestido de baturra). Y de ahí nos acercamos por la rivera hasta el convento del santo sepulcro construido con parte de la muralla medieval que se ve perfectamente, y donde hay una placa de información histórica. Sobre la pared de la casa pegada al antiguo convento hay una pintura de una de las puertas de la ciudad, no la había visto antes así que no sé desde cuando esté. De aquí subimos dejando atrás la muralla medieval y llegamos hasta la iglesia de la Magdalena, con otra pintura en la casa de al lado de cómo era la ciudad y vista de la torre mudéjar de la Magdalena, preciosa sobre el brillante cielo azul. Y de aquí hasta la plaza san Miguel, para ver el exterior de la iglesia de San Miguel y la pintura de la puerta de la Victoria. De aquí caminamos por el Coso, vimos alguna que otra casa restaurada, el Casino mercantil, que aunque como es una caja de ahorros no se puede ver por dentro pero por fuera iluminado es precioso, y visitamos el interior del palacio de Sastago, con su escalera de madera y vidriera llamativa como la de Correos, la entrada es gratuita dado que como La Lonja se utiliza como sala de exposiciones. Saliendo seguimos por el Coso pasando por la puerta de los antiguos juzgados y bajamos hasta el mercado central, que se construyó en 1903 con el objetivo de ser un mercado donde había estado la antigua plaza del mercado pero que el constructor, que había visto edificar la torre Eiffel de Paris no olvidó ningún detalle, y si uno se fija en las flores de hierro, los animales de porcelana, las frutas, verduras y animales que adornan las columnas y las paredes de piedra del mercado se dará cuenta que podría ser un palacio en vez de un mercado por la decoración exquisita en detalles. Ahí, junto a la estatua de Cesar Augusto están las murallas romanas que nos llevan al torreón de la Zuda y la iglesia de San Juan de los Panetes. De aquí volvimos a casa a descansar un rato antes de salir de nuevo y visitar el cementerio en una visita teatralizada que había reservado para la noche.

Visita: Octubre 2013

Mis imágenes:
Zaragoza, Ruta día 2
Zaragoza, Ruta día 2 -Romana
Zaragoza, Ruta día 2 -Vista desde la Torre del Pilar

Información para viajar: Lugares que visitar en Zaragoza

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